El informe que el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional ha remitido a la Audiencia Nacional sitúa la entrada masiva de migrantes en Ceuta de los pasados 30 y 31 de julio como un proceso planificado por las autoridades de Marruecos y no como un episodio espontáneo. Según recoge el documento, avanzado por El Español y al que ha accedido El Independiente, la operación habría contado con una planificación previa, una dirección estratégica y una monitorización sobre el terreno por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes.
A lo largo de 55 páginas, el informe del CENIF señala expresamente la participación de las autoridades de Rabat, que habrían facilitado el desplazamiento de los migrantes y realizado un "guiado activo" hacia los lugares de paso. "Nos encontramos ante un proceso predefinido con objetivos diferentes de los migratorios (...) con una gestión que se proyecta en dos planos diferentes: la escasa presencia de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos, y el guiado activo de la masa hacia los lugares de paso por parte de esas FFCCS", recoge el documento.
La jueza espera un informe de Fiscalía sobre la competencia
Esta intervención de agentes marroquíes puede resultar determinante para la investigación que dirige en la Audiencia Nacional la jueza María Tardón. La magistrada se encontraba de guardia cuando se produjo la entrada masiva y, ante la posibilidad de que los hechos pudieran ser competencia de la Audiencia Nacional, pidió informes a la Policía Nacional y a la Guardia Civil para esclarecer lo ocurrido y determinar si existían indicios de alguno de los delitos que corresponden a este órgano. Una vez recibido el informe del CENIF, Tardón lo remitió a la Fiscalía y solicitó al Ministerio Público un pronunciamiento específico sobre la competencia de la Audiencia Nacional.
Fuentes jurídicas consultadas por El Independiente consideran que los indicios recogidos hasta ahora permiten mantener abierta esta vía y señalan que, si se acredita la participación de agentes de seguridad marroquíes en la organización y ejecución de la entrada, existirían elementos para sostener la competencia del tribunal ante la posible comisión de un delito contra la independencia y la seguridad del Estado.
Según ha podido saber este periódico, la Fiscalía prevé dar respuesta en los próximos días sobre si la Audiencia Nacional es competente para investigar los hechos. Será entonces cuando Tardón deba decidir si mantiene abierta la investigación en este órgano, que se incoó tras la denuncia de la formación Iustitia Europa.
Responsabilidades penales
La eventual responsabilidad penal tampoco tendría por qué limitarse a los agentes que hubieran participado directamente sobre el terreno. Fuentes jurídicas consultadas por El Independiente señalan que podrían existir otras personas responsables si se acredita que participaron en un ataque contra la seguridad nacional, aunque determinar quiénes serían requeriría avanzar en la investigación judicial.
En este punto cobra relevancia el Real Decreto aprobado recientemente por el Gobierno por el que se declaró una situación de interés para la Seguridad Nacional en Ceuta y Melilla. Según estas mismas fuentes, la decisión del Ejecutivo parte de que la seguridad nacional quedó afectada por la entrada masiva y constituye un elemento que puede tenerse en cuenta a la hora de valorar un eventual delito contra la independencia del Estado.
La identificación de los responsables, sin embargo, se presenta como una de las principales dificultades de la causa. Acreditar la participación de agentes marroquíes no permitiría por sí solo determinar quién ordenó o coordinó la operación, y la investigación podría encontrar además obstáculos ante la presumible falta de colaboración de las autoridades de Marruecos, según indican las citadas fuentes.
Las conclusiones del informe de la Policía
El CENIF considera que la elección de Ceuta, de las zonas concretas por las que se produjo el acceso y de las fechas y horas en las que se activaron las distintas fases de la entrada no responde a una coincidencia. A su juicio, la concurrencia de estos elementos apunta a una planificación previa, con una autoría intelectual anterior a los hechos y una estructura encargada de su seguimiento y control durante la ejecución.
El informe también establece un paralelismo con las entradas masivas registradas en Ceuta en 2021 y 2024. Según la Policía, los elementos comunes entre aquellos episodios y el ocurrido este verano revelan una experiencia previa que habría permitido perfeccionar el dispositivo, hasta convertirlo en una acción "mucho más completa y elaborada".
Una operación en varias fases
El CENIF divide lo ocurrido en tres fases: una previa, correspondiente a la preparación de la entrada; otra central, durante los días 30 y 31 de julio; y una posterior, en la que todavía se estarían produciendo efectos derivados de lo sucedido. La Policía considera que esta secuencia evidencia que no se trató de un fenómeno "incidental" asociado a un factor ocasional o espontáneo.
El informe apunta además a una estrategia de movilización previa a través de redes sociales y sistemas de mensajería, con difusión de mensajes y activación y desactivación de determinados perfiles. Estos elementos, junto con la organización de los desplazamientos hacia puntos concretos de la frontera, llevan al CENIF a hablar de una "dirección estratégica y operacional" que habría actuado conforme a procedimientos definidos.
La Policía sostiene que la forma en la que se produjo la entrada también respondía a una planificación táctica. Según el documento, la primera fase habría buscado colapsar el sistema de gestión fronteriza, obligando a las fuerzas españolas a desviar recursos hacia las labores de salvamento y recepción mientras se saturaban los puntos de contención de los migrantes.
Una vez producida esa saturación, el objetivo habría pasado a limitar la capacidad de respuesta española. Para ello, el perfil de las personas que accedían habría ido cambiando progresivamente, incorporando familias, mujeres y niños, lo que dificultaba cualquier respuesta de control sobre el perímetro fronterizo.
El informe también hace referencia a la presencia sobre el terreno de personas cuyo perfil, actitud y comportamiento no se corresponderían con los de la mayoría de quienes cruzaron la frontera. La detección de estos individuos constituye para los agentes del CENIF otro indicio de la existencia de una organización encargada de la monitorización y coordinación de la operación.
La Policía descarta así que la dimensión del episodio pueda explicarse únicamente por las redes habituales de inmigración irregular que operan en el norte de Marruecos. El nivel de especialización de las tareas y la coordinación observada, sostiene el informe, estarían "muy lejos de las capacidades" de las estructuras criminales conocidas en la zona.
El informe analiza finalmente los efectos de la entrada masiva y señala consecuencias institucionales, económicas y organizativas, además de un impacto sobre la seguridad pública y la estabilidad política. Entre sus conclusiones, la Policía incluye también el cuestionamiento de la capacidad del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) para detectar lo ocurrido y califica la operación como una "acción de contra-inteligencia ofensiva de manual".
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