Los teléfonos móviles con conexión a internet, más conocidos como ‘smartphones’ hace tiempo que dejaron de ser un objeto de lujo. La masificación de la producción y la bajada de las tarifas de datos por parte de los operadores los han convertido en un objeto cotidiano en nuestras vidas. Por supuesto no todos son iguales, de la gama alta, representada por Apple y sus iPhones o Samsung con los S8 hasta las marcas llegadas desde China hay una gran diferencia en precio, prestaciones y calidad.

Entre esas dos franjas hay un espacio ocupado por la «gama media». Terminales con precios entre 200€ y 400€, con sistema operativo Android y con capacidad para ejecutar las aplicaciones y tareas más comunes que necesita la gran mayoría de usuarios. A saber: aplicaciones de mensajería, navegar por internet, escuchar música, ver vídeos y acceder a redes sociales.  En ese grupo se encuentra el ZTE Axon 7, llegado desde China y con la intención de convertirse en un teléfono de gama media con pretensiones.

El teléfono incorpora lector de huellas

El teléfono incorpora lector de huellas

Bien presentado y embalado en una caja negra, la primera impresión que da el teléfono es muy buena: cuerpo metálico unibody (de una sola pieza) con una pantalla que llega hasta los bordes laterales y que no tiene mucho marco en la partes inferior y superior (ocupa un 72% del área frontal del teléfono, una cifra muy buena). En la mano se siente sólido y bien construído, dando sensación de calidad. El resto de la parte frontal está ocupado por la cámara frontal, altavoces y los botones de navegación de Android. En la parte trasera la cámara y el lector de huellas.

Un terminal que permitirá a sus dueños codearse sin complejos con los modelos más exclusivos de Samsung o Apple

Internamente también presenta buenas características. Un procesador de cuatro núcleos que tiene buen rendimiento aunque tiene ciertos problemas de calentamiento y consumo. Durante los días que lo probamos llegamos sin problemas al final del día con una media del 30% de batería restante, aunque es cierto que no le sometimos a un uso intensivo. Con 4GB de memoria y 64GB de espacio de almacenamiento el teléfono se mueve muy fluido y tenemos la tranquilidad de poder hacer fotos y vídeos y almacenar música sin miedo a quedarnos sin espacio rapidamente. Las aplicaciones habituales (Whatsapp, Google Chrome, Google Maps Youtube, Facebook, Snapchat…) funcionan sin ningún problema, de forma ágil y gracias a la buena resolución de su pantalla (1440×2560 píxeles y unos impresionantes 530ppp de densidad) se utilizan de forma muy cómoda.

Una sorpresa agradable es la inclusión de un lector de huellas dactilares, situado en la parte trasera del teléfono, justo debajo de la cámara, que permite desbloquear el teléfono y hacer pagos simplemente colocando el dedo sobre él. Funciona de forma rápida y su configuración es muy sencilla. Quizá el único pero es que a veces hay que poner el dedo muy vertical para que lo lea bien, aunque solo es cuestión es acostumbrarse. Un elemento «premium» que permitirá a los dueños codearse sin complejos con los usuarios de los modelos más exclusivos de Samsung o Apple.

Modo HDR. El cielo queda saturado.

Modo HDR. El cielo queda saturado.

La conexión wifi es ac, garantizando una buena velocidad en la transferencia de datos, al igual que en el caso del 4G. El Bluetooth, versión 4.2, funcionó a la perfección y reconoció y emparejó a la primera nuestros auriculares inalámbricos Jam City Transport sin cortes durante la reproducción en la semana de pruebas. También incluye la clásica conexión de auriculares de 3,5mm. El móvil cuanta con un chip NFC, que permite realizar pagos de forma inalámbrica desde el teléfono, algo sin duda muy útil ahora que se ha extendido el uso de datáfonos que permiten el pago mediante este sistema en casi todos los comercios.

En cuanto a los juegos, aunque el arriba firmante no es un ‘gamer’ habitual, se comportó de forma impecable en juegos causal y que no consumen grandes recursos, como por ejemplo Minecraft, al que mi hijo de 6 años sometió a varias sesiones intensivas sin queja.

Cámaras mejorables

Una de las actividades más habituales de los ‘smartphones’ es la captura de fotos y la grabación de vídeos. Para los usuarios medios que no tienen aspiraciones de fotógrafos amateurs los móviles han reemplazado a las cámaras de fotos en la vida diaria y, en muchos casos, vacaciones y otros eventos. Precisamente por este hecho la calidad no muy alta de las cámaras del Axon 7 es un punto débil en este teléfono.

Vaya por delante que la calidad no es mala, en situaciones normales, con luz de día, las imágenes son correctas. Con poco luz se aprecia algo de ruído y, a pesar de incorporar varios modos predefinidos para capturar en modo noche, no nos ha convencido.

Arriba, panorámica realizada con el Axon 7. Abajo, con el iPhone 7 Plus

Arriba, panorámica realizada con el Axon 7. Abajo, con el iPhone 7 Plus

Otro hecho extraño son los artefactos y errores a la hora de realizar fotos panorámicas. Como se puede ver en la imagen que incluimos justo debajo, el software de la cámara tuvo problemas muy evidentes a la hora de realizar la composición de la imagen.

En cuanto al vídeo, los modos de estabilización digital y HDR provocaron temblores y errores de autofoco constantes. No sabemos si son errores puntuales de nuestra unidad de pruebas, pero realmente nos resultaron llamativos todos estos problemas.

Por último queremos comentar la UI, o capa de personalización que el fabricante ha incorporado al teléfono, que incluye iconos personalizados, ajustes propios y, sobre todo, un sistema de restricción de funcionamiento de aplicaciones en segundo plano para ahorrar batería que se dedica sistemáticamente a cerrar las aplicaciones que no estamos utilizando a los pocos minutos, lo que llega a resultar irritante. Nada grave, pero al menos debería tener la posibilidad de poderse al menos configurar el tiempo de espera tras el cual se cerrarán.

El precio es competitivo, alrededor de 350€ en el momento de escribir este artículo, que lo coloca como un terminal de gama media con una buena relación calidad/precio.

En resumen, un terminal con un rendimiento muy aceptable, buen diseño y calidad de acabado que sorprendentemente nos ha defraudado un poco en el apartado de las cámaras, aunque para el usuario medio cumplen su función.

ZTE AXON 7

Dimensiones 151,7 x 75 x 7,9 milímetros, 75 gramos
Pantalla AMOLED 5,5 pulgadas. Corning Gorilla Glass 4
Resolución 1440 x 2560 píxeles (530 ppp)
Procesador Qualcomm MSM8996 Snapdragon 820
2 x 2,15 GHz + 2 x 1,6 GHz
GPU gráfica Adreno 530
MemoriaRAM 4 GB
Almacenamiento 64 GB (ampliables con tarjeta microSD hasta 256 GB)
Sistema Operativo Android Marshmallow 6.0.1
Conectividad 4G, Bluetooth 4.2, Wi‑Fi a/b/g/n/ac, NFC, USB tipo-C
Cámara trasera 20 megapíxeles, f/1.8, flash dual LED Vídeo 2160px30fps, 1080px30/60fps, 720px240fps
Cámara delantera 8 megapíxeles, f/2.2, 1080p
Otros Lector de huellas
Dolby Atmos
Batería 3.250 mAh de capacidad (no intercambiable) con carga rápida
Precio Alredor de 350€
En Amazon https://www.amazon.es/ZTE-Axon-Smartphone-Snapdragon-almacenamiento/dp/B01I092IPC/
En FNAC https://www.fnac.es/mp5470424/Zte-Axon-7-4g-64gb-Plata/w-4