Ciencia y Tecnología

El espacio aéreo español vuelve a la normalidad tras el paso de un cohete chino fuera de control

Trayectoria de los restos del cohete chino. Vigilancia y seguimiento espacial de la UE

Por quinta vez en menos de tres años, se espera que un módulo de un cohete chino sin control caiga en picado sobre la Tierra y España se encuentra dentro de su trayectoria. El peligro de que el cohete impactara sobre suelo español ha obligado a cerrar el espacio aéreo de Barcelona, Tarragona, Reus e Ibiza. Las afectaciones se han prolongado durante una hora, por lo que han quedado restringidos todos los vuelos desde las 09.38 horas y las 10.18 horas. 

Tras el caos provocado por el paso del cohete, comienza a normalizarse el tráfico aéreo en España. La circulación de vuelos en el espacio aéreo catalán ha estado restringida «totalmente» entre las 9.38 y las 10.18. Según Eurocontrol, los retrasos y restricciones han afectado a Cataluña, una parte de Baleares, también al aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas y a la franja que incluye parte de Castilla y León y Aragón y también a la costa oriental de Andalucía.

China lanzó este lunes el cuarto y último cohete Long March 5B desde el Centro de Lanzamiento Espacial Wenchang (Hainan) y, al igual que los otros tres, caerá este viernes de forma descontrolada a la Tierra.

El módulo del cohete pesa más de 20 toneladas, aunque se desconoce en qué forma caerá sobre la superficie, ya que la fricción contra la atmósfera suele desintegrar buena parte del cohete. La órbita caótica de la chatarra espacial hace muy difícil calcular cuándo y dónde caerá concretamente.

Estos lanzamientos forman parte del proyecto para construir la primera estación especial china, que debería estar acabada antes de finales de año y se llamará Tiangong (Palacio Celestial, en castellano).

El administrador de la NASA, Bill Nelson, ha condenado en repetidas ocasiones la irresponsabilidad de China. «Las naciones que realizan actividades espaciales deben minimizar los riesgos para las personas y las propiedades en la Tierra de las reentradas de objetos espaciales y maximizar la transparencia en relación con esas operaciones. «Está claro que China no está cumpliendo las normas de responsabilidad en lo que respecta a sus desechos espaciales», aseguró Nelson.

Y una vez más, la etapa central del cohete, de 23 toneladas, volverá a caer a la Tierra, sin control, esparciendo grandes y pesados trozos de escombros que golpearán la superficie en algún lugar.

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