Las relaciones de las fuerzas de izquierdan avanza por capítulos en estas semanas, pero este libro que es la preparación de las elecciones generales empieza a llegar a sus últimas páginas sin un final claro y dejando una máxima expectación. La candidata de Frente Amplio, Ada Colau, designada el domingo por los partidos de Sumar tras el acuerdo de colaboración de campaña entre Podemos y ERC, escribió el último episodio hasta la fecha este miércoles: ofreció desde un paso al lado hasta unas nuevas siglas si eso servía para elegir a un candidato y un espacio que fuese más cómodo para los morados y para la integración de Irene Montero en las listas. A los pocos minutos, los cuatro partidos de la coalición daban a conocer la iconografía del Frente y recalcaban su presentación para el sábado 17 de octubre, horas después de cerrarse el plazo para el registro de coaliciones.
Colau, en definitiva, pasó a proponer una especie de rectificación al camino construido desde diciembre por los socios, de hacer algo estable y sin hiperliderazgos sobre los que construir, algo a lo que no se está dispuesto tras más de diez meses de negociaciones. Incluso negó que la decisión de sus compañeros para que vaya de primera por Barcelona sea rotunda. La indecisión de la candidata viene siendo una constante durante el tanteo estos meses atrás que le han hecho tanto Comuns como partidos como Más Madrid. Así lo señalan cargos de primera línea de la confluencia.
Podemos, tras semanas recalcando la importancia de construir de arriba a abajo mediante primarias, hasta para la configuración de los equipos, ahora parece haber pasado de pantalla. El acuerdo con los republicanos para no presentarse en Cataluña, apoyar ahí a Gabriel Rufián y que a cambio él haga lo propio con Montero en zonas como Madrid durante la campaña, sitúa a los morados en un estado de exigencia mayor respecto al papel de la ahora eurodiputada y número dos de la formación. El aval del candidato de las izquierdas plurales mejor valorado les da un plus de fortaleza para afrontar el tú a tú con Frente Amplio. Más superado el plazo autoimpuesto para realizar unas primarias abiertas que hubiesen empezado ayer y concluido este jueves.
En una entrevista en TVE, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, reafirmó que Montero hace el "mejor tándem" electora con Rufián desde Madrid y es su mejor apuesta para las generales, aunque no se cerró a seguir negociando la posibilidad de esa unidad. "Sí hay una alternativa mejor, escuchamos todas las propuestas. Pero estamos cien por cien convencidas de que ese tándam, de Rufián e Irene Montero, es lo que nos está pidiendo todo el mundo", consideró Belarra. La cuestión, indeterminada, es si estarían dispuestos a que ocupara un segundo lugar en listas.
Con ese pacto con ERC, su inclusión por Barcelona junto a Colau queda prácticamente descartado salvo que se entienda que la integración con los Comuns no es una candidatura particular de Podemos. Podría ser un encaje, aunque empieza a abrirse la posibilidad de que tras la cesión de Mónica García para que Emilio Delgado sea, como se pactó en verano, el cabeza de lista por Madrid, pueda haber también un paso atrás para dejar esa segunda plaza a Montero. Así, tendría que pasar automáticamente a ser número cuatro por la paridad en las listas electorales, con previsiblemente Eduardo F. Rubiño como número tres. Hay negociaciones en curso entre dos partidos que han sido y son máximos rivales, no ya solo de espacio, sino por diversas complicaciones incluso en el ámbito personal. La formación, en definitiva, es una escisión de Podemos.
Sería una solución de mínimos, aunque en el espacio madrileño, como se señaló hace poco a este diario, Montero puede incentivar el voto de la derecha y su movilización. Y también recuerdan que hay que tener en cuenta el peso electoral. Creen que ofrecer uno de los puestos de salida a la eurodiputada ya es un gesto a tener en cuenta, más cuando Más Madrid es segunda fuerza en la Comunidad por encima del PSOE y Podemos no tiene representación. Tampoco en Cataluña en el ámbito autonómico.
Las prisas, como ha ocurrido en otras ocasiones, tanto en 2023 como en las autonómicas de Andalucía en 2022 y en 2026, puede llevar a Podemos a integrarse en una coalición y dejar que su única aspirante en listas con opciones sea la madrileña. El encaje se debatiría las dos últimas semanas del mes. Es algo prácticamente conocido que en las provincias donde existen partidos regionales o nacionalistas fuertes, la refundación de Sumar tiene asegurado uno o dos escaños como mínimo. En Madrid, con Más Madrid, en Barcelona con los Comuns, en Zaragoza con Chunta, en Valencia con Compromís, y con la excepción de IU, fuerte en Andalucía, difícilmente la izquierda estatal tiene pulso para tener varios representantes con encuestas dándoles no más del 7% y menos de 10 escaños. Incluido el último CIS.
Tres asuntos que convergen
El viernes 16 a las 23.59 horas concluye el plazo de registro de coaliciones. A menos de 48 horas ya por delante, hay un triángulo importante a resolver y cuyos tres factores dependen unos de otros. Si Podemos no encaja en la alianza, queda en duda el compromiso de Colau para ir como candidata al 29-N, porque pide esa unidad, y si estos dos asuntos no coinciden, hay un tercer asunto crucial, y es que la izquierda irá separada y se incentivará la desactivación electoral. Ataca directamente al compromiso de existencia de ese Frente Amplio. La unidad es lo único que dá esperanzas en el PSOE, que aunque mantiene un doble juego promocionándose al mismo tiempo como voto útil, recalca la necesidad de un socio estable a su extremo con quien tener opciones de sumar.
Aunque sería muy complicado que Colau desistiese de concurrir y dejara paso a Ernest Urtasun como uno por Barcelona, la alternativa del catalán o de Delgado por la sintonía con Rufián y quedar como primero por Madrid cogería peso. Con todo, la urgencia ha levantado unos muros que hasta hace no mucho eran difíciles de resolver. Aunque internamente, las puertas abiertas que dejan Podemos no se saben traducir y la desconfianza de los últimos meses se mantiene. Fuentes de Más Madrid y dentro de Frente Amplio desde el principio señalaron una presunta estrategia de los morados para allanar el relato de que ha sido imposible la unidad por las reticencias del resto de grupos.
Negociaciones a dos velocidades
En la Comunidad Valenciana, Compromís viene pulsando por conseguir esa unidad alejada de un debate que ve centralizado en Madrid, esa disputa por el liderazgo estatal. Ve capacidad de unión con EUPV-IU, como ocurrió en 2023, pero también con Podem. Aunque hay un debate de fondo a salvar: la capacidad de integrar sin perder identidades propias. Los nacionalistas valencianos de momento apuestan por una integración del resto en sus listas, aunque eso no convence a IU, sí a Podem. Los de Antonio Maíllo allí se suscribieron al Frente Amplio, y aunque el dilema confían todos en que se resolverá, puede que sea sobre la bocina el mismo viernes. Se añade un factor crucial, y es que los dos partidos mayoritarios de Compromís, Més e Iniciativa, no atraviesan su mejor periodo.
Como ocurrió en Andalucía, las federaciones moradas presionan por esa unidad frente al criterio de la capital. En Extremadura, la alianza con IU y la ausencia de implantación de Movimiento Sumar puede dar pie a acuerdos en las próximas horas. Puede ocurrir también en Andalucía, como repetición del acuerdo de mayo en las autonómicas. Pero en todas esas circunscripciones, los morados ocuparían un papel secundario en pro de que no haya división. Ya en territorio andaluz, Adelante concurrirá en solitario para pujar por al menos un diputado al Congreso tras su éxito el 17-M.
Otra de las fuerzas que despuntaron en el último ciclo de autonómicas es Chunta Aragonesista que a principios de octubre convocó a las izquierdas para un pacto similar al valenciano con el que articularse después sobre una relación confederal con el Frente Amplio. En ese caso, hay coincidencia en que más de una papeleta además de la del PSOE sería un error. Ara Més tiene que resolver los pormenores de una candidatura conjunta con ERC y Podemos en las islas. Fuentes de Chunta y de Comprimis apuntan a que puede darse la situación de que los partidos de Sumar vayan por separado de Podemos en enclavaes como Madrid y que haya unidad en sus regiones.
Te puede interesar