Un nuevo salto masivo a la valla de Melilla, el primero desde la nueva etapa de relaciones entre España y Marruecos, ha culminado con la colaboración activa de la autoridades marroquíes, que contuvieron el ataque y detuvieron a un millar de subsaharianos de los casi 2.000 que lo intentaron, mientras que al menos 130 lo consiguieron. Entre ellos, cinco migrantes han muerto esta mañana, según han confirmado las autoridades locales de Nador.

El salto a la valla de Melilla este viernes, en la zona del paso fronterizo de Barrio Chino, ha provocado 106 heridos leves, 49 agentes de la Guardia Civil y 57 inmigrantes, de los cuales tres han tenido que ser trasladados al Hospital Comarcal. De los cinco muertos, las causas han sido aplastamiento o asfixia, debido a la avalancha y a quedar atrapados en una vaguada cercana al perímetro fronterizo.

Los últimos saltos masivos se produjeron durante la primera semana de marzo, con la entrada de cerca de 400 a España, lo que obligó al Ministerio de Interior a poner en marcha una operación de refuerzo de la valla con más de 100 efectivos de la Guardia Civil y Policía Nacional ante la presión migratoria de esas semanas.

En esta ocasión, las autoridades marroquíes han puesto en marcha una actuación policial preventiva ya que, según fuentes de seguridad del país magrebí, contemplaban el salto desde hace más de una semana, después de que cientos de emigrantes subsaharianos se congregaran en montañas difícilmente accesibles situadas en la comarca de Bini Buiafrur, ubicada en la provincia marroquí de Nador y a unos 20 kilómetros al oeste de Melilla.

Esta tarde, tras conocerse los hechos, el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha elogiado la colaboración de Marruecos para intentar frenar el asalto «violento y organizado» contra la valla fronteriza de Melilla y se ha solidarizado con la ciudad autónoma y con los efectivos de las fuerzas y cuerpos de seguridad heridos.

Sánchez lo ha dicho durante su intervención en la rueda de prensa posterior al Consejo Europeo de Bruselas, en el que se encuentra esta semana, trasladando ese mensaje de apoyo a los miembros de la seguridad del Estado que han sido heridos en esa acción.

Nacionalidad sudanesa

Según las autoridades marroquíes, muchos de los emigrantes arrestados en su intento de acceder a Melilla son de nacionalidad sudanesa y provenían de bosques cercanos en los que se estaban congregando en los últimos días para llevar a cabo una entrada masiva a esta ciudad española en el norte de África.

De hecho, los servicios de seguridad marroquíes realizaron dos intervenciones ayer y el pasado sábado para abortar estos preparativos, en los que estaban implicados cientos de emigrantes subsaharianos que tenían al intención de cruzar a España a partir de Bini Buiafrur.

Algunos de los migrantes que hoy intentaron acceder desde Marruecos usaron cuchillos de fabricación artesanal, ácido, martillos, piedras y palos contra los agentes marroquíes que les cortaban el paso, en unos enfrentamientos que se saldaron con medio centenar de heridos por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes y otro medio centenar de las personas migrantes, según las autoridades del país africano.