Kiev vive una guerra. La capital ucraniana sufre desde hace horas la entrada de las tropas rusas, que avanzan sin freno para conseguir tomar el codiciado enclave. El ataque ruso se centró en un principio en objetivos estratégicos militares, tras superar esa barrera, la defensa ucraniana ha quedado devastada y parece cuestión de tiempo que Rusia se haga con el poder Kiev. Los edificios civiles y los ucranianos no han escapado de lo que Putin califica como una «acción militar especial», pero que el resto del mundo califica como invasión y acto bélico.

Las autoridades ucranianas han pedido a los ciudadanos que no salgan de sus casas para evitar toparse con las operaciones militares que tienen lugar en estos momentos. Ante el inminente golde definitivo de Rusia, el Ministerio del Interior de Ucrania ha entregado armas a los diputados del parlamento, ya que por su condición pueden ser víctima de un ataque directo por parte de los soldados rusos.