Carecen de ojos, pero no les harían falta. Estas criaturas recién descubiertas viven en las profundidades del océano más próximo a la costa de Galicia, donde no llega un rayo de luz. Un equipo de la Estación de Biología Marina de la Graña (USC) ha descubierto dos nuevas especies de crustáceo que acaban de presentar tras varias expediciones.

En las diferentes campañas, aunque tuvieran distintos objetivos, todas perseguían identificar y categorizar esta fauna bentónica –animales que viven asociados al fondo marino–, al ser muy rara y poco conocida.

Un estudio acaba de describir dos de ellas como nuevos crustáceos que pertenecen a las familias Photidae y Corophiidae, a las que han denominado Photis guerrai y Pareurystheus vitucoi. Ambas son especies ciegas y de unos pocos milímetros, para aguantar la enorme presión de litros y litros de agua sobre sus cabezas.

Pareurystheus vitucoi

Pareurystheus vitucoi SINC

«Este grupo de crustáceos es muy importante en los océanos porque representan la base de la cadena trófica en muchos ecosistemas marinos» señala Ramiro Rodríguez Tato, investigador de la USC, a la Agencia Sinc. «En estas áreas se encuentran ricas comunidades animales que se alimentan de la materia orgánica que se deposita paulatinamente desde la columna de agua”, añade Rodríguez Tato.

Más allá de ser ciegos, las dos especies descubiertas son muy distintas. La primera del género Photis –que es muy común en aguas costeras, con lóbulos cefálicos, muy características– es una de las pocas especies de este grupo que carece de ojos. “Únicamente otras tres de las 69 especies que existen carecen de este órgano de visión”, apunta el científico. Además, los lóbulos cefálicos en Photis guerrai no son redondeados, sino que tienen forma apuntada.

Este género sólo se había visto en Japón

Por otra parte, el género Pareurystheus es mucho menos común y la mayoría se han localizado en aguas de Japón. Pareurystheus vitucoi, supone así el primer registro del género en el noroeste del Atlántico. “Es única dentro del género por ser la primera descrita sin ojos”, asegura el científico.

“Las comunidades de los fondos profundos de nuestro país se conocen muy poco todavía ya que estas dos especies son solo una pequeña fracción de los resultados de estas campañas. Encontré diez nuevas especies, en las que aún estoy trabajando. Estas son solo dos de ellas”, concluye el investigador.