Internacional

Sabotaje en el Báltico: “Los gaseoductos pueden estar inutilizados más de un año”

Fuga de gas en el Nord Stream 2

Fuga de gas en el Nord Stream 2. EP

La fuga de gas en el mar Báltico en las conexiones de gas Nord Stream 1 y Nord Stream 2 es imposible que se haya producido de manera accidental. Así lo considera uno de los mayores conocedores de este tipo de infraestructuras, Rafael Riquelme, experto en mercados energéticos del Consejo General de Ingenieros Industriales. “Nunca ha ocurrido, y menos en tres sitios distintos”, afirma.

“Es una tubería por la que cabe un coche pequeño y una persona adulta, tiene metro y medio de altura (1,4 m). Es una tubería enorme muy gruesa y que suele estar a altas presiones”, explica a El Independiente. Dentro de las dos tuberías saboteadas hay gas, aunque no esté en funcionamiento. “Es como una manguera, si hay una fuga, lo primero que hay que hacer es cortar el grifo, pero el agua de la manguera sigue saliendo”, explica el ingeniero. “Esto no ha ocurrido nunca, es tan caro repararlo que se hacen extremadamente robustas para que no ocurra», mantiene Riquelme.

Según sus cálculos tenían 300.000 metros cúbicos de gas. «Se ha vertido en una noche el gas que consumen mil casas en un año», calcula. Riquelme cree que ya los agujeros son tan grandes que los gaseoductos se han vaciado. «El Nord Stream tiene 917 km de largo, 100 atmósferas de presión y un diámetro de 1,4 metros, cada gaseoducto. La presión ha bajado a 7 atmósferas en una sola noche, lo que significa que la fuga ha sido enorme y ya está casi vacío».

Si no está vacío desde Rusia deberían vaciar la tubería sacando el gas, para evitar que se emita todo el gas que quede en la tubería. Pero el ingeniero cree que «se debe estar inundando de agua del mar en estos momentos y ese proceso de inundación con agua de mar es mucho más lento que el vaciado del gas a presión».

Se ha vertido en una noche el gas que consumen mil casas en un año».

Rafael Riquelme

Si ha entrado agua la reparación de los gaseoductos va a ser más lenta. «Si se quiere volver a usar primero hay que localizar las fugas, evaluar daños y preparar la reparación. Una vez reparado, vaciado, pruebas de estanqueidad y vuelta a presurizar. Mínimo un año de trabajos desde que se comienza todo», asegura.

Este proceso puede ser más lento porque puede que falte voluntad porque ahora mismo no hay relación comercial por esos gasoductos, así que es del vendedor.  Según Riquelme será Gazprom -la empresa de titularidad estatal rusa-  la que tenga que restaurar las tuberías dañadas. «Para ello tendrán que aplicar grandes horquillas en las partes afectadas, y si los daños fueran catastróficos sustituir esos tramos», explica este experto del Consejo General de Ingenieros Industriales.

Una catástrofe medioambiental 

«Esto es un desastre medioambiental. Hay una nube invisible de gas que es peligrosa, si pasa un barco cualquier chispa puede provocar una deflagración”, asevera. Los barcos que vayan a arreglarlo tienen que estar  preparados para evitar los accidentes.

Pero lo que nadie va a evitar es que el gas que se está emitiendo ya llegue a la atmósfera, donde el gas sin quemar actúa como un potente gas de efecto invernadero. “El gas genera un efecto invernadero 23 mayor que el CO2”, asegura el ingeniero.

«Es un problema muy grande porque es un gas de efecto invernadero muy potente, tiene un efecto de calentamiento global que es 87 veces mayor que el CO2 en un plazo de veinte años», afirma Carlos Bravo, de la organización Transport and Environment. «Es decir que ahora el todo el metano que se emita va a estar produciendo un efecto invernadero mucho más potente que el de CO2 en los primeros años de vida de ese gas», explica Bravo.

Te puede interesar

Comentar ()