Ciencia y Tecnología | España

El primer autobús sin conductor de España se choca en su día de prueba

El vehículo autónomo fue golpeado levemente por un coche que circulaba detrás

Autobús sin conductor para el transporte universitario.

Autobús sin conductor para el transporte universitario.

No fue el mejor estreno para el primer autobús inteligente del país que operaba sin conductor: sufrió un ligero percance en la Universidad Autónoma de Madrid. Cuando ya había comenzado a circular por el campus universitario, un coche que iba detrás del autobús impactó con él, aunque el choque fue leve y no causó mayores daños.

Según explican desde la Consejería de Transportes, el impacto sólo provocó un pequeño desperfecto en la parte trasera del autobús. El medio de transporte se presentó ayer ante los medios de comunicación. El incidente se produjo, precisamente, ante la presencia de Telemadrid. Al parecer, la conductora que circulaba detrás del autobús no guardaba la distancia de seguridad necesaria e impactó con el vehículo autónomo cuando éste frenó. Ambos vehículos continuaron con sus caminos ante la levedad del impacto.

¿Cómo funciona el autobús?

Se trata del primer autobús público sin conductor de España, un modelo que podrá ser de aplicación en un futuro para hospitales, movilidad de último tramo o para uso turístico en cascos históricos de ciudades.

Es cien por cien eléctrico y circula a 20 kilómetros por hora, por el momento con un asistente a la conducción, pero con la previsión de que en unos meses pueda recorrer de manera totalmente autónoma los 3,7 kilómetros del itinerario circular que une la estación de Cercanías de Cantoblanco con distintas instalaciones del campus.

“Los sensores que hay acoplados en todos los laterales y en el techo del vehículo lo que hacen es escanear en tiempo real su entorno, de manera que son como nuestros ojos, pero tiene 8 pares de ojos”, explica a EFE Soledad Pérez Galdós, coordinadora de Infraestructuras e Innovación del Consorcio Regional de Transportes.

Una tecnología que «ha venido para quedarse»

En comparación con un vehículo con conductor, ese autobús “se anticipa mucho” a los obstáculos de la vía gracias a los radares que lleva acoplados, lo que permite “que la circulación sea totalmente homogénea y tranquila durante todo el recorrido”, explica a EFE Miguel Ángel Alonso, director general de Mantenimiento e Ingeniería de Alsa.

“Tiene muchísimas aplicaciones y la última sería que pudieran conducir de manera autónoma por las carreteras en convivencia con el resto de vehículos; este es un futuro más a largo plazo pero sin duda este es el germen de lo que va a ser el futuro de la movilidad”, dice.

En su opinión “es una tecnología que ha venido para quedarse” y que ya se incorpora a los autobuses convencionales en niveles de autonomía inferiores, pero que implica “acomodar la infraestructura al vehículo”.

Comentar ()