El balance de muertos a causa del terremoto de magnitud 6,6 en la escala de Richter registrado el viernes en el mar Egeo asciende ya a 100, con 98 de ellos en Turquía y dos en Grecia, según los últimos datos publicados por las autoridades.

La Autoridad para la Gestión y el Control de Desastres en Turquía (AFAD) ha indicado a través de un comunicado que la cifra de heridos es de 994, 847 de los cuales ya han recibido el alta, y ha confirmado que «los trabajos de búsqueda y rescate continúan en cinco edificios en Esmirna», informa Europa Press.

El ministro de Salud turco, Fahrettin Koca, ha confirmado que de los heridos que continúan en el hospital, doce se encuentran en unidades de cuidados intensivos, cinco de ellos en estado grave, según recoge la agencia estatal turca de noticias, Anatolia.

Rescate de una niña

Durante la jornada ha sido rescatada con vida una niña de tres años que había quedado atrapada durante tres días entre los escombros en la localidad de Esmirna, con lo que ascienden a 106 los rescatados desde el seísmo, tal y como ha informado el citado medio.

El rescate de la niña, identificada como Elif Perincek, ha sido retransmitido en directo. Su abuela se ha mostrado «muy contenta» por la noticia, según la agencia alemana de noticias DPA, después de que la madre de la niña y sus tres hermanos fueran también rescatados con vida el sábado.

A las víctimas en Turquía se suman dos fallecidos en la isla griega de Samos. Desde el viernes se han registrado cerca de 1.401 réplicas, 44 de las cuales han tenido una magnitud superior a los 4 grados en la escala de Richter, según datos de la AFAD.

La región del Egeo se encuentra en una de las zonas con mayor actividad sísmica del mundo, entre ellas una de las, potencialmente, más devastadoras del hemisferio, la de Anatolia del Norte (NAF), punto de encuentro de las placas tectónicas de Anatolia y Eurasia.

El país ha sufrido terremotos devastadores en el pasado, incluido el terremoto de magnitud 7,4 en Gölcük en 1999, que mató a más de 17.000 personas El último gran seísmo fue el ocurrido en enero en el este del país, en las provincias de Elazig y Malatya, que dejó 41 muertos y más de 1.600 heridos.