Un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil dentro de la causa que investiga las posibles cloacas del PSOE y al que ha tenido acceso El Independiente, detalla cómo Leire Díez habló con la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González para comentarle unas presuntas filtraciones dentro del Instituto Armado. Esta conversación coincide con la apertura de una información reservada contra los investigadores de la UCO, incluyendo al Teniente Coronel Antonio Balas, jefe del Departamento de Investigación Económica y Anticorrupción.

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La relación entre Leire Díez y Mercedes González se remonta a antes del nombramiento de esta última como directora general el 18 de septiembre de 2024. Puesto que los investigadores han podido concretar que el contacto de González estaba en el teléfono de Díez desde el 1 de junio de 2022. Tras el nombramiento, se han documentado al menos tres reuniones entre ambas: el 30 de septiembre de 2024, el 20 de diciembre de 2024 y el 2 de abril de 2025.

El informe de la UCO sugiere que Díez utilizaba su "amistad con la DG de la GC" para influir en asuntos relacionados con la actividad investigada, que trataba de intentar desmontar a la Guardia Civil y más concretamente a la UCO. Un ejemplo de ello se produjo el 25 de febrero de 2025, cuando Díez comentó a Vicente Fernández que "tengo que comprobarlo, pero creo que la unidad de la UCO que intervino es la misma que estamos investigando. Y recuerda que tengo amistad con la DG de la GC".

El 9 de mayo de 2025

El 9 de mayo de 2025, la publicación de una noticia titulada "Un juez abre diligencias contra Koldo por 'vejaciones' a su mujer tras analizar la denuncia de la UCO" desató una reacción en cadena. Leticia de la Hoz, abogada de Koldo García Izaguirre, remitió la noticia a Leire Díez, criticando que la UCO actuara como "juez y parte". De la Hoz instó a Leire para que se lo mandara a la directora de la Benemértia. "Pásaselo a Mercedes a ver qué opina", a lo que Díez respondió: "se lo acabo de pasar" y añadió que Mercedes le habría respondido.

Sin embargo, el informe de la UCO revela que Leire Díez ya tenía conocimiento, al menos desde el 11 de mayo de 2025, de que la filtración no provenía de la UCO. José Aníbal, abogado de José Luis Ábalos, le había confirmado ese mismo día que "no ha sido la UCO". A pesar de esta información, Díez persistió en atribuir la responsabilidad de la filtración a la UCO en sus comunicaciones con terceros.

Información reservada a la UCO

En este contexto, y en línea con las pretensiones de Leire Díez de iniciar una "investigación interna G.C. para filtraciones", el informe detalla que, entre el 9 y el 14 de mayo de 2025, la Dirección General de la Guardia Civil incoó una información reservada sobre los investigadores de la UCO. El objetivo de esta información reservada era, previsiblemente, el esclarecimiento de las filtraciones. Cabe destacar que el 9 de mayo es el mismo día que Leire habla, según ella, con Mercedes para comentarle las presuntas filtraciones.

Esto podría suponer, tal y como desprende el propio informe de la UCO, que "Leire Díez le estaría haciendo llegar información obtenida en el marco de la actividad supuestamente delictiva que venía desarrollando y; finalmente, culmina con el conjunto de elementos de los que se desprende que Leire habría pretendido el inicio de una "investigación interna" en el seno de la Guardia Civil y dirigida contra su Unidad Central Operativa, previsiblemente valiéndose de la propia directora".

En el caso de que estas conversaciones con Leire Díez hubieran acabado con las aperturas de información reservada a los agentes como parte de la trama para acabar con la UCO, la directora de la Guardia Civil podría ser una de las próximas imputadas si el juez apreciase algún tipo de vínculo al respecto.

Mercedes sabía de la intención de Leire

El informe de la UCO subraya que el Teniente Coronel Antonio Balas, se convirtió en uno de los principales objetivos de la presunta organización criminal liderada por Díez y Santos Cerdán León. La información sobre Balas fue obtenida a través de contactos como el Capitán Juan Sánchez Yepes, quien, a cambio de beneficios procesales, detalló la estructura de la UCO y señaló a Balas como responsable de las investigaciones que afectaban al entorno del Gobierno.

Según el informe, la directora General de la Guardia Civil, Mercedes González, ya tenía conocimiento de las actividades de Leire Díez contra la UCO al menos desde el 8 de mayo de 2025. Un documento interno elevado el 5 de mayo de 2025 por agentes de la UCO a la directora, informaba sobre la actividad de Leire Díez. En dicho informe se destacó que ella "presume de tener el control absoluto sobre la cúpula de la Dirección General de la Guardia Civil, concretamente, sobre su directora General". Este mismo agente tuvo conocimiento de que, a más tardar el 8 de mayo de 2025, la directora general había sido informada del contenido de este documento por parte del Director Adjunto Operativo de la Guardia Civil.

La incoación de la información reservada contra la UCO se produjo entre el 9 y el 14 de mayo de 2025, apenas unos días después de que la directora general tuviera conocimiento de las quejas de Leire Díez y de las actividades de desprestigio contra la UCO. Esta decisión se tomó casi un mes después de que Leire Díez expresara su intención de "armar lo que quiero hacer con la UCO a nivel administrativo" y de llevar a cabo una "investigación interna G.C. para filtraciones", según sus propias anotaciones del 24 de abril de 2025.

La directora borró su chat con Leire

Un detalle revelador que subraya la delicadeza de la situación es la modificación en los ajustes del chat de WhatsApp entre Leire Díez y la directora general de la Guardia Civil. El 11 de mayo de 2025, dos días más tarde de que hablasen y Mercedes activase la información reservada a la UCO, se registraron dos mensajes automáticos en su conversación.

El primero indicaba que "los mensajes y las llamadas están cifrados de extremo a extremo", un aviso estándar al iniciar un nuevo chat o cambiar configuraciones. Sin embargo, el segundo mensaje era más significativo, ya que implicaba que Mercedes González había actualizado el temporizador de mensajes. "Los mensajes nuevos desaparecerán de este chat 24 horas después de su envío, salvo que se guarden". Este cambio, activado por la propia directora, implicó el borrado automático de mensajes cada 24 horas, una medida que, según el informe de la UCO, se produjo en un momento crítico de la investigación.

Esta acción de la directora general de la Guardia Civil de activar el borrado automático de mensajes en su conversación con Leire Díez, justo después de que Díez le atribuyera la responsabilidad de filtraciones a la UCO y en medio de la polémica por la publicación de noticias sensibles, añade una capa de opacidad a la relación entre ambas. La cronología de los hechos sugiere que esta medida de seguridad en la comunicación se implementó precisamente cuando la interacción entre Díez y González se volvía más comprometida, lo que podría interpretarse como un intento de ocultar o dificultar el rastreo de futuras comunicaciones en un periodo de intensa actividad y presiones sobre la Unidad Central Operativa.