El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha aceptado este martes varias renuncias de viceministros con el objetivo de hacerse eco de las demandas de lucha implacable contra la corrupción, que sigue siendo un problema gravísimo en el país, cuando se cumplen este martes 11 meses desde el inicio de la invasión rusa, ordenada por Vladimir Putin. En total han sido 15 los funcionarios de alto rango que han salido del gobierno, seis de ellos vinculados con acusaciones de corrupción.

El más relevante de los afectados es el subdirector de la Oficina Presidencial de Ucrania, Kirilo Tymoshenko, vinculado a Zelenski desde que ascendió al poder en 2019. A Tymoshenko le acusan de abusos relacionados con coches de lujo, pero él lo niega. Supervisaba la coordinación entre las regiones, de modo que el diario Ukrainska Pravda anticipa que los próximos en caer serán los jefes de gobierno de cuatro regiones, Sumy, Dnipro, Zaporiya y Jersón, estrechamente vinculados con Tymoshenko.

Tymoshenko, número dos de la Oficina Presidencial, se ha despedido con un mensaje de cortesía. «Agradezco al presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenski, la confianza y la oportunidad de hacer buenas obras todos los días y todos los minutos», ha señalado en la aplicación de mensajería Telegram.

También está afectado el viceministro de Defensa, Vyacheslav Shapovalov, y el vicejefe de la Fiscalía General, Oleksy Symonenko. El viceministro de Defensa, responsable del suministro de alimentación y equipamiento a las tropas, deja el cargo cuando arrecian las acusaciones de corrupción en los medios de comunicación. Tanto Shapovalov como el Ministerio asegura que no tienen fundamento. El Ministerio de Defensa ha calificado la renuncia de Shapovalov como «un acto que le honra».

Incluso las sospechas apuntaron al ministro ucraniano de Defensa, Oleksy Reznikov, al que relacionaron con un contrato en el que los precios de los alimentos destinados a los combatientes estaban inflados. Reznikov aseguró que se había tratado de un «error técnico».

El asesor presidencial Mijailo Podolyak ha señalado que estos cambios muestran que Zelenski sabe cómo reaccionar a la «demanda púbica» de que la justicia se aplica por igual a todo el mundo. «El presidente escucha a la sociedad, que demanda justicia para todos», según ha escrito en Twitter.

El domingo el viceministro de Infraestructuras y Desarrollo Comunitario, Vasil Lozinski, fue destituido el domingo, tras ser detenido la víspera por supuestamente aceptar sobornos por un importe de 320.000 euros. Cuando le arrestaron, tenía miles de dólares en efectivo.

Lozinskyi habría actuado en connivencia con los contratistas para inflar el precio de los generadores y desviar parte de la diferencia, según los organismos anticorrupción ucranianos. También estarían implicados otros funcionarios nacionales y regionales.

Durante el verano, el gobierno ucraniano destinó unos 36,7 millones de euros a bienes y tecnología que ayudaran a proporcionar fuentes alternativas de energía para su población durante el invierno.

En su discurso del domingo, el presidente Zelenski prometió que «no se volvería a lo que había en el pasado, a la forma en que vivían varias personas cercanas a las instituciones del Estado», según informa la BBC.

David Arakjamia, líder del partido de Zelenski, Servidor del Pueblo, ha señalado que los funcionarios corruptos se exponen a penas de cárcel. «Los funcionarios de todos los niveles han sido advertidos constantemente a través de canales oficiales y extraoficiales: céntrense en la guerra, ayuden a las víctimas, reduzcan la burocracia y dejen de hacer negocios dudosos. Muchos de ellos han hecho caso, pero algunos, por desgracia, no… Si no se trabaja de forma civilizada, se hará según las leyes de los tiempos de guerra. Esto se aplica tanto a las recientes compras de generadores como a los nuevos escándalos en el ministerio de Defensa».

La corrupción es uno de los males endémicos de Ucrania. Volodimir Zelenski se presentó en 2019 a las elecciones presidenciales, al frente de su partido Servidor del Pueblo, con el objetivo de luchar contra todas sus formas a todos los niveles. Es una de las principales demandas de la Unión Europea para que avance su proceso de adhesión.

En 2021 Transparencia Internacional situó al país en el puesto 122 de 180 países en su clasificación de Estados corruptos.

Las autoridades han prohibido a todos los funcionarios del Estado salir de Ucrania, salvo en viajes de negocios autorizados. Los cambios están aún en curso y afectarán a autoridades estatales y regionales.