En el año 2018 Madrid ha presentado un descenso de la contaminación respecto al 2017 (año especialmente adverso por las condiciones meteorológicas) y los seis años anteriores desde el 2010 a pesar de que, por noveno año consecutivo, sigue superando los valores límite de protección a la salud humana fijados por la legislación europea.

Es la principal conclusión del informe La calidad del aire en la ciudad de Madrid durante 2018 realizado por la ONG Ecologistas en Acción presentado este miércoles en su sede de Madrid. Los factores que han contribuido a esta reducción de la contaminación van desde las favorables condiciones meteorológicas durante buena parte del año –lluvias– hasta la reducción del tráfico –principal causa de contaminación atmosférica en la capital–.

En este sentido, el año pasado marca un hito importante en la lucha contra la contaminación atmosférica en la capital con la entrada en vigor de Madrid Central el pasado 30 de noviembre. Una medida de limitación del tráfico en la zona centro que se encuentra en una fase preliminar: las multas no se comenzarán a aplicar hasta bien entrado el mes de marzo y se prevé que las condiciones de circulación se vayan haciendo más estrictas de manera progresiva.

Madrid Central ha alcanzado el nivel más bajo de contaminación en diciembre de 2018, por detrás de 2017, desde hace 7 años

Tras su primer mes de vigencia, los datos –basados en  los registros oficiales de las 24 estaciones de medición de la contaminación del Ayuntamiento de Madrid– sugieren que la medida ha tenido una incidencia significativa en la mejora de la calidad del aire en la ciudad.

El plan de movilidad ha contribuido a mitigar el efecto de las malas condiciones meteorológicas del último mes del año 2018 alcanzando el nivel de contaminación más bajo –por detrás de diciembre de 2017 cuando se aplicaron restricciones al tráfico en la Gran Vía, antecedente directo de Madrid Central– con respecto a los meses de diciembre de años anteriores cuando no hubo restricciones de tráfico.

Esta primera estimación del impacto de Madrid Central arroja que los datos de contaminación registrados por la estación de medición de Plaza del Carmen, única ubicada dentro del perímetro de Madrid Central, suponen un 20 por ciento menos frente al los valores de los diciembres para el promedio del período 2013-2016. Además, 19 de las 24 estaciones que componen la red de medición del Ayuntamiento de Madrid, han registrado una reducción del 8 por ciento respecto al valor promedio de 2013-2016.

No existe un efecto frontera entre las zonas adyacentes de Madrid Central

Este último dato implica que no existe un efecto frontera entre las zonas adyacentes de Madrid Central, y sí un efecto, denominado por los expertos, de «evaporación de tráfico». Sin bien en el mes de diciembre se alcanzaron 47 picos de contaminación por dióxido de nitrógeno (menos de la mitad de los producidos en el mismo mes todos los años entre 2013 y 2016) que dieron lugar a la activación del protocolo anticontaminación en cuatro ocasiones, ésta no es una situación excepcional sino la regla para este época del año, todos los años.