Muchos habían pronosticado que la marcha de este fin de semana en Berlín se convertiría en la concentración más grande de iraníes residentes en el extranjero de la historia y marcaría un evento histórico en solidaridad con las protestas dentro del país y no se equivocaron. Al menos 80.000 personas acudieron este sábado a la manifestación. Los organizadores del evento inicialmente esperaban 50.000 participantes. Los iraníes se reunieron en la capital de Alemania para mostrar su solidaridad con los manifestantes antigubernamentales en Irán, donde un movimiento que empezó en protesta por el el asesinato de la joven Mahsa Amini bajo custodia de la llamada policía de la moral, pronto se convirtió, según muchos analistas, en una revolución y un desafío a la República Islámica.

Miles de iraníes de multitud de orígenes, tanto de Europa como de Estados Unidos y Canadá, se trasladaron a Berlín en diversos medios de transporte para unirse a este evento, que por primera vez ha unido a todos los iraníes que defienden los derechos humanos, independientemente de su rama opositora, origen étnico, religión o ideología. A ellos se han unido ciudadanos de otros países que apoyan los mismos ideales, incluyendo sirios, libaneses e ucranianos, por citar algunos ejemplos.

La policía informó que la marcha fue «predominantemente pacífica». Los participantes levantaron banderas iraníes y carteles criticando a los líderes de Irán y con el lema «Mujeres, vida, libertad», tanto en inglés como en alemán;  entonaron la canción Por la Libertad, que se ha convertido en un símbolo de las protestas nacionales de los iraníes  y cuyo autor, Shervin Hajipour, fue detenido tras su difusión. Asimismo, varios grupos corearon juntos «Muerte a la República Islámica».

Woman Life Freedom Collective es el colectivo que ha organizado la marcha en la que hablaron representantes de algunos de los grupos y minorías que han sido el blanco de la discriminación sistemática del régimen de los Ayatollahs. Entre otros grupos, intervinieron representantes de la región de Baluchistán, cuya población civil fue recientemente bombardeada por las fuerzas iraníes, familias de algunos de  los miles de presos políticos asesinados en los ochenta, así como representantes de los colectivos LGBTI y de las familias de las víctimas de las protestas de noviembre de 2019.

Ver estos crímenes junto la insolencia y mentiras de los funcionarios corruptos y cómplices de estas violaciones nos ha enfurecido a todos»

El propio colectivo leyó un manifiesto en el que decían: «e»n los últimos días y semanas, especialmente después del asesinato de Gina (Mahsa) Amini, imágenes de la violencia abierta y desenfrenada del aparato de represión de la República Islámica han sido exhibidas ante los ojos del mundo, mostrando claramente algunos ejemplos de la multitud de crímenes y actos de violación de los derechos humanos, que se están perpetrando en el país y en cárceles contra los manifestantes, en su mayoría jóvenes. Ver estos crímenes junto la insolencia y mentiras de los funcionarios corruptos y cómplices de estas violaciones nos ha enfurecido a todos. La ira que nos motiva a continuar esta batalla está en las calles de muchas ciudades tanto dentro como fuera de Irán».

Hamed Esmailiyoun, portavoz de la Asociación de Familias de las Víctimas del Vuelo PS752 de la aerolínea ucraniana que fue derrumbada por dos misiles del gobierno iraní hace ya tres años y uno de los principales coordinadores de las múltiples y masivas concentraciones de iraníes en el extranjero en las últimas semanas, anunció que probablemente habría otra concentración a nivel mundial en otra ciudad el próximo sábado 29 de octubre. Esmailiyoun afirmó que el propósito de celebrar esta manifestación es que «terminen estos 43 años de crimen, corrupción y asesinatos en Irán».

Hasta el momento, se han realizado manifestaciones de apoyo a los ciudadanos iraníes que luchan por sus derechos en más de 150 ciudades del mundo. Por otro lado y simultáneamente, una gran multitud de iraníes se reunió en la plaza Trafalgar Square de Londres y se manifestó contra la República Islámica de Irán. En esta manifestación, al igual que la de Berlin, se planteó una petición para la recogida de firmas solicitando la expulsión de los embajadores iraníes y congelación de los activos de los funcionarios del país.

Muchos activistas destacaron que ahora los iraníes salen a protestar tanto en su país como fuera de él, sin miedo a las posibles represalias del régimen y es muy llamativo el hecho de que los residentes en países extranjeros se han unido a la lucha de sus compatriotas frente a los bulos del gobierno que quiere hacer creer a los ciudadanos iraníes que los expatriados viven indiferentes a lo que pasa en su país de origen.

Según Reuters, la televisión oficial del la República Islámica ha intentado insidiosamente convencer a la audiencia desinformada de que las imágenes de los manifestantes en apoyo a los iraníes en Berlín correspondían a otra manifestación que tuvo ese mismo día en la ciudad en protesta por la subida del combustible y que apenas reunió a unas 1.800 personas. Lo que no pudieron explicar fue cómo aparecían tantas banderas de Irán en una protesta por la subida de precios en Alemania.


Ryma Sheermohammadi es traductora, intérprete y divulgadora cultural irano-española. @rsheermohammadi