En vísperas del vigésimo segundo aniversario de los atentados del 11-M, la Comunidad de Madrid ha incorporado dos nuevos elementos al espacio de homenaje a las víctimas en la estación de Atocha: un soporte de piedra negra para depositar velas y flores y una placa metálica que recuerda el lugar donde estuvo el antiguo monumento memorial.

El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, ha visitado este martes el memorial acompañado por representantes de asociaciones de víctimas, la vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, Ana Millán, y diputados de la cámara regional. Durante el acto se ha guardado un minuto de silencio y se ha realizado una ofrenda floral con claveles blancos.

El nuevo soporte permitirá depositar coronas, flores y otros objetos de recuerdo durante todo el año. “Hoy hemos recordado a todas y cada una de las víctimas desde este lugar de recuerdo y de memoria en la estación de Atocha, donde además como novedad hemos instalado un soporte para poder colocar coronas de laurel y también flores durante todo el año, así como una luz permanente”, ha señalado el consejero.

Además, en el vestíbulo del memorial se ha instalado una placa que recuerda el espacio donde se encontraba el cilindro de cristal que simbolizó a las víctimas del atentado entre 2007 y 2023. El nuevo espacio de homenaje fue inaugurado en 2025 por la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso.

Visibilizar el recuerdo

García Martín ha subrayado que el memorial “simboliza la voluntad del pueblo de Madrid de mantener vivo el legado” de las víctimas y ha asegurado que el Gobierno regional seguirá trabajando para preservar su memoria y trasladar su testimonio también a las aulas.

Por su parte, la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Maite Araluce, ha agradecido a la Comunidad de Madrid la creación de este espacio conmemorativo y ha destacado la importancia de que el recuerdo sea visible para los ciudadanos. Según ha explicado, el monumento anterior “estaba muy escondido” y muchas personas que transitaban por la zona no sabían que allí se había producido el atentado.

Araluce también ha criticado que otras administraciones estén “más preocupadas de favorecer a los terroristas” que de “atender a las víctimas”.

Los atentados del 11 de marzo de 2004 causaron 193 muertos y más de 2.000 heridos en Madrid, el mayor ataque terrorista de la historia de España. Desde la aprobación en 2018 de la ley regional de Protección, Reconocimiento y Memoria de las Víctimas del Terrorismo, la Comunidad de Madrid ha destinado 90 millones de euros en ayudas e indemnizaciones a 2.497 personas afectadas.