Hoy 3 de enero se cumplen tres años del fallecimiento de Elena Huelva Palomo, la joven sevillana que convirtió su experiencia con el cáncer en una herramienta de concienciación social y dejó un legado que sigue vigente en la investigación, la divulgación y la memoria colectiva.

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Elena murió a los 20 años de edad, en 2023, tras varios años de lucha contra un sarcoma de Ewing. Se trata de una enfermedad poco frecuente que afecta principalmente a niños y jóvenes. Desde que fue diagnosticada con 16 años, decidió contar su historia en primera persona, con un lenguaje directo, rompiendo silencios y acercando una realidad que hasta entonces permanecía en los márgenes del debate público.

¿Qué es el Sarcoma de Ewing que sufrió?

El sarcoma de Ewing es un tipo de cáncer poco común que se origina en los huesos o en los tejidos blandos que los rodean. Suele aparecer durante la adolescencia y la juventud. Se caracteriza por síntomas como dolor persistente, inflamación localizada o limitación del movimiento. Son señales que en muchas ocasiones se confunden con lesiones habituales del crecimiento o la actividad física.

Su baja incidencia hace que sea una patología menos investigada y con menor financiación que otros tipos de cáncer más frecuentes. El tratamiento suele ser complejo y prolongado. Combina quimioterapia, cirugía y radioterapia, con resultados que dependen en gran medida del momento del diagnóstico y de la evolución de la enfermedad.

Elena habló abiertamente de esta realidad. Explicó no solo el impacto físico de los tratamientos, sino también el desgaste emocional y la incertidumbre que acompaña a quienes conviven con una enfermedad grave desde edades tempranas. Su testimonio contribuyó a dar visibilidad al cáncer juvenil y a la necesidad de impulsar la investigación en tumores poco frecuentes.

"Mis ganas ganan": el lema que se sigue manteniendo

Con el lema "Mis ganas ganan", Elena construyó un mensaje que trascendió las redes sociales. No se trataba de negar la dureza de la enfermedad, sino de afrontarla con honestidad y determinación. Ese enfoque conectó con miles de personas y la convirtió en un referente para pacientes, familiares y profesionales sanitarios.

En 2022 publicó el libro Mis ganas ganan. Nadie nos ha prometido un mañana, vive el presente. En él relató su experiencia vital y reflexionó sobre el valor del presente, la vulnerabilidad y la importancia de no aplazar la vida. El libro consolidó su papel como comunicadora más allá del entorno digital.

El documental sobre su historia

A partir del libro, su historia también se llevó al cine con el documental Mis ganas ganan, dirigido por José Luis Hernández Arango. Se estrenó en 2024, primero en festivales y posteriormente en cines y televisión. La película incluye testimonios de familiares y amigos cercanos, así como de algunas personas del ámbito cultural que la conocieron y admiraron.

La presentación del documental concitó la atención de figuras públicas que han mostrado admiración y afecto por Elena. La periodista Sara Carbonero, amiga de la sevillana, acudió al estreno y destacó el modo en que la película narra la historia enfocándose en las ganas de vivir y el amor que rodeaba a la joven.

La banda sonora del documental incluye temas significativos como Libélula, compuesta por Manuel Carrasco, artista muy cercano a la familia que se había convertido en uno de sus grandes apoyos. Desde su fallecimiento le ha dedicado canciones en sus conciertos y participa activamente en testimonios y homenajes alrededor de la figura de Elena.

Reconocimientos, investigación y compromiso social

La labor de Elena se reconoció en vida con distintos galardones. Entre ellos, el Premio Bormujeres, que destacó su capacidad para comunicar y generar conciencia desde una edad temprana. Se le sumó el Hope Award de la revista ELLE, concedido en 2022 por el cantante Manuel Carrasco durante la gala solidaria ELLE Cancer Ball.

Uno de los proyectos más relevantes vinculados a su legado fue la colaboración con la Fundación Juegaterapia en el diseño de un Baby Pelón, un muñeco solidario con un pañuelo que reproduce su lema. La iniciativa permitió recaudar fondos destinados a la investigación del sarcoma de Ewing y dio lugar a la creación de la Beca Elena Huelva, canalizada a través del Grupo Español de Investigación en Sarcomas (GEIS).

En 2025, la Diputación de Sevilla concedió como título póstumo a Elena Huelva la Medalla de Oro de la Provincia, un reconocimiento institucional a su impacto social y a su contribución a la concienciación sobre el cáncer juvenil. Se encargó de recoger el galardón su hermana, Emi Huelva, quien subrayó que el mensaje de Elena "sigue vivo" en cada iniciativa que lleva su nombre.

Emi Huelva, hermana de Elena, figura clave en su legado

La figura de Emi Huelva ha sido clave en la continuidad del legado de su hermana. A lo largo de estos años, ha participado en actos públicos, proyectos culturales y mensajes conmemorativos que mantienen presente la historia de Elena desde un enfoque íntimo y sereno, alejado del sentimentalismo, pero cargado de significado. Además, Emi ha recogido el testigo de Elena en su libro Todo lo que ganamos. ¿Y si después es nunca?, publicado en 2023 y concebido como una continuación del libro original de Elena Mis ganas ganan.

La propia Emi explicó que la idea de escribirlo surgió a partir de una promesa que le hizo a su hermana: no dejar que su filosofía vitalista se perdiera tras su muerte y contar, desde su perspectiva, el último año compartido, el proceso de duelo y las reflexiones que la experiencia le dejó. Pretende de esta manera seguir transmitiendo el mensaje positivo y la luz propia de su hermana.

Ese relato familiar ha permitido humanizar aún más la figura de Elena, no solo como referente público, sino como hija, hermana y amiga. Se refuerza así la dimensión real de una historia que conectó con la sociedad precisamente por su autenticidad.

Tres años después de su fallecimiento, Elena Huelva sigue siendo un nombre asociado a la visibilidad, la investigación y la honestidad al hablar de la enfermedad. Su legado no reside únicamente en premios o cifras recaudadas, sino en haber contribuido a cambiar la manera en que se habla del cáncer cuando afecta a los más jóvenes.

Su historia continúa recordando que dar voz a una experiencia personal puede tener un impacto colectivo duradero. Y que comunicar con verdad también es una forma de dejar huella. "Mis ganas ganan" no solo es una frase: es un legado de vida, compromiso y esperanza.

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