España

La exvicepresidenta se encargará de pilotar la transición en el PSOE-A

El PSOE blinda a Montero y pone rumbo hacia las generales sin detenerse en el desastre en Andalucía

La dirigencia andaluza cierra filas con su secretaria general, y también lo hace Ferraz | Page carga contra Sánchez, y Barbón y Martínez piden reflexionar

La secretaria general de los socialistas andaluces, María Jesús Montero (c), preside la reunión de la Comisión Ejecutiva Regional (CER) tras los resultados del 17M. A 18 de mayo de 2026 en Sevilla (Andalucía, España). El PSOE de Andalucía ha reivindicado este lunes que ha cumplido el "objetivo" que se había marcado ante las elecciones andaluzas de este pasado domingo, 17 de mayo, de lograr que el candidato del PP-A a la reelección como presidente de la Junta, Juanma Moreno, haya perdido la mayoría absoluta que conquistó en junio de 2022, y ha descartado abstenerse en una votación para la investidura del dirigente 'popular', para que así éste no tuviera que pactar con Vox para lograr su apoyo en esta tesitura. María José López / Europa Press 18/5/2026
La líder del PSOE-A, María Jesús Montero (c), con su vicesecretaria general, María Márquez (i), y su secretario de Organización, Paco Rodríguez (d), en la reunión de la ejecutiva regional de este 18 de mayo de 2026 en Sevilla. | EUROPA PRESS / MARÍA JOSÉ LÓPEZ

El golpe ha sido duro. Tremendamente duro. Aunque se contara con él, aunque incluso fuera unos gramos más liviano de lo que pronosticaban incluso las encuestas internas. El PSOE cavó más su suelo en Andalucía este 17 de mayo y perdió dos escaños: de 30 a 28 diputados, un 22,71% de los votos, 1,38 puntos menos que en 2022. A 18,89 puntos del PP de Juanma Moreno, a 25 parlamentarios de él. Una distancia estratosférica y casi insoportable para un partido que lo fue todo en la comunidad más poblada de España, y que gobernó durante 37 años, casi cuatro décadas. Nadie niega el descalabro, pero la consigna, en la federación y en Ferraz, es apretar los dientes y continuar. Enlazar con la siguiente tarea: preparar las municipales —y autonómicas en diez CCAA— y las generales de 2027. Y no mirar demasiado atrás ni enredarse en debates orgánicos. En el partido hay quienes creen, no obstante, que eso es correr demasiado y que hace falta una reflexión profunda, pensar por qué ha "desconectado" de la sociedad. A las críticas esperables del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se sumaban este lunes las palabras, mucho más contenidas, de los líderes socialistas de Asturias y Castilla y León, el presidente Adrián Barbón y Carlos Martínez.

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María Jesús Montero es la que primero tuvo que digerir el varapalo de las urnas andaluzas del 17-M y la que primero también fue conducida a resguardo tanto por Ferraz como por su propia federación. La cúpula de Pedro Sánchez, de la que ella sigue siendo vicesecretaria general, le prestó su respaldo explícito en la noche electoral a través de la secretaria de Organización, Rebeca Torró, y este lunes lo hizo a través de la portavoz, Montse Mínguez, tras la reunión de la ejecutiva. "Tenemos que consolidar los liderazgos. Yo entiendo que vayamos pasando pantallas muy rápido, pero el Partido Socialista andaluz está fuerte, está unido y hay partido en Andalucía y lo vamos a jugar", verbalizó. Y esa fue la idea que trasladó el propio presidente a su dirección: que hay que asentar liderazgos territoriales, dejar que vayan reposando y trabajando.

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A ordenar el camino por delante se dedicará el comité federal convocado ya para el 27 de junio, que fijará el calendario para la elección por primarias de los candidatos a las autonómicas y locales

Ferraz, en consecuencia, confía en que tanto Montero en Andalucía, como Álvaro Sánchez Cotrina en Extremadura —el nuevo barón regional elegido en primarias el mes pasado—, como la exministra Pilar Alegría en Aragón, como Carlos Martínez en Castilla y León, vayan enraizando el nuevo proyecto del partido en sus respectivas comunidades. Esa es la misión que tienen ellos cuatro —las cuatro CCAA que han ido a las urnas en este ciclo que comenzó en diciembre pasado— y todos los demás líderes del partido. La encomienda que les hace la dirección. Porque por delante en esos territorios quedan las municipales de mayo de 2027 —y en los diez restantes, más Ceuta y Melilla, habrá también autonómicas— y las generales, aún sin fecha. Sin que se descarte todavía, por cierto, la opción de un superdomingo electoral en mayo. Por lo pronto, a ordenar el camino se dedicará el comité federal convocado ya para el 27 de junio: entonces se fijará el calendario para la elección por primarias de los candidatos a las autonómicas y locales del próximo año.

"Hay mucho trabajo por delante a partir de ahora, y María Jesús puede hacer un trabajo muy importante para recuperar la confianza de los andaluces. No habrá movimientos internos ni en Andalucía ni fuera de ella", señalan a este diario fuentes del máximo nivel de la dirección socialista. La propia Montero asumió ese papel en la entrevista que concedió a Hoy por hoy, en la SER, antes de la reunión de su ejecutiva regional, y tras la que por cierto no compareció ante los medios. La exvicepresidenta avanzó que será la "jefa de la oposición" y que renunciará a su escaño en el Congreso para ocupar el conseguido este domingo en el Parlamento de Andalucía. Lo que no quiso confirmar es que vaya a continuar al frente del PSOE-A durante toda la legislatura ni que vaya a ser nuevamente candidata en las siguientes autonómicas: "Voy minuto a minuto y partido a partido. Ahora quiero reforzar a mi partido, aportar y aprender".

En la cúpula regional no prevén ninguna revuelta interna: "Estamos en trabajar en todo lo que nos viene por delante, y nuestra gente tiene que estar en lo siguiente, en las próximas elecciones"

Reforzar. Ese es el cometido que citan también desde el PSOE-A. La secretaria general, expresan distintos dirigentes consultados —barones provinciales y altos mandos—, debe quedarse al frente de la federación para poner orden, recorrerla y prepararla para las municipales y generales. Acabado el ciclo electoral, ya será el momento de la renovación, concluyen. Pero no antes. El PSOE-A ha sido una federación de poder, sistémica en el conjunto del socialismo, y en ella impera la "responsabilidad", como muchos convienen. De ahí que no sea esperable, y ya se advertía antes del 17-M, ningún tipo de revuelta interna. Ninguna rebelión de los capitanes provinciales contra ella. "Estamos en trabajar en todo lo que nos viene por delante, y nuestra gente tiene que estar en lo siguiente, en las próximas elecciones", apuntan en el aparato regional, en el que anticipan que Montero convocará a su máximo órgano de poder, el comité director, justo después del comité federal del 27 de junio. Todo se orienta, pues, a un propósito: pasar página cuanto antes, sin detenerse en Andalucía.

Ferraz evitó por completo la autocrítica este lunes. Ese trabajo, sostuvo Mínguez, debe hacerlo el PSOE-A, porque es quien mejor "conoce el territorio". Ni siquiera asomó una reflexión muy escuchada en la federación (y en el conjunto del partido): que Montero tendría que haber abandonado el Gobierno mucho tiempo antes, y no cuando Moreno convocó las elecciones. Ese debate ya se suscitó con Pilar Alegría. Ella tuvo que salir a toda prisa del Gabinete porque el presidente Jorge Azcón disolvió las Cortes de Aragón el pasado diciembre, a los dos años y medio de legislatura, y tras el fiasco de la exministra —perdió cinco escaños, de 24 a 18, igualando el suelo histórico del partido en 2015, en el año de explosión de Podemos—, la ejecutiva federal concluyó que le faltó "tiempo". Moreno, en cambio, prácticamente agotó su mandato y solo propició el adelanto de los comicios un mes.

Ni Ferraz ni Montero creen que el mal resultado pueda ser achacable a que ella abandonara muy tarde el Ejecutivo. La líder regional lo explica por la falta de adaptación a la comunicación del siglo XXI

La exvicepresidenta, en su entrevista en la SER, tampoco achacó su mal resultado a su tardía partida del Gobierno. Se debe, dijo, a "elementos más profundos que tienen que ver con la política que se hace en el siglo XXI y a la que el PSOE no se ha adaptado", lo que a su juicio también explica el éxito de Adelante Andalucía, que cuadruplicó su número de escaños y que fue la fuerza ganadora de la noche.

Un declive que tiene su raíz muy atrás

"Hay que dejar pasar un poco de tiempo, y hay que mirar a las municipales y generales —señala un barón provincial de peso del PSOE-A—. No estamos para debates orgánicos que nos llevarían varios meses. No se pueden tener prisas en estos momentos, cuando además no es solo un problema de liderazgo". Este dirigente recuerda que la federación lleva arrastrando un declive sin freno desde hace años. En 2018, Susana Díaz, entonces presidenta de la Junta, consiguió solo 33 escaños, insuficientes para mantener la Junta. En 2022, su sucesor, Juan Espadas, bajó a 30 diputados. Y Montero, en 2026, ha perforado ese suelo hasta llegar a los 28 parlamentarios.

Un barón provincial recuerda que el problema es "mucho más profundo" que una candidatura o un liderazgo, y se remonta al último gran resultado, los 2,1 millones de Chaves en 2008. "Todo empezó" con la traumática sucesión con Griñán desde 2009

"Esto demuestra que hay un problema mucho más profundo", analiza este líder territorial, que apunta al origen de esa imparable caída. En 2008, Manuel Chaves logró 56 actas, por encima de la mayoría absoluta, con un 48,41% y 2,1 millones de votos. Pero un año después se produjo el relevo con José Antonio Griñán "y todo empezó ahí", porque esa sucesión fue traumática. En 2012, el PP de Javier Arenas pero no pudo gobernar porque Griñán (47 escaños) pudo conservar el poder gracias a IU, y en 2015 Díaz devolvió al PSOE a su condición de primera fuerza, pero sin ganar un solo diputado más. "Desde 2008, hemos perdido un millón de votos". El domingo, Montero consiguió 947.713, con una participación muy alta, del 64,84%.

"Ahora toca cierre de filas", recalca otro importante jefe provincial, "hay mucho camino por delante, lo próximo serán las municipales y eso cambia todo", porque "Andalucía ha demostrado que distingue entre generales, autonómicas y locales". Este mando insiste en que ahora no toca explorar posibilidades de relevo de Montero al frente del PSOE-A. "Eso no corresponde, y de forma inminente menos. Ahora es el momento de María Jesús. Cuando ella se vaya, estaremos en un escenario distinto y sepa Dios el número de candidatos que tendremos entonces para sucederla". "Puede que haya críticas, pero más fuera [de los órganos], en corros, pero no desde luego convulsión", opina otra secretaria provincial. "Ahora mismo lo que tenemos que hacer es digerir el tortazo que nos han dado", remata otro máximo responsable socialista de una provincia.

En el PSOE-A insisten en que este es el "momento" de Montero, que tiene que dedicarse a "reforzar" la organización de cara a municipales y generales, que ha de hacer partido y forjar equipos

Desde dentro de la cúpula regional, sí hay mandos que piden "pararse y ser críticos", dar una pensada a qué ha ocurrido, "y actualizar métodos y personas". "Y hay que hacerlo cuanto antes, sin bronca ni aspavientos, de forma seria y con vista larga". Pero eso no quiere decir, precisa, que Montero deba irse. Lo que se le pide es que a partir de ahora "teja organización", expresa un líder socialista de una capital, porque lo que todos tienen claro es que se ha perdido músculo de forma alarmante, que no lo hay.

Comparativa con 2022

"María Jesús no se puede quitar de en medio —explica este cargo—. Debe asumir las riendas de la organización, y ejercer como secretaria general, y al tiempo hacer oposición a Moreno desde el Parlamento. Debe apoyarse en toda su ejecutiva regional, que no lo ha hecho hasta ahora, porque se ha rodeado de una camarilla de cinco o seis sevillanos. El resto hemos contado entre poco y nada para la campaña. Y luego, que dé el paso al lado cuando tenga que darlo y dejar a alguien fuerte al frente de la organización y que se vaya pateando las agrupaciones provinciales y se vaya haciendo fuerte en el Parlamento. Ella no puede dejarnos tirados ahora, en el peor momento, sino todo lo contrario". Los susanistas tampoco quieren que la exvicepresidenta tire la toalla. "Aguantará porque no hay quien pueda decir que con él o ella nos irá mejor. Así que no creo que haya ningún inconveniente para que continúe. Y el partido necesita luchar para municipales", expresa uno de los dirigentes de confianza de la expresidenta Díaz.

La sucesión no llegará, previsiblemente, hasta que se cierre el nuevo ciclo electoral. En las quinielas siempre ha circulado como posible heredera la onubense María Márquez, número dos del PSOE-A

La sucesión en el PSOE-A, por tanto, llegará después, no será ahora. Y será entonces cuando se compruebe si uno de los nombres que lleva circulando como potencial heredera, el de María Márquez, vicesecretaria regional y diputada onubense, se consolida. En su contra, advierten varios responsables consultados, pesa que Márquez encabezaba una de las dos listas que perdieron escaños este 17-M: la de Huelva.

Sin posibilidad de abstención con Moreno

A corto plazo, lo que también está claro es que el PSOE-A no se abstendrá para facilitar la investidura de Moreno. Mínguez descartó esa posibilidad en Madrid y desde Sevilla lo hizo el secretario de Comunicación de la dirección regional, Nando López Gil. "No existe ninguna posibilidad que el Partido Socialista se abstenga para que gobierne un partido que se ha dedicado a destrozar la sanidad pública, y que tiene entre su eje prioritario de acción del Gobierno el desmantelamiento de todo lo público, no solamente de la sanidad", apuntó el también diputado por Cádiz. El dirigente reconoció que aunque los socialistas no están "contentos" con los resultados del 17-M, sí ponen en valor haber conseguido más votos (59.388), por la subida de 8,71 puntos de la participación, y haber logrado arrebatar la absoluta al PP, pero quien lo consiguió fue Adelante.

La dirección se esfuerza en hacer ver que el fiasco andaluz no se reproducirá en generales: no hay "extrapolación" posible. Cree que hay debates que emergerán entonces que impulsarán a Sánchez

Además de la protección total de Montero, Ferraz quiso recalcar este lunes que lo sucedido en Andalucía y en el resto de autonómicas del ciclo —todas saldadas con victoria del PP, todas dependientes de los pactos con Vox— no es "extrapolable" a lo que suceda en generales. "Cada elección tiene su dinámica", insistió Mínguez. La previsión de la cúpula es que Sánchez pueda recuperar votos que se hayan ido a formaciones de carácter identitario en las regionales —Chunta en Aragón, Adelante en Andalucía...— e incluso de aquellos electores que el 17-M confiaron en el PP para parar a la ultraderecha pero que en legislativas entienden que el presidente es una lista competitiva. Frente a quienes querían poner la "esquela" ya a los socialistas, ironizó la portavoz, se ha demostrado que "hay partido". En la dirección siguen pensando que, en un debate de generales, jugarán en contra del PP y a favor del PSOE las alianzas con Santiago Abascal y cuestiones como la "prioridad nacional" que Vox quiere imponer a Moreno como antes hizo en Extremadura y Aragón y hará, previsiblemente, en Castilla y León. Operará a favor del presidente, afirman, su política internacional y su condición de referente mundial antitrumpista.

Este lunes, sin embargo, hubo dirigentes territoriales que pidieron pensar qué ha pasado. Detenerse. El más contundente fue, como siempre, Emiliano García-Page. Pidió a la cúpula federal que lea el mensaje que ha mandado la ciudadanía elección tras elección. El presidente de Castilla-La Mancha tiene claro cuál es el pecado original: la investidura de Sánchez de 2023 "al precio de pactar con la extrema derecha independentista [Junts] y con aquellos que realmente socavan el principio de igualdad, que son los cimientos, el auténtico muro de sustentación de la izquierda". Desde el pacto de los socialistas con los independentistas, al "precio insufrible de la igualdad," los ciudadanos "están hablando elección tras elección y están mandando un mensaje muy claro, muy nítido".

Page subraya que los ciudadanos están mandando "un mensaje muy claro, muy nítido" y señala como pecado original el pacto con Junts de 2023, "al precio insufrible de la igualdad"

Y, cuando el destinatario de ese mensaje —el presidente— "no lo quiere entender o mira para otro lado, los ciudadanos dan el mismo mensaje y más alto cada vez". Para el barón más crítico con Ferraz, el crecimiento de Adelante refleja que "el planteamiento apegado al terreno, que ataca de raíz el pacto con la extrema derecha independentista" son "pequeñas lecciones, dentro de una lección más importante". La dirección federal evitó confrontar con Page: Mínguez se limitó a mostrar el "respeto" hacia sus palabras. "Cada uno está en sus propias dinámicas", añadió.

Un "análisis crítico"

El presidente asturiano, Adrián Barbón, cree que también el partido merece una reflexión sosegada. Ante unos "malos resultados", lo importante es que los socialistas busquen la manera de "reconectar con la sociedad". Y, como Page, se fijó en la lección que aporta el crecimiento de fuerzas como Chunta en Aragón o Unidas por Extremadura, proyectos que "son capaces de hacer un discurso de identidad, de orgullo de identidad". "Yo creo que la izquierda tiene que hacer un análisis crítico de los resultados, tenemos que examinar por qué no somos capaces de conectar con la ciudadanía".

Barbón cree que ante unos "malos resultados", los socialistas han de buscar cómo "reconectar con la sociedad. Para Martínez, el problema no es perder Andalucía, sino la "desconexión" con la ciudadanía

Para el líder de los socialistas de Castilla y León y exalcalde de Soria, Carlos Martínez, es perentoria una reflexión "importante" en el PSOE. A su juicio, el problema no es "haber perdido en Andalucía", sino la "desconexión" con la ciudadanía. "Ahí tenemos que profundizar y abundar y hacer una reflexión autocrítica desde el interior, pero esa reflexión es el ámbito interno del partido", aconsejó. Más dura había sido otra dirigente notable de su federación, Miriam Andrés, alcaldesa de Palencia y secretaria provincial. "Lo nuestro, otra más. No llegamos ni al 23%... Nos quedaremos sin poder territorial, el cercano, el que pisa tierra y mira a los ojos... Lo peor, el eco...", escribió en la noche electoral en X, criticando la inacción del federal.

En poco más de un mes llegará el comité federal, aunque no se prevén terremotos internos. "Ninguna inestabilidad", vaticina un veterano muy conectado con Sánchez, "lo que falta ahora es acción, trabajo, más presencia mediática en todos los sitios, territorio". Pero no liarse en debates y guerras internas: no lo quiere Ferraz y no lo quiere el PSOE-A. Los socialistas prefieren seguir corriendo hasta el siguiente ciclo, que se inaugura ya oficialmente, sin atarse los cordones primero.

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