Ciencia y Tecnología

La erupción del volcán Mauna Loa convierte a Tenerife en el 'kilómetro cero' de la información atmosférica mundial

Centro de Investigación Atmosférica de Izaña en Tenerife

Centro de Investigación Atmosférica de Izaña en Tenerife CIAI

El Centro de Investigación Atmosférica de Izaña en Tenerife se ha convertido en un centro vital para la información científica del planeta por la erupción del volcán Mauna Loa en Hawái (EEUU). La actividad del volcán impide a los científicos acceder al centro de Mauna Loa y sus emisiones invalidan las tomas de muestras del aire del centro estadounidense. 

De esta forma queda Izaña como el único centro mundial responsable de la calibración de los fotómetros de referencia de la red global de AERONET de la NASA. El centro de Izaña, perteneciente a la Agencia Española de Meterología (AEMET) construido en Tenerife a imagen y semejanza del estadounidense se queda como referente mundial de una información vital para la ciencia y la vigilancia de la salud de nuestro planeta. AERONET proporciona información en tiempo prácticamente real sobre propiedades ópticas, microfísicas y radiativas de aerosoles, clave tanto para la caracterización de los aerosoles atmosféricos como para la validación de productos de satélites, modelos de predicción y climáticos. 

Ubicado en el macizo de Izaña, en el parque Nacional de las Cañadas del Teide, a 2.367 metros de altura, por encima de las nubes, le convierte en un lugar excepcional para la observación atmosférica y astronómica, motivo por el que también en esa montaña se encuentra el Observatorio Astronómico del Teide. 

Nació emulando al pionero centro de Mauna Loa en Hawái. “Desde que se propuso la creación de Izaña como centro de medición atmosférica ya se conocía como la  Mauna Loa europea”, explica Emilio Cuevas, director del centro. “Las similitudes son enormes, Izaña se ha inspirado en Mauna Loa porque ellos llevan muchos años midiendo. Usamos el sol para calibrar y las condiciones del centro hawaiano y el canario son muy parecidas, las dos en alta montaña, en islas y en latitudes muy similares con cielos muy limpios”, añade.

La limpieza de los cielos hace que las mediciones de Mauna Loa e Izaña sean mejores que otros centros. Su papel en la toma de datos a nivel global es clave porque sirven de referencia para que todos los centros midan en la misma escala. La ubicación de ambos centros con cielos limpios de nubes “permiten crear unos master con los datos recogidos que sirven para que los lugares que no disponen de esas condiciones puedan calibrar sus equipos de medición por comparación. De esta manera todos miden desde los mismos patrones y la misma escala y los datos puedan ser comparables”, resume Cuevas. 

Izaña es el centro de referencia europeo en la toma de datos atmosféricos y se da la circunstancia que también lo es de China. El centro colabora con la red china CARSNET que al igual que la americana usa los datos de Izaña por fiabilidad y para que sus mediciones sigan los parámetros mundiales.

“Nosotros ya somos centro de calibración, lo que pasa es que ahora no puede Mauna Lua, tienen problemas de accesibilidad física porque hay carreteras cortadas y como el volcán está emitiendo aerosoles pues ellos ahora no pueden calibrar”, asegura Cuevas. Según el director del centro, los científicos de Hawái están estudiando cómo llevar temporalmente sus equipamientos a Tenerife, algo que -según estima- ocurrirá el mes que viene.

Rotura de la serie histórica de CO2 

Si por algo es conocido Mauna Loa es por su medición de CO2, el principal gas de efecto invernadero causante del cambio climático. El centro de medición de Hawai ha creado la serie más larga de la presencia de dióxido de carbono en la atmósfera, es la que se conoce como la curva de Keeling. Charles David Keeling inició las mediciones de dióxido de carbono en la atmósfera en 1958. Keeling fue el primero en observar que, a pesar de que los niveles de CO2 aumentaron constantemente de año en año, las mediciones también exhibieron una variación estacional que alcanza siempre su punto álgido en mayo, justo antes de que las plantas en el hemisferio norte comienzan a eliminar grandes cantidades de CO2 de la atmósfera durante su fase de crecimiento. 

Curva de Keling con los datos de Hawai.
Curva de Keling con los datos de Hawai.

La erupción del volcán Mauna Loa ha obligado a interrumpir temporalmente esas mediciones que han dejado de ser fiables por las emisiones del volcán. Según Cuevas los datos de Izaña pueden servir para dar continuidad a esa histórica serie rota por el volcán. “Hay muchos centros tomando datos de CO2 fiables, pero los datos de Izaña van a facilitar complementar la serie de Mauna Loa ya que se va a parecer más a los datos de Hawái para su ajuste”, explica Cuevas.

Las condiciones del centro hawaiano y el canario son muy parecidas, las dos en alta montaña, en islas y en latitudes muy similares con cielos muy limpios

Emilio Cuevas, director del centro de investigación de izaña

Vigilancia del ozono 

Parece que todo apunta a que el centro de investigación canario será fundamental en la medición del ozono en la atmósfera. El patrón mundial del Ozono del que se hace seguimiento por parte del servicio meteorológico de Canadá también requiere de las mediciones del centro hawainao y ante la ausencia del mismo “Izaña es el mejor lugar para que los canadienses complementen sus datos por las similitudes con Hawai”, asegura el director del centro canario.

“El protocolo de Montreal fue determinante para controlar el agujero de ozono pero eso no significa que esté solucionada la crisis del agujero y por eso son necesarias las mediciones de ozono”, explica Cuevas.

Te puede interesar

Comentar ()