La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha viajado este sábado a Barcelona para arropar al candidato del PP a la Presidencia de la Generalitat, Alejandro Fernández. Durante este acto de campaña, la dirigente popular ha cargado contra el representante del PSC y reciente exministro de Sanidad, Salvador Illa, de quien ha dicho que su único logro es «ser catalán».

Ayuso ha defendido que la «campaña e inacción como ministro» le ha servido a Illa para «ganarse el favor de los independentistas». «Su inacción ha permitido que muchas familias vieran sus negocios arruinados y sin alternativa», ha completado. En la misma línea, la presidenta madrileña ha señalado que «el socialismo en Cataluña es independentismo» y que «a nadie» en esta comunidad «le va mejor desde que el independentismo está más fuerte».

«Durante mucho tiempo, el negocio del independentismo es el que ha robado en Cataluña. Ha robado a manos llenas a través de una mafia que se ha dedicado a expoliar a las clases medias y a la gente trabajadora», ha dicho en su intervención Ayuso. Asimismo, la mandataria madrileña ha apuntado en un acto en el hotel Miramar de Barcelona que «el socialismo son palabras mágicas y un germen que se cuela en los bolsillos de la gente».

«A Madrid vienen muchos catalanes queriendo ser más catalanes»

La presidenta ha insistido en que «Madrid es de todos, de los catalanes y del resto de los españoles, como lo es Cataluña», y ha apostillado que «a Madrid se viene a que a uno le dejen en paz». En este sentido, Ayuso ha resaltado que «a Madrid vienen muchos catalanes queriendo ser más catalanes, siendo igual de catalanes en libertad», porque esos ciudadanos se trasladan a la capital «a emprender, a trabajar, incluso a hablar en catalán cuando consideran».

La mandataria popular ha defendido que ser del PP en Madrid «es fácil», mientras que serlo en Cataluña «tiene muchas complicaciones». Por ello, ha puesto en valor la labor del PPC y ha asegurado que «para nosotros, el Partido Popular de Cataluña es nuestro motor y nuestro orgullo».

«Es un delito en Cataluña, con el clima que tenéis, tenerlo todo cerrado, tener a la gente en sus casas, tener a la gente arruinada y decir que esa es la manera de sortear la epidemia», ha aseverado la presidente madrileña en alusión a las restricciones decretadas por la Generalitat, en general más severas que las impuestas por su gobierno.

Ha defendido asimismo que «los cierres masivos, sin estrategia, sin estudio, no están sirviendo para nada», ello el día en que Cataluña ha superado el medio millón de casos confirmados de Covid-19 acumulados desde el inicio de la pandemia, al situarse esa cifra exactamente en 501.803, mientras que ascienden hasta 19.079 los fallecidos contabilizados a causa del virus.

Fernández: «Cuanto más grandes son los gobiernos, peor le va a sociedad»

Alejandro Fernández ha pedido reducir la dimensión de la administración autonómica catalana porque el independentismo «ha ido alimentando un auténtico monstruo elefantiásico y gigantesco» en su proyecto de construcción nacional.

Ha afirmado que la Generalitat tiene más competencias, funcionarios y recursos que en 1990, pero que, en comparación, la autonomía ha perdido competitividad: «Cuanto más grandes son los gobiernos, cuanto más intervienen en la vida de la gente, peor le va a sociedad; y cuanto más pequeño es un gobierno, menos competencias tiene y es más eficaz en su desarrollo, mejor le va», ha reflexionado.

El popular también se ha mostrado partidario de «copiar» determinadas políticas públicas emprendidas por el gobierno de la Comunidad de Madrid, y ha zanjado: «En Madrid se están haciendo algunas cosas mejor, se dice y no pasa nada».

El popular ha propuesto un plan de rescate de los sectores de la cultura, el ocio, la restauración y la hostelería, para mitigar los efectos de la crisis del Covid-19, que pase por la necesidad de «plantear un equilibrio entre salud y economía», evitando cierres totales de ámbitos económicos, reducciones fiscales y planes de ayudas.

Fernández, en clave poselectoral, ha insistido en recelar de la posibilidad de un tripartito entre PSC, ERC y los comunes, si hay una mayoría suficiente, y ha pedido disponer de fuerza parlamentaria para evitarlo: «No se pueden entregar votos a Illa para que se los dé a Junqueras, ese Junqueras tan sereno que vimos», ha ironizado en referencia a la participación del líder de ERC en un mitin este viernes, después de su salida de la cárcel con tercer grado.