Una informe del Instituto Mamirauá de Desarrollo Sostenible y WWF de Brasil revela que entre 2014 y 2015 se descubrió una nueva especie de animal o de planta cada dos días en la Amazonia.  En total detalla 381 especies nuevas que fueron descubiertas durante 24 meses, incluyendo 216 plantas, 93 peces, 32 anfibios, 20 mamíferos (2 fósiles), 19 reptiles y un ave. Se trata del ritmo de descubrimiento promedio más alto que se ha detectado hasta la fecha por estas organizaciones. Las nuevas especies incluyen un mono titi de cola de fuego, una raya de nido de abeja, un delfín de río rosa, un lagarto de moustache amarillo y especies bautizadas con nombres especiales como la rana de James Cameron, o los pájaros de Chico Mendes y de Barak Obama.

El lanzamiento del informe coincide con la reciente decisión del Gobierno brasileño de permitir la minería en la Reserva Nacional de Cobre y Asociados (Renca), una enorme área protegida de 47.000 kilómetros cuadrados equivalente al tamaño de Aragón (47.719 km2).  En este sentido, WWF advierte que no podremos conocer todas las riquezas de la selva tropical más grande del mundo al ritmo de explotación de la misma.   «Estamos en 2017, verificando la existencia de nuevas especies incluso con escasos recursos. Es una señal de que todavía tenemos mucho que saber sobre el Amazonas», afirma el coordinador del Programa de Amazonia, Ricardo Mello.

Para el director técnico y científico del Instituto Mamirauá de Desarrollo Sostenible, João Valsecchi do Amaral, los nuevos conocimientos aportados por este informe ayudarán a identificar áreas o especies que están sufriendo algún tipo de presión, monitorear esta biodiversidad y establecer nuevas estrategias de conservación. «Para la conservación de las especies es necesario saber cuáles son, cuántas son y cuál es su distribución, información clave para asegurar que los procesos ecológicos y evolutivos sean entendidos y mantenidos para asegurar la supervivencia de la especie», explicó.

Áreas protegidas

Entre las estrategias citadas en el informe para mitigar los resultados negativos de las transformaciones que ha sufrido la Amazonia está la creación de áreas protegidas. La descripción de nuevas especies y la difusión de resultados científicos pueden ayudar a atraer la atención del público sobre la importancia de la Amazonia y la necesidad de un conocimiento más amplio de su biodiversidad. Estos resultados también son importantes porque proporcionan documentación para el establecimiento de áreas protegidas y el desarrollo de políticas públicas de conservación.

Debido a su gran tamaño, riqueza de especies y diversidad de hábitats, las brechas en el conocimiento científico sobre la Amazonia son enormes. La gran mayoría de los registros son el resultado de observaciones y recolecciones realizadas a lo largo de los principales ríos, cerca de las grandes ciudades y en las pocas áreas protegidas más estudiadas. Como resultado, nuevos estudios sobre la diversidad de la Amazonia, en particular los realizados en las zonas más remotas, continúan revelando un gran número de especies que aún no son conocidas por la ciencia.