Los diputados del PP asistieron esta mañana estupefactos la intervención de Santiago Abascal en la sesión de control al Gobierno. Quien había pedido el martes la presentación de una moción de censura tras las revelaciones en torno al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, mostraba una cara muy distinta en su intercambio dialéctico con Pedro Sánchez en la sesión de control al Gobierno. Tal es así que el líder de Vox apenas ha citado de pasada al expresidente centrando su intervención en la "prioridad nacional" y en la inmigración.
Una mención de pasada respecto a un Zapatero acusado de delitos gravísimos por la Audiencia Nacional, entre ellos, tráfico de influencias y blanqueo de dinero en una trama corrupta de la que él sería, según el juez instructor José Luis Calama, el principal cabecilla. Y lo que se esperaba como una andanada de Alberto Núñez Feijóo y de Santiago Abascal contra Sánchez para acorralarle por el caso que afecta su principal activo político, apenas se ha quedado por parte del líder de Vox en una mención muy colateral sobre la corrupción.
En el PP insinúan supuestos intereses empresariales del entorno de Vox con implicados en esta trama
Entre los escaños populares se han preguntado a qué respondía la considerable bajada de tono del líder ultra ante Sánchez. Algunos llegan a insinuar hasta supuestos intereses empresariales del entorno de Vox con algunos de los implicados en esta trama. Incluso el PP reprocha a Abascal haber hecho "un discurso más dirigido contra nosotros" que contra el Gobierno. Todo ello con el telón de fondo de los pactos en Castilla y León y Andalucía, donde los ultras usan, como un mantra, el principio de "prioridad nacional",eje indispensable de esos futuros acuerdos. Abascal ha preferido eludir los casos de corrupción que rodean a Pedro Sánchez y que ayer vivió una jornada poco menos que traumática para los socialistas con un auto demoledor contra uno de los referentes morales de la izquierda.
"Sólo ha faltado que se dirigiera a Feijóo para exigirle una moción de censura y todo el foco se pusiera sobre él y no sobre Sánchez", lamentan distintas fuentes parlamentarias consultadas por El Independiente. Algo más contundente ha sido la portavoz parlamentaria ultra, Pepa Millán, pero muy lejos de la andanada que pensaban iba a desatar sobre el Gobierno de coalición, por cierto, bastante ausente de esta sesión de control donde la mayoría eran escaños azules vacíos.
Moción de censura
En cuanto a la posibilidad de una moción de censura Feijóo ha replicado que si tiene "algún atisbo" de cambiar el gobierno daría el paso, pero hoy por hoy la aritmética parlamentaria se mantiene incólume. Ni Junts ni el PNV parecen dispuestos a embarcarse y el PP, por su parte, ha descartado abrir un proceso de negociaciones con el resto de los grupos parlamentarios, que ya abordó en su momento el secretario general popular, Miguel Tellado.
Siguen faltando cuatro votos para alcanzar la mayoría absoluta necesaria con la que desalojar a Sánchez y, en lo que afecta al inquilino de la Moncloa, se reafirma en que llevará la legislatura hasta 2027. Por si existía alguna confusión repecto a si el líder del PP es receptivo a la propuesta de Abascal, en un acto público posterior ha aclarado que "hacer una moción de censura para confirmar al Gobierno es infantil". Los populares prefieren esperar a ver cómo reaccionan los socios de Gobierno ante las nuevas revelaciones puedan salir del auto de Calama y del informe de la UDEF en que basa dicho auto así como en la declaración en calidad de imputado de Zapatero el próximo 2 de junio.
Te puede interesar