La sopresiva irrupción de la líder de Podemos, Ione Belarra, en la política madrileña ha contribuido a agitar aún más las siempre turbulentas aguas de la llamada izquierda a la izquierda del PSOE. Una pléyade de partidos que claman por la unidad, pero que hacen la guerra por su cuenta. La Comunidad de Madrid se ha convertido, de nuevo, en escenario de las escaramuzas de Más Madrid, Izquierda Unida y Podemos, con Isabel Díaz Ayuso en el punto de mira. Belarra repite la maniobra de su antecesor en el liderazgo de Podemos, Pablo Iglesias, que fue de candidato autonómico en 2021 para acabar estrellado ante la baronesa popular.
Pero por mucho que clame contra ella, no parece que Ayuso esté por la tarea de dar protagonismo a la hoy diputada nacional. Fuentes próximas a la presidenta responden en la Puerta del Sol con un irónico "¿quién es?" a la pregunta de cómo interpretan el salto de la líder radical a la política regional de cara a las autonómicas del mes de mayo del año que viene. Y en el Partido Popular de la Comunidad de Madrid consideran que lo único que quiere Podemos es tener más foco confrontando con Ayuso "y no seremos nosotros quien se lo demos". "Pasamos de darle bola a Podemos", sólo quieren que se les haga "caso" para intentrar recuperar el terreno perdido.
La líder de Podemos también acusa a PSOE y Más Madrid de estar cómodamente instalados en la oposición
Lo cierto es que Belarra se emplea a fondo contra Ayuso y ya de paso contra Más Madrid y PSOE a los que ve instalados en la oposición, sin dar la batalla. "Presentamos esta candidatura porque el PSOE lo da por perdido, Más Madrid lo da por perdido y es muy cómodo estar en la oposición contra la derecha, pero nosotras estamos aquí para cambiar la vida de la gente y para echar a la derecha, no para poner cosas muy bonitas en un programa electoral", dijo a modo de carta de presentación.
Sin un solo escaño en la Asamblea de Madrid, situación que se repite en muchos otros parlamentos autonómicos, parece un gesto a la desesperada. El argumento, muy errejonista por otro lado, es que Ayuso "es el núcleo irradiador ideológico de la derecha española. La líder ideológica de la derecha en España no es ni Vox ni, por supuesto, el señor Feijóo", afirmó ayer en una entrevista en Las Mañanas de RNE. Pero quizá lo más llamativo sea la búsqueda del 'cuerpo a cuerpo' con la presidenta autonómica.
"En mi barrio la gente odia a Ayuso"
"En mi barrio la gente odia a Ayuso, porque no solo es que sea de derechas, es que es mala persona", dijo el martes a modo de argumento de peso político en una entrevista en Público. Lo más curioso es que en el barrio de esta "vallecana de adopción", como ella misma se autodefine, la candidata popular ganó las elecciones autonómicas de 2023 con el 28,23 por ciento de voto y 26.852 papeletas, frente al 9,1 de Podemos de 8.704 electores. Bien es cierto que la suma de la izquierda, esto es, Más Madrid, PSOE y Podemos se impuso con creces a PP y Vox.
La presidenta de la Comunidad de Madrid no ha replicado a Belarra ni parece que tenga intención de hacerlo. A lo sumo, se refirió ayer a la situación de las izquierdas radicales en Madrid a cuenta del encontronazo sobre el eterno debate de las listas de unidad. Fue durante la sesión de control en la Asamblea regional donde afirmó, dirigiéndose a la bancada de la oposición, que "tienen un follón entre los tres partidos de la ultraizquierda qué Dios mío, nos van a quemar las calles, pero Madrid nuevamente les va hundir en las urnas. Así funcionan las democracias", agegó entre los aplausos de los suyos.
Más Madrid no quiere a Belarra ni a IU en las autonómicas de mayo del año que viene
Lo de quemar las calles puede ser una apreciación exagerada de la presidenta popular, pero lo del "follón" es el relato diario de una izquierda alternativa que no se pone de acuerdo y, mucho menos, en Madrid. De un lado, la ministra de Sanidad y candidata de MM, Mónica García, ha torcido el gesto ante la entrada en juego de Belarra. Creen que sólo contribuye a fracturar aún más el voto de la izquierda y sin ninguna posibilidad de que los morados saquen escaño.
Pero no sólo le incomoda Podemos. La ministra de Sanidad quiere en su territorio independencia total con respecto a otros partidos de la izquierda. Desea mantener su fuerte a toda costa sin verse obligada a pactos y listas de consenso. De ahí su enfrentamiento con IU, a quien poco menos que han vetado para la política autonómica. Parece que una cosa es construir una candidatura de consenso para las elecciones generales y otra muy distinta dejarse comer el terreno en mayo próximo.
Los antecedentes de la Chunta y de Adelante Andalucía
La experiencia de la Chunta en Aragón y de Adelante Andalucía demuestran que sólo aquellos partidos con un fuerte componente regional, identitario, sin mezclas, tiene posibilidades de crecer electoralmente. Son las llamadas izquierdas periféricas. Esa es también la tesis del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián. Y si bien García está muy lejos de poder doblarle el pulso a Ayuso, sí cree tener al alcance de la mano incrementar su distancia con respecto al PSOE y a Óscar López.
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