Irlanda vuelve a echar el cierre por coronavirus casi totalmente. Desde la medianoche del miércoles, el país se para durante seis semanas, según ha anunciado el primer ministro, Micheál Martin, con el objetivo de que las Navidades puedan celebrarse «con todo su significado».

El jefe del gobierno irlandés ha explicado a los ciudadanos que la evidencia de que la situación puede agravarse si no se aplican las medidas más estrictas es «demasiado fuerte» como para ignorarla. Ha pedido a los irlandeses que se tomen muy en serio la lucha contra el coronavirus, ya que «la llamada inmunidad de rebaño está lejos de alcanzarse».

«Si todos ponemos de nuestra parte en estas seis semanas tendremos la oportunidad de celebrar las Navidades de una manera plena», ha dijo Martin en su alocución el lunes por la noche, según informa la web de Sky News.

«No serán unas Navidades como otros años, pero si seguimos las reglas, será un momento muy especial y un respiro tras la dureza de los siete meses precedentes», ha dicho el primer ministro irlandés.

De acuerdo con el European Centre for Disease Prevention and Control (Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades), Irlanda está a punto de superar los 50.000 casos. Han fallecido 1.852 personas por Covid-19. La población de Irlanda apenas roza los cinco millones de personas.

El llamado nivel 5 es el régimen de restricciones más severo de Europa pero no es un cierre total porque, según ha explicado Martin, no es una opción realista. Cerrarán los comercios no esenciales y los bares y restaurantes solo podrán servir comida a domicilio. Sin embargo, los jardines de infancia y los colegios seguirán abiertos. «Los niños no pueden ver hipotecado su futuro». ha añadido Martin.

De acuerdo con la BBC los irlandeses tendrán que quedarse en casa y trabajar en casa siempre que sea posible. Podrán dar paseos siempre que no vayan más lejos de 5 kilómetros de su casa. No se permiten encuentros familiares ni sociales en las casas ni en los jardines, si bien se autorizan las visitas a ancianos en las residencias.

Las bodas tienen un límite de asistencia de 25 invitados y 10 los funerales. Los deportistas de élite pueden seguir entrenando. Las fábricas se mantendrán abiertas.

Gales pide el cierre

El gobierno de Gales ha abogado por el confinamiento nacional a pesar de que es la nación con más baja tasa de casos de Covid-19 de todo el Reino Unido.

El primer ministro, Mark Drakefordk, insiste en que dos semanas de confinamiento, con hoteles, comercios, pubs y escuelas cerradas, ayudarían a evitar miles de muertos, y a que se colapsasen los hospitales, según informa The Guardian.

Inglaterra es la única parte del Reino Unido que no impone medidas más drásticas, a pesar de que los expertos del comité Sage aconsejaron hacerlo, al igual que profesores, sanitarios y políticos de la oposición laborista.

El lunes se confirmaron 18.804 nuevos positivos y 80 muertos en el Reino Unido. Está aumentando el número de casos entre gente mayor.