El compromiso de España con la OTAN, cuando se cumplen 40 años de su adhesión, es más firme que nunca antes en un momento en el que la Alianza Atlántica afronta uno de sus mayores desafíos desde su fundación en 1949, debido a la invasión rusa de Ucrania. La aportación de efectivos españoles a misiones de la OTAN, en vísperas de que parta de Rota la fragata Reina Sofía, casi se ha triplicado desde principios de 2022. Arrancamos el año con unos 600 efectivos actuando bajo el paraguas de la Alianza Atlántica y ahora ya van a superar los 1.600. Cuando apenas faltan 19 días para la celebración de la cumbre de Madrid, donde se aprobará un nuevo concepto estratégico que recogerá la preocupación española por el flanco sur, España se consolida como un “aliado fiable”, en palabras del ministro de Exteriores, José Manuel Albares. 

La OTAN se construye sobre la idea de la disuasión, ya que se trata de una organización defensiva. “La guerra nos ha obligado a reforzar la disuasión. España ha contribuido con rapidez y determinación, lo que demuestra el compromiso de los aliados con el flanco Este. Por ejemplo, España ha aumentado recientemente a 600 el número de efectivos en la misión en Letonia”, ha indicado Albares en el seminario titulado El futuro de la Alianza se decide en Madrid.

Las amenazas son más diversas, como hemos visto en el flanco oriental Este, y podemos ver en el flanco Sur»

josé manuel albares, ministro español de asuntos exteriores

El deseo de España ahora es que la nueva brújula estrategia de la OTAN “recoja la preocupación de los aliados por la inestabilidad que nos llega del Sur a las fronteras de la Alianza y especialmente las que generan las crisis que tienen como escenario el Sahel”. Según el jefe de la diplomacia española, “las amenazas son más diversas, se usa la presión migratoria, la presión energética, los ciberataques, como hemos visto en el Este y podemos ver en el flanco Sur”. De ahí la insistencia española en que la OTAN tenga una visión global y no desatienda ninguno de sus flancos, y así se refleje en el documento que verá la luz en la cumbre de Madrid. 

La solidaridad de España con el flanco oriental, que ahora necesita cobertura debido a la cercanía de la guerra, ha quedado clara con su activa participación en las misiones OTAN en esa zona, la más expuesta desde que el líder ruso, Vladimir Putin, decidió invadir Ucrania el pasado 24 de febrero

La misión Enhanced Forward Presence (Presencia Avanzada Reforzada) es multinacional, en base a aportaciones voluntarias, interoperable y con capacidad para desplegarse en los Países Bálticos y Polonia. Consta de cuatro battle groups, liderados por EEUU, Reino Unido, Alemania y Canadá. España se integra en el que encabeza Canadá en Letonia. 

Allí España es la primera nación en capacidad de combate. Pronto habrá destacados 600 efectivos, casi el doble de los que tenían cuando se incorporó, y 129 vehículos. Por primera vez en la historia España envió en 2017 carros de combate. Ahora se acaba de anunciar el despliegue de misiles tierra aire NASAMS. “Nuestro compromiso con la OTAN es total”, dijo la ministra española de Defensa, Margarita Robles, al anunciarse esta contribución. 

La titular de Defensa también ha querido visitar antes de partir la fragata Reina Sofía, que va a tomar parte en otra misión de la OTAN a la que contribuye España, Sea Guardian, enfocada al apoyo marítimo en la lucha contra el terrorismo y a salvaguardar la seguridad en el Mediterráneo.

En sintonía con el ministro de Exteriores, Robles remarcó que “en un contexto muy difícil como es la guerra de Ucrania no podemos perder de vista el flanco sur”. La fragata parte de Rota el 13 de junio y terminará su operación el 1 de julio. Participan 165 efectivos bajo el paraguas de la OTAN. Con ellos se sobrepasarán los 1.600.

Son solo dos ejemplos de cómo España ve necesario atender el flanco oriental sin descuidar el meridional en este momento de crisis internacional. Es una dimensión de 360 grados. Gracias a la previsión y preparación de la OTAN, la invasión rusa se ha respondido con un operativo sin precedentes (la OTAN cuenta con 40.000 efectivos bajo mando directo) para demostrar cohesión, clave para disuadir al Kremlin de cualquier ataque a un aliado. 

Otras misiones de la OTAN en las que España está presente en el flanco oriental son la Nato Standing Naval Forces (grupos navales permanentes) en el Mediterráneo y en el Báltico; la Nato Air Policing (policía aérea reforzada), con cuatro Eurofighter en Bulgaria, ocho F-18 en Lituania, y otros cuatro Eurofighter en Estonia desde agosto. 

Además, hay que destacar la contribución española a la defensa de Turquía con una batería de Patriot en la base Incirlik y 149 efectivos y la misión de asesoramiento en Irak, donde hay 117 militares. En 2021 el coste de las operaciones de la OTAN ascendió a más de 507 millones de euros y es previsible que aumente en 2022.

Lejos del objetivo del 2% del PIB

El Ministerio de Defensa de España acaba de pedir 3.000 millones de euros para reforzar sus capacidades dada la amenaza rusa. Aún así, España estaría lejos de dedicar el 2% del presupuesto a Defensa, objetivo acordado en la cumbre de Gales de 2014, a instancias del presidente de EEUU, Barack Obama. Además de EEUU, cumplen con esta meta Grecia, Croacia, Reino Unido, Estonia, Letonia, Polonia, Lituania, Rumanía y Francia. El gobierno español se plantea lograrlo antes de 2030. 

La guerra en Ucrania ha llevado a los aliados a dar un giro de 180 grados en sus planteamientos: Alemania, por ejemplo, está en plena tarea de modernización de sus capacidades militares y acaba de aprobar 100.000 millones de euros extra para invertir en Defensa. 

Desde que España participó en la primera misión de la OTAN en 1992, antes incluso de integrarse en la estructura militar, han participado en 22 misiones de la Alianza Atlántica 125.000 efectivos españoles. Han muerto 119, la mayor parte en Afganistán. 

Zelenski, el esperado

La OTAN no es parte del conflicto, ya que Ucrania no forma parte de la Alianza, si bien varios de sus países están ayudando militarmente a Ucrania. La cumbre de Madrid enviará un mensaje de solidaridad internacional al gobierno de Kiev. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, estará invitado y si no puede venir presencialmente se da por hecho que intervendrá de manera virtual.

«La participación de Ucrania en la cumbre marca el compromiso europeo por su lucha», ha dicho el jefe de la diplomacia española. Quien sí ha confirmado su presencia es el presidente de EEUU, Joe Biden. 

En total, serán unas 40 delegaciones a nivel de jefe de Estado y de gobierno, entre ellas las de los 30 países aliados, junto a cuatro invitados de Asia Pacífico (Australia, Nueva Zelanda, Japón y Corea del Sur), más las de cuatro países de la UE (Chipre, Malta, Austria, Iralnda) que no forman parte de la OTAN, la Comisión y el Consejo.

Finlandia y Suecia, países que acaban de solicitar su adhesión, también estarán representadas y no se descarta que se aproveche la cumbre de Madrid para confirmar su ingreso en la Alianza. Sería un broche de oro para una cumbre que marque un antes y un después en la OTAN.