Fue el pasado mes de septiembre cuando vimos por última vez a Isabel Pantoja ante las cámaras.

Desde que se iniciase la guerra familiar propiciada por las duras declaraciones de su hijo Kiko Rivera a través de la emisión del programa ‘La Herencia Envenenada’, la tonadillera ha permanecido callada y encerrada en Cantora en compañía de su madre, Doña Ana, y su hermano, Agustín.

Titulares y reproches como ‘Mi madre es mala persona’, ‘Me debe tres millones de euros’ o ‘Ya no somos familia’, sumados al inicio de medidas legales, han provocado el duro e irreparable, por ahora, terremoto entre madre e hijo.

Pero eso no es todo. Con apremiantes deudas económicas a su espalda que podrían obligarla a vender Cantora y el resto de sus propiedades, Isabel Pantoja se encuentra desde entonces negociando con los abogados de Francisco y Cayetano Rivera la entrega de los enseres personales de Paquirri – que la tonadillera siempre negó que tuviera-.

Isabel Pantoja en compañía de su representante.

Visiblemente más delgada, con sus inseparables gafas negras y sin querer hacer declaraciones al respecto, la artista ha sido vista este martes en el aeropuerto de Jerez a punto de retomar su agenda profesional en la grabación de un nuevo programa de televisión que afronta «con muchas ganas», ha dicho.

Isabel Pantoja formará parte del nuevo talent show de Mediaset, Top Star, junto a la cantante y actriz Danna Paola, y Risto Mejide.