"No ha sido precisamente una elección reñida", ha dicho Shabana Mahmood, ministra del Interior la conferencia laborista especialmente dedicada al reemplazo de Keir Starmer. Andy Burnham (Aintree, 1970) ha recibido 379 nominaciones. Sin otro candidato con avales, ha sido elegido líder del Partido Laborista. "Voy a ser un primer ministro del norte, el sur, el este y el oeste, para Escocia, Gales, e Irlanda del Norte".

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Ha rendido tributo a su antecesor, Keir Starmer, quien ha tenido que dimitir a los dos años de llevar al partido al poder con un resultado aplastante. En apenas dos años Starmer ha perdido la confianza del electorado y de sus correligionarios.

"Estamos unidos y ponemos el poder que surge de esa unidad al servicio de las personas y los lugares que llevan demasiado tiempo esperando a que la política les devuelva la esperanza. Y eso es lo que vamos a hacer, amigos. Vamos a devolverles la esperanza", ha dicho Burnham, conocido hasta ahora como el Rey del Norte. Burnham ha logrado popularidad como alcalde del Gran Mánchester. Para acceder al liderazgo ha tenido que ser elegido diputado en una elección buscada con este propósito en Makerfield.

Las promesas de cambio

En primer lugar, ha dicho que su objetivo es cambiar "la cultura del Partido Laborista". Según Burnham, "el cambio empieza por nosotros". Y ha añadido: "No venceremos a la nueva derecha británica si nos consumen las luchas internas y tiramos cada uno en una dirección diferente... Luchar para erradicar esto, y la insidiosa cultura de las filtraciones que lo acompaña, caracterizará mi liderazgo en el futuro".

Burnham propone la transición hacia una nueva política. "Trabajaré para construir una nueva política. El país la reclama a gritos. Puede que a nosotros nos guste sacar partido de los errores ajenos. Pero al público no. ¿Cómo pueden los políticos señalar con el dedo cuando el nivel de vida está bajando? Y la política en su conjunto no les está dando resultados. Les enfurece y les hace desconectar", ha dicho el nuevo líder laborista. Mantiene que "es la última oportunidad para cambiar".

Rumbo laborista

El tercer cambio del que ha hablado Burnham se refiere a la orientación política del partido. "Sí, colaboraremos con otros partidos siempre que podamos, pero lo haremos con la claridad que nos da saber exactamente cuál es nuestra posición. Como vuestro líder, marcaré un rumbo que sea claramente laborista. No intentaremos ser más verdes que los Verdes ni más reformistas que los Reformistas, ni haremos lo que hemos hecho en el pasado: vestirnos demasiado al estilo conservador".

Es una velada crítica a su predecesor, Keir Starmer, a quien muchos laboristas le recriminan que se haya dejado marcar la agenda por los nacionalpopulistas de Reform UK. Fue precisamente la derrota en las elecciones locales y regionales de mayo pasado, en las que el partido que lidera Farage se consolidó como opción política, lo que marcó el principio del fin de la carrera política de Starmer.

Ha añadido que será un primer ministro para el norte, el sur, el este y el oeste. "Para Escocia, Gales e Irlanda del Norte", ha remarcado. También ha prometido que llevará Westminster a la calle, devolverá así el poder al pueblo, pero será un líder cercano a los empresarios. Para ello presenta el aval de su gestión en Mánchester.

El lunes asume como primer ministro, una vez que Starmer haga oficial su dimisión ante el rey Carlos III. También se espera que anuncie su gobierno.