Con los ecos todavía en el oído de dos intensos fines de semana del Primavera Sound, Barcelona reabre este jueves el festival Sónar. La 29 edición del  Festival Internacional de Música, Creatividad y Tecnología vuelve a su versión «normal» tras dos años de restricciones pandémicas. Versión normal, pero sin ampliar aforos. Si el Primavera apostó por las cifras de récord, el Sónar quiere «seguir siendo cómodo» y centra su crecimiento en «innovación y talento local».

En una entrevista con Efe, el codirector del Sónar Ricard Robles afirma que el festival vuelve con «más innovación», porque «Sónar es de siempre un festival donde los artistas se atreven a asumir riesgos, y este año especialmente, porque han tenido más tiempo para preparar las propuestas».

Con 117 actuaciones repartidas en 12 escenarios el festival recupera su tradicional división de propuestas, en su edición de Día (tres días en Fira Montjuïc, al lado de plaza España) y las noches de viernes y sábado en la Fira Gran Via de Hospitalet de Llobregat.

La oferta

The Chemical Brothers es uno de los indiscutibles cabezas de cartel de este Sónar 2022. Lo dice su programación, el sábado, en horario de lujo y en el espacioso SonarClub. Lo atestiguan los siete años que ha habido que esperar su regreso al festival. Y lo justifica la promesa de un majestuoso espectáculo en directo producido por los artistas visuales Adam Smith y Marcus Lyall para presentar su último y premiado álbum No Geography.

C. Tangana vuelve a Barcelona tras el rotundo triunfo de su concierto en el Palau Sant Jordi, dos meses atrás. Está por ver cómo adapta la particular obra escénica en la que ha convertido El Madrileño en la gira Sin cantar ni afinar al formato festival. Y quién le acompaña esta vez en el escenario.

En el cartel del Sónar le acompaña Nathy Peluso, coronada reina del pop latino y pareja de C. Tangana en Ateo. Su directo de impacto se podrá, bailar y disfrutar el viernes en el SonarPub dentro del Sónar de Noche.

Morad jugará en casa la tarde del sábado. El rapero de Hospitalet que supera en streams a Bad Bunny y se ha impuesto entre el público más joven sin la promoción de los grandes hará valer éxitos como Motorola, Normal Yo no voy en el SónarPark de día. Primera vez para un artista que domina el trap y los ritmos garageros con un flow que ha calado pese a sus reiterados problemas con la justicia. O quizá precisamente por ellos.  

Producciones ad hoc

El dúo formado por Maria Arnal i Marcel Bagés, dos de los creadores más relevantes del panorama nacional harán acto de presencia también el sábado en el SonarHall, pero en la programación del Sónar de Día. Durante la hora sobre el escenario, estrenarán Hiperutopia. Un encargo expreso del festival y con la presencia de las 36 voces del Cor de Noies del Orfeó Català.

También de Arca, Niño de Elche + Ylia + Banda La Valenciana, Samantha Hudson y Tarta Relena llegan con espectáculos creados para el festival. Propuestas inéditas como la que estrenarán The Chemical Brothers

Sónar quiere seguir creciendo en innovación, añade Robles, porque «el festival siempre ha sido un experimento y lo va a continuar siendo, sobre todo ahora que Barcelona está en un momento dulce que nos lleva a pensar que se puede convertir en capital de la cultura digital».

Aforos razonables

Arte visual, música y experimentación se hermanarán a partir de hoy en los doce escenarios del Sónar, que mantienen la misma capacidad que antes de la pandemia – 17.000 personas en Sónar de Día y 32.000 en Sónar de Noche-, porque «queremos mantener la comodidad de la que el público ha disfrutado hasta ahora, con aforos razonables».

Robles defiende además el calendario prepandémico de festivales en Barcelona: Primavera Sound en mayo, Sónar en junio y Cruïlla en julio. Una cadencia forzada este año por los dos fines de semana del Primavera, entrando en junio.

«Este año ha sido extraordinario -apunta-, pero el modelo que teníamos antes de la pandemia ha permitido durante 15 años un equilibrio fantástico, con varios festivales en un entorno urbano, y confiábamos en que todo volviera a su lugar, como finalmente ha pasado».

Acento español

La saturación de festivales y conciertos que vive la capital catalana este año, en el que coinciden giras que tuvieron que anularse en pandemia con otras nuevas, no ha perjudicado al Sónar, en lo que a venta de entradas se refiere.

La diferencia está en el aumento del público español, «probablemente por afinidad con la programación, en la que este año destaca el talento local».

«Esto es algo que quizás no pasaba antes -aclara-, porque el público que buscaba innovación tendía a seguir a artistas internacionales; pero eso se ha revertido porque los artistas españoles que investigan en nuevos lenguajes son ahora de primerísimo nivel».