Un millón de dólares (895.000 euros) para el equipo que presente la propuesta de robot e inteligencia artificial con más visión social. El concurso se llama AI and Robotics for Good Award 2017, lo impulsa Emiratos Árabes y se ha consolidado como una de las principales referencias en el fomento de la innovación en dos de los ámbitos que prometen ejercer un mayor efecto transformador de la economía en los próximos años. El plazo de presentación de candidaturas está abierto hasta el 31 de octubre, lo que ha llevado a algunos de los mayores expertos en la materia, como el norteamericano Tim O’Reilly, a involucrarse y promover la participación.

Es una de las muestras del interés de los países árabes por convertir sus petrodólares en tecnología y conocimiento de vanguardia, con visión a largo plazo. Y una llamada de atención a algunas economías occidentales, como la española, que están poniéndose de perfil en pleno tsunami digital y desatada competencia global por el talento y parecen conformarse con la irrelevancia. Emiratos Árabes ha puesto en marcha una Estrategia Nacional de Innovación apadrinada por el jeque Sheikh Mohammed bin Rashid Al Maktoum, quien proclama con grandilocuencia que «desde el descubrimiento del fuego hasta la revolución industrial, estamos en un constante viaje de descubrimiento. La Robótica y la Inteligencia Artificial son la siguiente parada».

Otra declaración de intenciones del mundo árabe en el ámbito de la transformación digital se puede encontrar en Boston. Allí el fundador de la Web, Sir Tim Berners-Lee, impulsa una revisión del modelo de flujo de la información en internet, bajo la premisa de que los usuarios serán los que almacenen sus datos y decidirán qué empresas y redes sociales pueden tener acceso a ellos. El proyecto de Berners-Lee se denomina Solid (Social Linked Data) y se desarrolla en la sede del Massachusetts Institute of Technology (MIT), y su socio es… el Qatar Computing Research Institute.

El proyecto STAR ha diseñado un robot capaz de realizar toda una operación quirúrgica que va desde la incisión hasta la cura y el cierre

Para calibrar el alcance de una iniciativa como el AI and Robotics for Good Award 2017, basta repasar la calidad de los proyectos que triunfaron en la última edición. El ganador fue Autonomous Soft Tissue Robotic Surgery for Improved Safety (Cirugía Robótica Autónoma de Tejidos Blandos para Mejorar la Seguridad), liderado por Peter Kim, vicepresidente del Sheikh Zayed Institute for Pediatric Surgical Innovation y cirujano jefe del hospital de referencia en Washington del Children’s National Health System de Estados Unidos.

Su proyecto STAR ha diseñado un robot capaz de realizar toda una operación quirúrgica que va desde la incisión hasta la cura y el cierre. Después de probarlo en animales, han conseguido demostrar que STAR es más eficiente que un cirujano humano en el 95% de las ocasiones. Y con la incorporación de nuevas tecnologías como el soft robotics, la apariencia de estar trabajando con una mano humana será espectacular.

El OSU Personal Robotics Group presentó una silla de ruedas con sensores para mostrar al usuario un mapa de su entorno, le deja elegir dónde quiere ir y, a continuación, selecciona autónomamente el mejor trayecto. Por su parte, en el proyecto Mars Lab se implicaron el Australian Centre for Field Robotics de la Universidad de Sydney, el Australian Centre for Astrobiology de la Universidad de Nueva Gales del Sur y el Museo de Artes y Ciencias Aplicadas de Sydney. Diseñaron tres robots, del estilo de los vehículos interplanetarios, y diversos sistemas de interacción para permitir el acceso a las máquinas de los estudiantes de Secundaria.