Un colchonero y un madridista es probable que no coincidan en materia de fútbol, pero si llevan más de treinta años viviendo en la Madrid (se) identificarán -consciente o inconsciente- la iconografía de la ciudad, y esa está compuesta desde las señales, las farolas, las tiendas, los periódicos y hasta las botellas de cerveza, como un botijo de Mahou.

“Hay muchos signos y señales que las ciudades usan para crear un sentido de identidad. Los periódicos se están debilitando en su significado, pero los equipos de fútbol y las cervecerías locales son fuertes. Pero una ciudad no se puede reducir a una marca, o un ejercicio de marketing cínico. En un nivel más profundo, una ciudad es más sobre cultura que sobre marca”, explica a El Independiente Deyan Sujdic, director del Museo del Diseño de Londres y autor de El lenguaje de las ciudades.

Desde hace años los agentes culturales privados y públicos de la ciudad escriben un relato sobre la capital que se ha aferrado a la cultura. Ya sea porque no hay olas del mar rompiendo por el este o porque los sueños olímpicos no llegaron a cumplirse, lo cierto es que la cultura tiene un papel protagonista en el relato de la ciudad. Alberto Anaut, director de La Fábrica reivindicaba durante la presentación de Madrid Design Festival el éxito del trabajo en red que supuso PhotoEspaña, que cumple veinte ediciones como una cita internacional obligada de la fotografía.

El nuevo festival de diseño es el último capítulo de esa obra colaborativa que es la agenda de la ciudad que cuenta con la participación de cerca de treinta instituciones. Pero es tanta la oferta de Madrid estos días que todavía hay sitio para una muestra retrospectiva de Warhol, una sobre el universo de Pessoa y otra una sobre la cartelería de Toulouse-Lautrec. En Madrid hay mucha cultura que consumir, mucho Madrid que consumir.

Aquí empezó el consumo

La colección completa de carteles de Toulouse-Lautrec llega por primera vez a España con una exposición en la Fundación Canal hasta el próximo 6 de mayo que recoge el tránsito de finales del siglo XIX a principios del XX.

En total, se muestran 65 obras, 33 de ella de Toulouse-Lautrec y otros creadores de la época como como Alfons Mucha o Jules Cheret. La muestra aborda los fenómenos culturales del momento a los que los carteles aportaban dinamismo y seducción.

La exposición se cierra con la sección ‘em>Los placeres del consumo, un registro comercial de distintos carteles para productos de la época anunciados con «códigos que hoy suenan muy familiares». «El consumismo empezó allí, entró muy rápido y creó una actitud respecto a los bienes de consumo que no existía: todo el mundo quería cada vez más objetos modernos, independientemente de la clase social», ha concluido.

La conexión de Toulouse-Lautrec con Alphonse Mucha es posible hacerla, hasta el 25 de febrero con la línea 1 de Metro. En el Palacio de Gaviria está expuesta la obra de Alphonse Mucha (1860-1939) padre del Art Noveau. Más de 200 obras en las que se muestran las múltiples facetas de este influyente artista: bohemio, publicista, cosmopolita, místico, patriota y filósofo. Su cartelería, sus creaciones y su estilo marcaron una época. El capitalismo y la primera sociedad de consumo, todavía muy restringida a la clase alta, necesita de creatividad, la publicidad con carteles fue en ese momento la vía de comunicación masiva con los consumidores.

Las estaciones, verano 1896, Litografía en color.
Vinilos de Warhol

Discos de Warhol y Banksy

En el Centro Cultural de la Villa Fernando Fernán Gómez hasta el día 28 se podrán ver tres exposiciones que son parte de Madrid Design Festival. La primera de ellas, Vinilygráfica. Maestros del diseño gráfico musical, nos cuenta cómo los primero álbumes de música no carecían de cubiertas. Los discos estaban en bolsas de papel sin motivo alguno. Alex Steinweiss introdujo las primeras portadas de discos en los años cuarenta.

Desde ese momento los vinilos se han convertido en objeto de culto y el laboratorio de pruebas de muchos creadores. En esta exposición de se pueden ver los comienzos creativos de Andy Warhol que antes de saltar a la fama fue diseñador y aquí se ven algunos de sus creaciones. Y de un creador iconográfico a otro; Banksy. Sus obras además de espacios urbanos han cubierto varios vinilos.

Vinilos de Banksy

Un siglo en electrodomésticos

Los electrodomésticos son los protagonistas de los bienes de consumo en el hogar. los sueños de comodidad y robótica que inundaron la publicidad desde que se empezaron a venderse han ido en paralelo a sus diseños. Muchas veces más estéticos que funcionales. La exposición, Los electrodomésticos de nuestra vida. Una historia del diseño, Colección Alfaro Hofmann presenta la evolución histórica del electrodoméstico desde principios del siglo XX, a través de las piezas más significativas: tostadores, estufas, lavadoras, planchas, aspiradores, tocadiscos, radios, televisores o teléfonos.

Jaime hayon

Jaime Hayon

Por primera vez en España se presenta una exposición individual del diseñador Jaime Hayon (Madrid, 1974). Backstage, Jaime Hayon. De lo imaginario a lo real
Una muestra, comisariada por Ana Domínguez Siemens, es una buena oportunidad para conocer el proceso creativo de un diseñador de renombre y sus encargos realizados para todo tipo de marcas de todo el mundo. La exposición además enseña algunos de los trabajos que Hayon ha hecho para instalaciones artísticas.

Y el objeto de consumo se hizo arte

Para completar este paseo por la completa oferta de exposiciones de Madrid estos días nada mejor que Warhol. El arte mecánico

La exposición, que se puede ver desde del 1 de febrero al 6 de mayo en CaixaForum Madrid “plantea un recorrido, de modo ejemplar, de la trayectoria de Andy Warhol que arranca con los primeros trabajos que hace como ilustrador y diseñador gráfico en los años cincuenta y trabaja para revistas como Harper’s Bazar y empresas como Tiffany’s”, explica a El Independiente el comisario y director artístico del Museo Picasso de Málaga que organiza la cita junto a obra cultural de la Caixa.

En total se muestran al público 348 piezas, “provenientes de colecciones privadas españolas y museos como el MoMA de Nueva York o la Tate de Londres, en total más de treinta prestadores. Es la exposición más grande que se ha visto en España de Warhol”.

Además de sus obras más icónicas, entre las obras expuestas se incluyen pinturas, esculturas, dibujos, serigrafías, instalaciones audiovisuales, libros de artista, películas, portadas de discos, pósteres, revistas, objetos y material fotográfico y sonoro. Un viaje en forma de pop art que conduce a quien vea la muestra al universo underground de inicios de la segunda mitad del siglo XX en Nueva York, cuando Warhol creó su mítico estudio The Silver Factory.