Las golondrinas ya no esperan a primavera para volver. El cambio de temperaturas y los cambios en los hábitos de invernada de la especie hacen que lleguen antes a la península Ibérica.  “En las zonas más meridionales están desde enero”, explica Blas Molina, del área del Seguimiento de SEO/BirdLife. “Los datos de fenología registrados en los últimos 40 años señalan esta tendencia”, añade.  “Entran en las zonas más meridionales y van subiendo hacia el norte paulatinamente”, explica.

Según SEO/Bird Life la golondrina llega alrededor de un mes antes que a mediados del siglo pasado. Una tendencia que se observa también con otras especies y que como explican desde la organización es posible gracias a la colaboración de los voluntarios que la organización tiene por toda España y que registran los datos que se recopilan en el programa de Aves y Clima de SEO/BirdLife . El programa lleva diez años funcionando y desde su inicio, han participado más de un millar de voluntarios que han aportado más de 100.000 registros.

Su aportación consiste en anotar las primeras fechas en la que se producen diferentes fenómenos fenológicos como la migración de las aves, la floración de los almendros y el inicio de la reproducción o aparición de los primeros insectos.  “La llegada de la primera golondrina a nuestro pueblo o ciudad, la fecha de regreso de la cigüeña a su nido, la observación de los primeros vencejos adornando los cielos urbanos o las primeras escuchas del canto del ruiseñor en sotos y riberas, son algunos de los registros que se realizan en estas fechas. Pero su importancia radica en el paso del tiempo, que es como puede valorarse la variación de los patrones migratorios de algunas especies o conocer si el cambio climático les afecta”, explica Blas Molina, del área del Seguimiento de SEO/BirdLife.

El clima y las golondrinas

Gracias al registro de los primeros avistamientos todos los años se anotan las fechas de llegada y de paso migratorio en la web www.avesyclima.org. El registro de  estos datos desde mediados del siglo pasado ha permitido ver el adelanto de las fechas de llegada. Según Molina esto podría estar relacionado con el cambio climático ya que “unas temperaturas más benignas conllevan que la disponibilidad de insectos sea mayor y haya recursos disponibles para un ave insectívora afinales de invierno, pero parece que esto por sí solo no explica estos cambios en los patrones de migración.

Otros factores como los cambios en el uso del suelo en el norte de África parecen tener un peso mayor en el acortamiento de las distancias migratorias”. Esto significa que la creación de nuevos cultivos en Marruecos dotan a la golondrina de alimento y ya no tiene que cruzar el Sáhara para pasar el invierno, lo que se traduce en que se acorta su tiempo y distancia de desplazamiento hacia España.