La bioquímica Margarita Salas ha fallecido esta mañana a la edad de 80 años, tal y como informa La Nueva España. La científica, que fue discípula de Severo Ochoa, era un referente en su campo. Investigadora del CSIC en el Centro de Biología Molecular ‘Severo Ochoa’, descubrió la AND polimerasa del virus bacteriófago phi29, que tiene una aplicación crucial en biotecnología: permite amplificar el ADN de manera sencilla, rápida y fiable. Por ello se usa en medicina forense, oncología y arqueología, entre otras áreas. Esta tecnología ha sido además una de las patentes más rentables del CSIC.

Su labor como investigadora comenzó en 1961, cuando realizó su Tesis Doctoral sobre el metabolismo de los hidratos de carbono. A mediados de esa misma década decidió emigrar a Estados Unidos, donde entró, junto con su marido, en el Departamento Científico de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York. Gracias a esta estancia, pudieron regresar a España en 1967 con la financiación suficiente para desarrollar en este país la biología molecular.

Salas cuenta con casi 400 publicaciones científicas en revistas y libros, tanto nacionales como internacionales. También son suyas ocho patentes. Además, ha sido galardonada con más de treinta premios entre los que se encuentran la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, el XL Premio Lección Conmemorativa Jiménez Díaz o el Premio al Inventor Europeo 2019.