Bautizado como galagadón, fue un tiburón cretácico de agua dulce cuyos diminutos dientes se asemejan a las naves del videojuego de recreativos Galaga. A diferencia de su primo gigantesco, el megalodón, Galagadon nordquistae era un tiburón pequeño (no llegaba al medio metro), relacionado con los tiburones de alfombra u Orectolobiformes de hoy en día. El Galagadón una vez nadó en los ríos cretácicos de lo que hoy es Dakota del Sur, y sus restos fueron descubiertos al lado de Sue, el fósil de Tinaronaurio rex más famoso del mundo.

Escena del videojuego Galaga

«Cuanto más descubrimos sobre el período cretácico, justo antes de que se extinguieran los dinosaurios que no son aves, más fantástico se vuelve el mundo», dice Terry Gates, profesor de la Universidad Estatal de Carolina del Norte. Gates es el autor principal de un artículo que describe la nueva especie junto con sus colegas Eric Gorscak y Peter J. Makovicky del Field Museum of Natural History.

«Puede parecer extraño hoy, pero hace unos 67 millones de años, lo que hoy es Dakota del Sur estaba cubierto de bosques, pantanos y ríos sinuosos», dice Gates. «Este tiburón tenía dientes que eran buenos para atrapar peces pequeños o aplastar caracoles y crías de moluscos».

Una aguja en un pajar de escombros

Los dientes diminutos, cada uno de los cuales miden menos de un milímetro de diámetro, se descubrieron en el sedimento que quedaba cuando los paleontólogos en el Field Museum descubrieron los huesos de Sue. Gates examinó las casi dos toneladas de escombro con la ayuda de la voluntaria Karen Nordquist, a quien el nombre de la especie, Nordquistae, honra. La pareja recuperó más de dos docenas de dientes pertenecientes a las nuevas especies de tiburones.

Estos dientes son del tamaño de un grano de arena. Sin un microscopio, simplemente los tirarías

«Me sorprende que podamos encontrar dientes microscópicos de tiburón junto a los huesos de los depredadores más grandes de todos los tiempos», dice Gates. «Estos dientes son del tamaño de un grano de arena. Sin un microscopio, simplemente los tirarías».

A pesar de su tamaño diminuto, Gates ve el descubrimiento de Galagadon como una adición importante al registro fósil. «Cada especie en un ecosistema desempeña un papel de apoyo, al mantener a toda la red unida», dice. «No hay manera de que entendamos lo que cambió en el ecosistema durante la extinción masiva al final del Cretácico sin conocer todas las maravillosas especies que existían antes».