Santiago Abascal reunió en Bambú este miércoles al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y a los portavoces nacionales y autonómicos del partido para determinar cómo se afrontará la próxima campaña electoral, que empezará el viernes 13 de noviembre, con las urnas ya fijadas tras el adelanto de Pedro Sánchez para el 29 de noviembre. El presidente de la formación, trasladan fuentes nacionales, recalcó a los suyos que estos comicios son "existenciales" para el conjunto de los españoles ante el riesgo de que el presidente del Gobierno pueda volver a sumar con otros socios. Algo que, pese a todo, no recogen el conjunto de los sondeos electorales publicados, que dan a PP y Vox por encima de los 200 parlamentarios.
Por ello, Abascal llamó a los suyos a incrementar la movilización electoral e insistir en el mensaje de la organización durante la previa y esas dos semanas donde se podrá pedir abiertamente el voto. Entre otros, la remigración, la prioridad nacional y la desregularización. Frente a ellos, creen, tienen a un PSOE y un Sánchez que estaría dispuesto a pactar "con todos los enemigos internos y todos los enemigos exteriores que tiene España" con tal de repetir en la Moncloa.
Durante esa intervención, en la que es probable que se hayan hablado de listas electorales, aunque el plazo de registro se abre del 21 al 26 de octubre, con la incógnita de quién acompañará de segundo a Abascal o si Ignacio Garriga irá como cabeza de lista por Barcelona, el líder de Vox se centró en criticar la gestión de los socialistas, de "mentiras" y de "traición" a los españoles. Como ejemplo más claro, el dirigente habría señalado a Ceuta. "Es la última víctima de su odio", determinó. Vox intenta recuperar de nuevo el marco migratorio, algo que les viene bien electoralmente, pero sobre todo en un momento en el que el problema en el territorio persiste.
El de Amurrio puso el foco, además, en la paralización de la 'ley de nietos' y la suspensión del voto de los beneficiados por ella para este proceso. Lo celebró e instó a sus subalternos a llevar el mensaje del partido "hasta el último rincón de España", así como a los españoles que viven fuera del país, a quienes ha contrapuesto con los que, según afirmó, Sánchez pretendía "fabricar con la maquinita de las trampas". Todo pese a que se desconoce a quién irían dirigidos. Esa suspensión afecta, por ejemplo, a aquellos que ya pudieron ejercer el voto en generales y autonómicas después de acogerse desde 2022.
Asegura que habrá "violencia y mentiras" contra Vox
Abascal situó a Vox en un estado de ataque permanente por parte de sus rivales. Plantea la campaña con el clásico eje de nosotros-ellos, donde Vox es la alternativa que se quiere cortar de raíz. El ambiente de polarización, en todo caso, es el mayor que se recuerda en los últimos años, para el que hay una retroalimentación generalizada entre todos los grupos.
"Vamos a encontrar la mentira, la trampa e incluso la violencia contra Vox". "No sería la primera vez", trasladó. Abascal sufrió ya un intento de agresión durante su primer viaje preelectoral, antes de conocerse el adelanto, en Tarragona. En el pasado, ha habido enfrentamientos en la calle o lanzamiento de piedras. Rocío de Meer fue herida en Sestao (Vizcaya), durante la campaña vasca de 2020.
Como respuesta, Abascal insta a los suyos a protagonizar una campaña de generales "sin odio pero sin ningún tipo de miedo". Quiere dar respuesta a los españoles que exigen "un cambio real, sin destruir nada pero cambiándolo todo". Y para ello, cree que es fundamental la movilización. "España no tiene ninguna maldición que nos condene a tener que soportar este Gobierno cuatro años más o eternamente", señaló.
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