Marina Ovsyannikova, la periodista rusa que interrumpió en marzo un programa de la televisión para protestar contra la invasión de Ucrania, ha confirmado en redes sociales que, dado que se considera «completamente inocente», no acatará la orden de arresto domiciliario dictada por las autoridades judiciales.

El Ministerio del Interior ruso confirmó el martes una orden de busca y captura sobre Ovsyannikova, que se encontraba bajo arresto domiciliario. Para este miércoles se había fijado una nueva vista sobre su caso en un tribunal de Moscú, pero la periodista ha anunciado que no acudirá.

Condenada a prisión

El Tribunal de Basmanni ha rechazado condenar a prisión ‘in absentia’ a Ovsyannikova, acusada de «propagar información falsa sobre las Fuerzas Armadas», un delito castigado con hasta diez años de cárcel. La corte ha rechazado las solicitudes de los fiscales, que pedían sustituir el arresto domiciliario por el encarcelamiento, según informaciones de la agencia de noticias Interfax.

La periodista, que se ha mostrado sus opiniones contrarias al Kremlin, ha huido con su hija, tal y como ha explicado su marido.

«Me persiguen por decir la verdad»

Ovsyannikova ha hecho hincapié en varias ocasiones en que la medida cautelar impuesta en su contra era ilegal, por lo que se negaba a cumplirla. La periodista ya había sido multada en el pasado por sus actos, supuestamente contrarios al Ejército.

«Me persiguen por decir la verdad», ha insistido este miércoles en su cuenta de Telegram, donde ha alegado que, dado que «el Estado se niega a cumplir sus propias leyes», tampoco ella acatará la orden de arresto domiciliario. En este sentido, ha recordado a las víctimas civiles que siguen muriendo en Ucrania y ha defendido los recuentos elaborados por la ONU.

A mediados de marzo, interrumpió una emisión en directo al aparecer con una pancarta de contenido pacifista y contraria a la guerra en Ucrania. Tras una investigación al respecto, fue despedida.