El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, compareció ante los medios este miércoles por la tarde en Ceuta, horas después de que varios responsables de su partido, primero, algunos presidentes autonómicos de seguido, e incluso el propio Gobierno ceutí lo contemple, rechace la reubicación de 500 niñas menores no acompañadas llegadas a Ceuta en la última entrada masiva de finales de julio. Una reubicación peninsular bajo el cargo de entidades humanitarias privadas, y no de las comunidades autónomas. Mantuvo Feijóo esa línea en declaraciones en la sede del Gobierno junto al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas.
El PP, sin posicionarse verbalmente en un rotundo 'no', entiende que tras el aval de la Comisión Europea, el Gobierno central debe iniciar los trámites para el retorno de todos los migrantes, independientemente de su edad. Primero, considera que Marruecos es "es país seguro" a los ojos europeos. Segundo, reclama la aplicación del Pacto Europeo de Migraciones y Asilo. Y, tercero, advierte que Marruecos está pidiendo la devolución de esas personas. Cree que hay salvaguardas notables como para que no deban dilatarse más los plazos. Feijóo señaló que el Gobierno no está utilizando ninguno de los instrumentos a disposición españoles y europeos "porque no se quiere". "Está el reglamento de crisis, Frontex, los procesos de triaje para identificar y el procedimiento de asilo y retorno".
Bajo la perspectiva del Gobierno, si bien hay que guiarse por esa legislación europea, la española protege los intereses del menor y contempla una serie de mecanismos a aplicar a su recepción. También para el resto de personas, como por ejemplo los que pueden pedir asilo al proceder de terceros países inmersos en guerras. Ante este situación de choque de argumentos, de intereses y de miradas para una crisis que los socialistas tachan de humanitaria y los populares de "territorial", al considerar que la "soberanía" española está en peligro, reaccionó el popular.
En una rueda de prensa donde mostraron tensión contra el Gobierno, con el presidente autonómico mostrándose duro en la línea de Génova frente a un Ejecutivo "que no ha estado" y "no ha hecho nada para evitar la crisis", Feijóo consideró que con Sánchez "de vacaciones", "el Gobierno sigue sin entender que lo que está sucediendo es una situación excepcional". "Esta es una ciudad agotada y hay un Gobierno ausente", precisó el líder popular, frente a la posición de ministros presentes en el territorio, como la ministra portavoz y responsable de Inclusiones, Seguridad Social y Migraciones, que reivindican la actuación de Moncloa desde el primer momento. Feijóo añade: "Lo que está sucediendo puede desembocar en graves incidentes".
Ambos mandatarios dicen ser conscientes de la sensación de "agotamiento" y "desánimo" de los ciudadanos. Feijóo insistió en que después de los acontecimientos de los días 30 y 31 de julio, "aún hoy no sabemos por qué ha pasado". Afirmó que el PP se ha "visto en la obligación de acudir al Tribunal Supremo para que diga si los ministros se pueden negar a comparecer en el Senado sobre lo que ha ocurrido en Ceuta", tras las ausencias de figuras como José Manuel Albares, Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles en las convocatorias de estos días atrás en las respectivas comisiones.
El PP lleva al Supremo las ausencias de varios ministros a las comisiones del Senado para rendir cuentas sobre la crisis de Ceuta
Todavía hoy no sabemos por qué ha pasado. Nos hemos visto en la obligación de acudir en el Supremo para que diga si se pueden negar a comparecer en el Senado sobre lo que ha ocurrido en Ceuta. "No pueden decidir cuándo y en qué condiciones aceptan ser controlados", apreció. Tanto Vivas como Feijóo concretaron que tras la propuesta de desplazamiento de esos menores, el Gobierno "no puede dar lecciones de humanidad" cuando "están dejando a su suerte" a los migrantes por las playas "sin alimento".
Niega Feijóo que la posición del PP sea "racista". Eso, para él es una de "las tres mentiras vertidas por el Ejecutivo durante esta crisis. "Pedir que se cumpla la ley, que se proteja la frontera, que se expulse a quien entra irregularmente, y que los niños y la mujeres vayan tranquilas por la calle no es racismo". En segundo lugar, le parece "un insulto a la inteligencia" que el Gobierno hable de "normalidad" a las 24 horas de dinamitarse la crisis. Y, en tercer lugar, que se hable de "crisis humanitaria" cuando hay una triple crisis "de seguridad nacional, de orden público y potencialmente sanitaria".
Para el dirigente del PP, en estos momentos "no manda nadie" en Ceuta "más allá que el presidente Vivas". Por lo que exige que eso sea subsanado con un mando único que asuma el Gobierno central. "Ante cualquier crisis siempre hacen lo mismo, desaparecen y luego buscan culpables; o un dirigente del PP o algún país europeo". El popular recordó la PNL registrada este lunes por su partido en el Congreso, con propuestas al Gobierno para afrontar la crisis. Además de ese mando único y los retornos, en los que insistió reiteradamente Feijóo, entienden esencial el reforzamiento de las fronteras tanto con personal como con material, y más adelante una reforma de la Ley de Extranjería para que los rechazos de admisiones puedan hacerse también por mar –fue la forma de entrada en Ceuta de muchos en julio–, así como una reforma de la Ley de Asilo. "Una cosa es pedirla por la puerta y otra tirándola abajo. Sino lo hacen, lo haremos nosotros cuando gobernemos".
Feijóo, en todo caso, también vinculó la actual crisis de Ceuta y esa retratada "inacción" de Sánchez y los suyos con una situación de "años de diplomacia secreta con Rabat". "Este es el resultado. Mi deseo es el de mantener la relación de vecindad y amistad, el respeto y la reciprocidad, pero la integridad territorial de España no se cuestiona", y eso también se enmarca en los asuntos migratorios. Entre las promesas de Feijóo de llegar al Gobierno, está el reforzamiento fronterizo con la construcción de un espigón beneficiándose de las partidas presupuestarias europeas habilitadas para este tipo de edificaciones.
Postura respecto al anuncio de los 500 traslados
Según Vivas, aunque "el Gobierno de Ceuta está en permanente contacto con el secretario de Estado de Juventud e Infancia", no ha habido un planteamiento lo que impide que se valore lo que ha trascendido en los medios. Vivas hizo un inciso sobre esta cuestión: "Hay una directiva europea que retira el requisito de exigencia de tener en cuenta la voluntad del menor para regresar. Sí está ahora el requisito de que el país de origen, Marruecos, aporte informes sobre el entorno o la situación familiar de esos menores" a la hora de gestionar los retornos.
Feijóo, en todo caso, entiende que "la normativa es clara" y coincide con la postura del PP y la Comisión. "No se puede usar una invasión para luego pedir que se queden" esos menores. "¿Cuántos menores se podrían quedar? ¿Todos los que entren, incluso ocupando e invadiendo todo el territorio? La ley del menor no prevé esto, no se puede aplicar para lo que está pasando. Marruecos también tiene leyes de protección de menores y ellos tienen que cuidar de sus menores". El gallego indicó que la propuesta del Gobierno es una "distracción". "¿Qué situación excepcional estamos viviendo en Ceuta para que ahora piensen en esto? ¿Y a las niñas de Ceuta quién las protege? Honradamente, en una situación así no conviene distraernos", terminó.
Vivas reclama un plan de dos fases para Ceuta
En la línea de las reclamaciones de Génova, Vivas pidió "un plan enfocado" en la emergencia primero y sostenido en cuatro principios. "En sacar a Ceuta de la UCI. Primero, emplear los medios necesarios para recuperar la normalidad, con la ejecución de los expedientes de devolución. Segundo, el reforzamiento de la seguridad y las condiciones de los agentes. Tercero, recurrir a Frontex. Y cuarto, reparar los daños con apoyo económico a los sectores, a los autónomos o para paliar el gasto sanitario extraordinario. En la segunda fase, dijo, cree que deben tomarse medidas para impedir que la inmigración vuelva a ser objeto de presión de Marruecos, como no depender del país para garantizar la protección fronteriza. Sí instó a un plan económico que contemple la rebaja de cotizaciones a la seguridad social, bonificaciones en el impuesto de sociedades, inversiones en infraestructuras, y, en definitiva, mayor presencia del Estado en Ceuta, con una importante mirada a la sanidad y los servicios.
Vivas entona al mismo nivel que Génova. Insiste que el Gobierno no estuvo desde el minuto uno y que han dejado a sus suerte a Ceuta sin actuar durante semanas. "No es legítimo sacar rédito político o ventaja electoral de esta crisis existencial, hacerlo sería reprobable. Eso no significa que no se pueda contar la verdad", arremetió contra el Gobierno. Agradeció a Feijóo un persistente interés sobre la crisis con llamadas diarias. Mientras el Gobierno plantea el asunto como un drama humano, el PP lo eleva a uno de soberanía.
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