Si Facebook continúa existiendo dentro de cincuenta años, lo más probable es que el número de usuarios muertos registrados en la plataforma sea mayor que el de los vivos. Investigadores del Oxford Internet Institute descubrieron que, según las estimaciones mundiales de 2018, el número de fallecidos de la red social podría ser de 4.900 millones a final de siglo.

Cada día, se unen más personas a las rrss. Para algunos usuarios, estas sirven como el medio principal para mantenerse en contacto con amigos y familiares. Las redes sociales permiten publicar pensamientos, fotos, vídeos, música y otros contenidos. Pero, ¿qué pasa con todo eso cuando morimos?

«Hasta hace poco no ha sido un problema, pero es verdad que las empresas han tomado carta en el asunto en el último año», cuenta a El Independiente colaborador docente de la Universidad Oberta de Catalunya y catedrático de la Univerdidad de Granada Francisco Muñoz Leiva. Una vez fallecido nuestro ser querido, tenemos la oportunidad de darles de baja. En caso de que un amigo o familiar tenga las claves, no habría problema. Sin embargo, de no disponer de ellas, las redes sociales están ofreciendo la opción de eliminar las cuentas. «Dependiendo de la red social el protocolo es distinto», ilustra el profesor. Twitter deja notificar, solicitar información de una cuenta, denunciar el perfil de un menor de edad o solicitar la desactivación de un fallecido o un incapacitado.

Twitter no tiene tan desarrollado este sistema»

Facebook e Instagram lo tienen mejor establecido. Al ser de la misma empresa, han desarrollado unos formularios donde podemos hacer dos cosas: una opción sería convertir el perfil de Facebook en una cuenta conmemorativa. «Una vez que esa persona ha muerto, un amigo o un familiar debería notificar a Facebook para que convierta la página web en conmemorativa». Hay un formulario específico para hacer esto, en el que el solicitante tendrá que adjuntar un email para que Facebook e Instagram se pongan en contacto con él y después tendremos que «aportar el documento de defunción en caso de fallecimiento o una foto de la necrológica».

En caso de dejar la página de Facebook como conmemorativa, «se permite a los amigos que publiquen en el perfil del fallecido, es un mural de celebración a tu vida. Una memoria a tus hechos pasados», explica el profesor. Una vez convertida en una página in memorian, la cuenta deja de aparecer como recomendación a otras personas y no se recuerdan los cumpleaños.

El papel de la Ley Orgánica de Protección de datos

La Ley Orgánica de Protección de Datos en su modificación crea una cláusula que dice que «las personas vinculadas a un fallecido por razones familiares o de hecho, pueden solitar el acceso a la cuenta salvo que la persona lo prohibiera en vida para acceder o rectificar los datos». Esta legislación posibilita a los familiares el derecho o al olvido del fallecido de la persona.

Se trata del derecho que tiene cualquier persona a borrar la información y datos personales que están desfasados pero que, pese al paso del tiempo, siguen estando en internet. La sentencia del TJUE dicta que la información de índole personal que se distribuye a través de internet y que no es de relevancia ni tiene interés público lo que hace es lesionar los derechos personales de aquellos a los que se refiere.

Facebook se convierte en un mural de celebración a tu vida. Una memoria a tus hechos pasados

Esta práctica está cada vez más extendida, «al principio no era tan común el reclamar estas cosas» pero cada vez son más las personas que quieren desactivar las cuentas en rrss u otras comunidades virtuales de personas fallecidas, por miedo a «que se pueda acceder a los archivos de forma incorrecta, han empezado a desarrollar aplicaciones que organicen tus asuntos antes y después», cuenta el profesor.

De entre todas las redes sociales, hay más personas en darse de baja por fallecimiento enfunción de los usuarios que tienen. «Recuerdo que alrededor de unos 300 millones de personas con cuenta en Facebook han fallecido en los últimos diez años. Los familiares han tenido que tomar la decisión de dar de baja el perfil o crear una cuenta. Facebook, Instagram, Twitter… está correlacionado».

El borrado de vida digital en los seguros

Una de las coberturas que han empezado a incluir algunas compañías e incluso de manera gratuita en sus pólizas, como Decesos u Hogar, es la de borrado de vida digital. Con este servicio tratan de dar respuesta a un tema que preocupa a gran parte de la sociedad: el derecho a la intimidad, tal y como recoge Rastreator.com.

Los usuarios que dispongan de una póliza con la cobertura de borrado de identidad digital se aseguran, principalmente, que el día que fallezcan la aseguradora se encargará de eliminar los perfiles que tuviera abiertos en redes sociales como Facebook o Twitter, así como de gestionar la baja de las cuentas de correo electrónico y blogs.

Al principio no era tan común el reclamar estas cosas»

Esta cobertura no está destinada solo a las personas ya fallecidas sino que, además, es algo que pueden reclamar las que siguen vivas. Por eso, también hay compañías que ofrecen a sus asegurados la posibilidad de solicitar que se elimine o se modifique la información personal que aparece sobre ellos en la red así como la desindexación en buscadores de determinados enlaces. Estos pueden estar relacionados, por ejemplo, con antiguas sanciones o denuncias del asegurado publicadas, entre otros sitios, en boletines oficiales.

De esta manera, los asegurados solo tendrán que solicitar a su compañía qué información de la que circula sobre ellos en internet desean que desaparezca y los abogados iniciaran los procedimientos oportunos.