En su reunión de este martes, la Mesa del Congreso, presidida por Francina Armengol y con mayoría de PSOE y de Sumar, aprobó la apertura de un expediente a la diputada del PP Ana Vázquez tras el episodio del miércoles pasado con el espray pimienta. Además de introducirlo en el hemiciclo y exhibirlo para dar rotundidad a su argumento sobre su uso en Ceuta durante la pregunta de control parlamentario al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, las órdenes de la representante popular a uno de los trabajadores del partido provocaron, por negligencia durante la "limpieza" para la entrega a las autoridades, la expansión del producto, 13 perjudicados por la misma y el cierre parcial de varias zonas de la Ampliación II del Congreso y alguna de la I.
En concreto, la Mesa abre ese procedimiento atendiendo al artículo 101 del Reglamento de la Cámara, que contempla la suspensión temporal de la condición de diputado a quien porte armas dentro de las instalaciones. Ese debate se dio la semana pasada, cuando la diputada insistió en su venta libre y uso sin necesidad de licencia, indicando que por esa regla todas las mujeres y niñas ceutíes, víctimas de inseguridad tras la entrada masiva de migrantes a finales de julio y que hacen uso de él por autodefensa, portan armas. Lo cierto es que el artículo 5.1 del Reglamento de Armas contempla esos esprays de protección personal como armas, por lo que la interpretación de los letrados se ajustaría a la legislación. Así lo creen fuentes de Presidencia.
La exhibición del bote por parte de Vázquez mientras preguntaba a Marlaska supuso su inmediata expulsión por parte de la presidenta del Congreso, Armengol, tras el visto bueno de los letrados. El suceso inquietó a compañeros y rivales políticos que comparten asiento, así ha podido saber El Independiente en conversaciones informales. "Temía que en cualquier momento se le escapase una pulverización de tanto agitarlo", indica una diputada. Otras fuentes creen que aunque la idea de apoyarse en objetos suele funcionar, se debe ser cauteloso para conseguir el efecto necesario y no desviar la atención, como se terminó producciendo, explican. Durante las horas siguientes de ese mismo miércoes, el Congreso declaraba estar esperando a los informes policiales y de los letrados para iniciar cualquier procedimiento.
En el informe de los letrados, por ejemplo, se determina que ese bote de gas pimienta es un arma aunque se trate de un artículo de autodefensa. No ven trascendente que se llegara o no a utilizar o que se emplease o no como amenaza durante su intervención. Igualmente, se señala que no existe un precedente de armas en el hemiciclo similar al protagonizado por la popular. Indican que la Mesa es la competente para determinar una sanción "proporcionada" una vez la afectada preste testimonio.
Tras ello, la Mesa del Congreso decidió dar un plazo de diez días para que la diputada presente alegaciones como considere. Si no se aceptan y se continúa con el procedimiento, será el pleno del Congreso –con sies y noes , a puerta cerrada y con voto secreto, el que decida si se aplica una suspensión temporal cuyo plazo previamente será decidido por la Mesa, tanto de empleo como de sueldo. Si se alcanza un número mayor de votos afirmativos, Vázquez deberá acatar la decisión. No podrá participar en dicha votación, solo los 349 diputados restantes.
Por ahora se omite cualquier tipo de sanción para el trabajador del PP en la Cámara, que tras la orden de "limpiar" el espray para su entrega a las autoridades, en uno de los dos baños de la planta baja del edificio 36 de la Carrera de San Jerónimo, accionó el espray y comprobó que "quedaba un culín". Se extendió en los minutos siguientes por las instalaciones, provocando varios casos de tos severa, algunos de vómitos y malestar y escozor de ojos general a más de una docena de personas, entre trabajadores y una representante de una delegación de Marutania que se encontraba de reuniones.
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