El Parque Nacional de Doñana se va convirtiendo poco a poco en uno de los puntos más interesantes de España para los paleontólogos. Además del descubrimiento de múltiples fósiles en los últimos años, los investigadores han encontrado ahora huellas de animales, grabadas en el suelo desde hace más de 100.000 años.

Según ha informado El Mundo, un equipo multidisciplinar liderado por el catedrático de Palentología Eduardo Mayoral está analizando el yacimiento de icnitas de Doñana. «Por su extensión, no conozco un afloramiento así en España», ha asegurado el paleontólogo.

Los investigadores creen que muchas de las huellas pueden pertecener a ciervos o vacas, o incluso a camélidos. Los impulsores del proyecto creen que pueden aparecer huellas de otras especies desaparecidas.

Yacimiento de fósiles

Un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha analizado 3.741 huesos pertenecientes a vertebrados muertos recientemente en el Parque Nacional de Doñana para comprender mejor el modo de formación del registro fósil, apunta que determinados enclaves del Parque podrían convertirse en un futuro en yacimientos de fósiles.

«Para que existan fósiles se ha de partir de la presencia de restos esqueléticos producidos por los animales en los ecosistemas. Esos restos sufrirán una serie de procesos y modificaciones que pueden llevar a su preservación en el registro fósil o a su destrucción antes de que tengan oportunidad de fosilizar», explica Soledad Domingo, investigadora en la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) cuando se realizó el trabajo y actualmente en la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Según indica, con este proyecto los investigadores pretenden comprender mejor los procesos que conducen a la fosilización en el orden en el que ocurren realmente y no a la inversa, que es lo que suelen hacer los paleontólogos cuando estudian un yacimiento fosilífero y tratan de construir cómo se formó.