Mercedes González afronta este viernes una de las jornadas más delicadas desde que llegó a la dirección de la Guardia Civil. La declaración ante la Audiencia Nacional del jefe de la Jefatura de Policía Judicial, Alfonso López Malo, y del mando de la Unidad Central Operativa (UCO) que estaba al frente de la unidad cuando ocurrieron los hechos, Rafael Yuste Arenillas, puede convertirse en un punto de inflexión para determinar qué sabía la cúpula del Instituto Armado sobre los movimientos de Leire Díez y qué respuesta interna se dio posteriormente dentro del cuerpo.
La directora general no está imputada en la causa y los informes de la UCO no le atribuyen, por ahora, responsabilidad penal alguna. Sin embargo, su nombre aparece de forma reiterada en la documentación incorporada al procedimiento, a la que ha tenido acceso El Independiente, por varios episodios que los investigadores consideran relevantes. Entre ellos destacan los encuentros mantenidos con Leire Díez, la imagen de cercanía que la exmilitante socialista trasladaba a terceros sobre su relación con la dirección de la Guardia Civil, el interés mostrado por determinados mandos del cuerpo y las actuaciones internas abiertas posteriormente en torno a la propia unidad investigadora.
La pregunta que deberá responder la Audiencia Nacional es hasta dónde llegó el conocimiento de Mercedes González sobre esos movimientos y si la dirección del cuerpo tuvo algún papel en las decisiones adoptadas mientras la UCO investigaba algunas de las causas más sensibles para el Gobierno y para el PSOE.
Las tres reuniones con Leire Díez
Uno de los elementos que han colocado a Mercedes González en el centro del procedimiento son los contactos mantenidos con Leire Díez mientras esta desarrollaba una intensa actividad de reuniones con distintos interlocutores vinculados a la política, la empresa y la Administración con el objetivo de intentar "hacer caer" a la Guardia Civil. Los informes elaborados por la UCO recogen tres encuentros entre ambas durante la etapa de González al frente de la Guardia Civil. Además, se destaca que uno de esos encuentros concuerda en espacio y tiempo con una de las informaciones reservadas que abrió a un agente de la UCO la propia González.
El primero se produjo el 30 de septiembre de 2024 y quedó registrado en la agenda del teléfono intervenido a Díez como “Reunión Mercedes González (directora GC)”. Posteriormente, los investigadores sitúan una segunda reunión el 20 de diciembre de 2024 y una tercera el 2 de abril de 2025. Precisamente después de este último encuentro aparece uno de los mensajes que más atención ha despertado entre los investigadores. Leire Díez escribió: “Ayer no estuvo mal la reunión con la directora de la GC. Voy a ver si sigo aumentando esa vía”.
La referencia a esa “vía” es analizada por la UCO dentro del conjunto de comunicaciones que muestran cómo Díez habría intentado ampliar sus canales de acceso a información y contactos dentro de distintas estructuras institucionales. Los investigadores también recogen conversaciones en las que la exmilitante socialista hacía referencia a una supuesta relación de proximidad con Mercedes González. En esos mensajes, Leire hablaba de una “amistad” con la directora general y de la utilidad que esa cercanía podía tener como elemento de interlocución.
El ministerio del Interior y González sostienen que esos encuentros fueron contactos institucionales dentro de sus funciones como responsable de la Guardia Civil y que nunca existió una relación de colaboración con las actuaciones que se investigan. Sin embargo, para los investigadores la relevancia no está únicamente en que existieran reuniones, sino en cómo fueron utilizadas posteriormente por Leire Díez ante terceros.
El interés por los mandos y la UCO
Otro de los puntos centrales de la investigación es la reunión que Leire Díez mantuvo con el comandante Rubén Villalba, incorporada a los informes de la UCO como uno de los episodios relevantes para reconstruir el interés por obtener información sobre responsables concretos del Instituto Armado.
Según la documentación policial, durante esos contactos Leire mostró interés por distintos mandos de la Guardia Civil, entre ellos responsables de la UCO, Policía Judicial y el propio director adjunto operativo (DAO), Manuel Llamas. En las notas analizadas por los investigadores aparecen referencias a nombres como el teniente coronel Antonio Balas, Alfonso López Malo, Yuste o el propio Llamas. Los tres primeros fueron, en algún momento, jefes de la UCO.
La UCO recoge también expresiones atribuidas a Leire Díez que considera relevantes dentro del análisis de una posible estrategia dirigida contra determinados responsables del cuerpo. Entre ellas aparece la intención de “remover todos los cimientos de la UCO, JI y Generalato para hacer una limpieza”. Los investigadores sitúan estas manifestaciones dentro del estudio de una supuesta maniobra para obtener información comprometedora sobre miembros de la Guardia Civil y debilitar la posición de la unidad que desarrollaba determinadas investigaciones.
Mercedes González ha negado cualquier participación en una estrategia de ese tipo y su entorno sostiene que, cuando tuvo conocimiento de determinadas peticiones, principalmente vinculadas con readmitir a Rubén Villalba en el cuerpo, rechazó cualquier actuación que pudiera interferir en procedimientos judiciales o policiales.
La información sobre la UCO llegó a la cúpula
Uno de los capítulos que puede resultar determinante en las declaraciones de este viernes es el relativo a la supuesta campaña de desprestigio contra la UCO. Los informes de la unidad sitúan a Alfonso López Malo como uno de los mandos que alertó al DAO, Manuel Llamas, sobre esos movimientos.
Según consta en la investigación, el 6 de mayo de 2025 López Malo remitió a Llamas información sobre una “posible campaña de desprestigio hacia la UCO con ocasión de un próximo juicio por un asunto de fraude en hidrocarburos”. Al día siguiente, el jefe de Policía Judicial trasladó al DAO los asuntos que tenía previsto abordar en una reunión de despacho, entre ellos una nota elaborada por la propia UCO sobre esa situación.
La reunión se celebró el 8 de mayo. Según la documentación incorporada al procedimiento, López Malo informó a Llamas de la “gravedad” de los hechos y de la posible afectación que podían tener sobre las investigaciones desarrolladas por la unidad. Fue entonces cuando, según los informes de la UCO, el DAO habría señalado que Mercedes González “ya era conocedora” de esa situación. Esa frase es una de las claves que deberá aclarar ahora la Audiencia Nacional: qué información había recibido la directora general, en qué momento llegó a su conocimiento y qué decisiones se adoptaron después.
Leire trasladó información a Mercedes
Otro episodio que los investigadores analizan con especial atención se produce el 9 de mayo de 2025, es decir, al día siguiente de la reunión en la que se informa de esta presunta campaña de descrédito. Según la documentación incorporada a la causa, Leire Díez recibió información relacionada con la UCO y decidió trasladársela a Mercedes González.
La secuencia temporal es uno de los elementos que han despertado interés. La comunicación entre ambas se produce en los días previos a la apertura de actuaciones internas dentro de la Guardia Civil relacionadas con filtraciones y con la propia unidad investigadora. La investigación analiza estos movimientos dentro del contexto general de la supuesta estrategia para cuestionar a la UCO, aunque corresponde al juez determinar el alcance de cada episodio.
Las informaciones reservadas
La apertura de informaciones reservadas dentro de la Guardia Civil tras la publicación de mensajes entre Pedro Sánchez y José Luis Ábalos es otro de los puntos que han generado controversia. Según los informes incorporados a la causa, Manuel Llamas impulsó una de esas actuaciones después de informaciones aparecidas en medios de comunicación sobre una supuesta filtración.
El DAO trasladó a otro mando del Instituto Armado su intención de “aperturar una información reservada” y preguntó si existía algún inconveniente en que asumiera la instrucción. Sin embargo, posteriormente, según recoge la documentación policial, desde Policía Judicial se trasladó que Llamas tenía claro que la filtración no procedía de la UCO. En uno de los mensajes aportados a la investigación aparece literalmente: “me ha dicho DAO que tiene claro que la filtración no sale de UCO”.
La contradicción entre esa valoración interna y la apertura de actuaciones que afectaban a la propia unidad investigadora es uno de los asuntos que puede ser abordado en las declaraciones previstas.
Llamas, el otro nombre clave
Aunque Manuel Llamas tampoco está imputado y la UCO no le atribuye una conducta delictiva, su papel dentro de la estructura de mando convierte su figura en una pieza esencial para entender la causa. El DAO aparece en los informes como el punto de conexión entre la información trasladada por Policía Judicial, la dirección del cuerpo y las actuaciones posteriores.
La situación ha generado además tensión interna dentro de la Guardia Civil. Fuentes del Instituto Armado consultadas por El Independiente describen el ambiente actual como “tenso” y aseguran que existe preocupación por el desgaste que está provocando la investigación. Fuentes cercanas al cuerpo sostienen que Llamas ha llegado a verbalizar su temor a una posible pitada de subordinados en un acto oficial.
Ese clima volvió a quedar reflejado este jueves en Valdemoro, durante la entrega de despachos a la 171ª promoción de guardias jóvenes. Mercedes González acudió al acto junto a la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, pero no estuvieron presentes ni el DAO ni otros mandos relevantes como López Malo. Desde Interior sostienen que Llamas no suele acudir a este tipo de ceremonias. Sin embargo, la revisión de actos institucionales anteriores refleja que la presencia del director adjunto operativo en convocatorias solemnes de la Guardia Civil sí ha sido habitual.
El día que puede cambiar el escenario
Hasta ahora, Mercedes González ha conseguido mantenerse fuera del foco judicial directo. La investigación ha analizado parte de sus contactos con Leire y su posición dentro de la estructura del cuerpo, pero ninguna decisión judicial la ha situado formalmente como investigada. Las declaraciones de este viernes pueden cambiar ese escenario.
López Malo y el responsable de la UCO que dirigía la unidad durante los hechos son dos de las personas que mejor conocen qué información circuló dentro de la Guardia Civil, qué decisiones se tomaron y cómo se gestionaron los movimientos que afectaban a la unidad investigadora. Sus testimonios no implican automáticamente una imputación para la directora general, pero sí pueden determinar si el juez considera necesario ampliar el foco sobre la máxima responsable del Instituto Armado.
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