A punto de cumplirse una semana de la 'captura' de Nicolás Maduro y el inicio de su proceso judicial en Estados Unidos, la oposición venezolana liderada por María Corina Machado sigue noqueada y sorprendida por el cariz que han tomado los acontecimientos desde entonces. El régimen chavista no solo no se ha desvanecido sino que ha sido apuntado por Donald Trump. En apenas unos días ha entablado negociaciones petroleras con la administración estadounidense -controlar el crudo del país con las mayores reservas del mundo es el objetivo principal del magnate- y ayer jueves ofreció como gesto la liberación de presos políticos.
En tiempo récord, el país latinoamericano ha abierto una fase inédita en su historia política reciente. Sin embargo, lejos de consolidar de inmediato una transición liderada por la oposición, la intervención estadounidense ha desembocado en un escenario cargado de incertidumbre, con un protagonismo inesperado del núcleo duro del chavismo y una oposición que reconoce abiertamente su desconcierto.

Un carrusel de emociones
“Es un carrusel de emociones intensas, porque pasamos de una alegría extraordinaria al conocer que se cumplía el sueño de millones de venezolanos de ver ante la justicia a quien ha provocado tanto sufrimiento el pueblo venezolano, a Maduro y a su esposa, a Cilia Flores. Pero no habían terminado de consolidar la alegría cuando hubo sorpresas”, reconoce en una entrevista con El Independiente Omar González, secretario político nacional de Vente Venezuela y uno de los más estrechos colaboradores de la Premio Nobel de la Paz.
La sorpresa tiene nombre propio y es el de la ahora presidenta encargada del país. “Hemos sufrido la designación de Delcy Rodríguez como la representante del Gobierno en Venezuela, cuando todos sabemos que ella es miembro de la cúpula del chavismo, que ha cometido asesinatos, robos, represión, torturas, fraudes…”, desliza con evidente enfado González.

Hemos sufrido la designación de Delcy Rodríguez como la presidenta de Venezuela, cuando todos sabemos que ella es miembro de la cúpula del chavismo
Pese al desconcierto inicial, el dirigente opositor intenta encajar la jugada de Washington en un marco estratégico, con la creencia de que es una táctica del inquilino de la Casa Blanca para ganar tiempo. “Luego nos dimos cuenta que es una operación estratégica de Estados Unidos que necesita de alguien que esté en el vientre del monstruo de esta organización criminal que tanto daño nos ha causado, para develar por completo cómo es a todos los miembros de estos grupos de narcotraficantes”, denuncia el opositor.

Trump reafirma su apoyo en Delcy Rodríguez
En esa hipótesis que hoy manejan los sectores de la oposición en torno a Corina Machado, la permanencia temporal de Delcy Rodríguez permitiría acceder a información clave. “Saber el financiamiento que han hecho con el dinero de los venezolanos que están en una crisis humanitaria catastrófica, cómo han financiado proyectos políticos en distintos países… y, desde luego, también el negocio petrolero”.
Desde el sábado, no obstante, la administración Trump ha reconocido conversaciones diarias con Rodríguez y su círculo más próximo y en los últimos días ha mostrado su agrado con el curso de las negociaciones. En declaraciones recientes, el presidente estadounidense ha afirmado que su Gobierno “se está llevando bien” con la nueva presidenta interina y que existe una relación de cooperación operativa con su equipo. La Casa Blanca ha subrayado que la prioridad inmediata es evitar el vacío de poder, garantizar estabilidad básica y reactivar el sector energético bajo supervisión estadounidense. El plan elaborado desde Washington consta de tres fases: estabilización inmediata, recuperación económica centrada en el petróleo y una transición política supervisada por EEUU pero sin calendario previsto.
Ese pragmatismo se traduce también en el terreno de las sanciones. Portavoces oficiales han reconocido que Estados Unidos está revisando de forma selectiva el régimen de sanciones para permitir exportaciones de crudo y acuerdos comerciales, lo que abre la puerta a licencias ampliadas e incluso a la eventual suspensión de restricciones que afectan al entorno político que sostiene a Delcy Rodríguez. Una aproximación que Washington ya ha probado con éxito en Siria, donde el presidente Ahmed al Sharaa -vinculado en el pasado con Al Qaeda a través del frente Al Nusra- es hoy agasajado por los republicanos.
Es un escenario que inquieta a la oposición y especialmente a quienes se hallan exiliados. “Nosotros nos queremos especular sobre esa materia. Lo cierto del caso es que efectivamente el chavismo se robó instalaciones de empresas norteamericanas sin haber dado compensación alguna… expropiar es robar”, desliza González desde su exilio en EEUU.

Recelos hacia Corina Machado en el ejército
En paralelo, la exclusión explícita de María Corina Machado y de Edmundo González Urrutia del diseño inicial de la transición ha provocado malestar. Trump ha señalado que Machado “carece del respeto y el apoyo” interno para encabezar esta fase, alegando la necesidad de priorizar estabilidad, control territorial y cooperación institucional.
“Por eso la sorpresa”, admite González. “Pero luego nos dimos cuenta que es una operación estratégica”. Pese a todo, insiste en que la legitimidad política de Machado es incuestionable. “El verdadero lideraje del pueblo venezolano lo encabeza María Corina Machado, como quedó nítidamente reflejado en las elecciones primarias, con el 93% de los votos de los venezolanos, y luego en las elecciones presidenciales”.
El politólogo Barry Cannon, profesor asociado del Departamento de Sociología de la Universidad de Maynooth, interpreta la exclusión de Machado como una decisión deliberada de Washington para evitar un enfrentamiento directo con las Fuerzas Armadas venezolanas. “La oposición parece haber quedado al margen de la acción estadounidense y la principal líder opositora, María Corina Machado, ha sido rechazada por Trump como posible líder por el momento”, afirma. En su opinión, “incluirla simplemente no sería aceptable para las Fuerzas Armadas”. El académico destaca que Machado “siempre ha apoyado toda forma de acción sediciosa, hasta una invasión a gran escala de Venezuela por parte de Estados Unidos para ayudar a derrocar al Gobierno venezolano”, y que su apoyo explícito a las recientes acciones militares estadounidenses, “a pesar de su naturaleza claramente ilegal y de que ella misma admite que no se le consultó al respecto”, la convierte en una figura difícil de aceptar para el estamento militar.
“A las Fuerzas Armadas venezolanas les resultaría muy difícil tenerla a ella o a alguien asociado con ella al mando, especialmente porque ella encarcelaría a muchos altos mandos del Ejército, despojándolos de su poder y sus posesiones”. En este contexto, imponerla como presidenta “podría inflamar aún más la situación, lo que no sería bueno para los negocios”. Según su análisis, un régimen bolivariano “dócil” permitiría a Estados Unidos un control más exclusivo sobre el proceso. “Tenerla al mando también abriría puertas a los europeos… mientras que un régimen bolivariano dócil podría pertenecer solo a Estados Unidos”. Por ahora, “la campaña de máxima presión de Estados Unidos seguirá obligando a la actual versión del régimen bolivariano a cumplir los deseos de Estados Unidos”, aunque advierte que “esto, sin embargo, será muy difícil para ellos, por lo que la situación seguirá siendo inestable”.
Creo que hay intereses geopolíticos mucho más elevados que egos y cosas por el estilo
Sobre las razones de la desconfianza estadounidense, que la prensa estadounidense vincula con la concesión del Premio Nobel de la Paz al que aspiraba Trump, el líder opositor evita especular. “Yo no me atrevo a especular en ese sentido. No creo que haya ese tipo de sentimiento. Creo que hay intereses geopolíticos mucho más elevados que egos y cosas por el estilo. El presidente Trump es consciente de que Estados Unidos es, sin duda alguna, la potencia más fuerte en todo el planeta. Y bueno, está tratando de poner orden en el mundo entero”, esboza. “Nosotros tenemos las mejores relaciones con la administración del presidente Trump y solo agradecemos que nos haya ayudado a cumplir uno de los sueños”, apunta tras insistir en que “Trump es el principal aliado de la causa venezolana”.
Desde otra perspectiva, Julio Borges, también político opositor, pone el acento en las condiciones mínimas para que el proceso no descarrile. “La hoja de ruta inmediata para Venezuela es presionar para que este proceso inicial de liberación se consolide”, afirma. Y enumera: “La liberación de todos los presos políticos, civiles y militares. El desarme de los grupos paramilitares y para policiales… desbloquear todo lo que es el Internet en Venezuela, lograr libertad de prensa”.
Borges acepta que exista un periodo de interinidad, pero fija límites claros. “En el caso de Delce Rodríguez, lo importante es que ella sea una persona que tenga un mapa muy claro, que no se desvíe de la ruta y que ese mapa lleve a una transición inmediata de elecciones, de reconocer el liderazgo de María Corina”, detalla con un enfoque que no entra en los cálculos expresados por la administración. En una entrevista con el New York Times, Trump eludió la pregunta sobre la celebración de comicios y aseguró que EEUU podría gobernar el país “durante años”. “Nos está dando todo lo que consideramos necesario”, apuntó sobre la actuación de Rodríguez.
La antipatía de las Fuerzas Armadas hacia Corina Machado ha sido uno de los argumentos para alegar la exclusión de la líder opositora. González lo rechaza de plano. “Aquí no se puede poner de lado a la gente. No se pueden hacer cúpulas y negociaciones entre intereses, dejando a un lado lo que es el sentimiento del pueblo venezolano”. Aun así, la oposición asume que el reloj corre. “Yo que creo que esto es efímero”, dice González sobre el papel de Delcy Rodríguez. “Es cuestión de semanas”, añade.
Aquí no se puede poner de lado a la gente. No se pueden hacer cúpulas y negociaciones entre intereses
Preguntado por la posibilidad de que Trump rectifique y acabe ofreciendo el respaldo a la oposición que le ha negado desde el sábado, González responde esperanzado: “Yo estoy seguro que lo va a hacer. Yo estoy seguro que esta es una etapa provisional para el Gobierno de los Estados Unidos”. Reconoce, no obstante, que no han mantenido encuentros directos con la administración Trump. “He hablado con los senadores representantes en el estado de Florida por parte del Partido Republicano. Y todos han expresado que el verdadero liderazgo del pueblo venezolano lo encabeza María Corina Machado”, recalca.
Entre la confianza operativa que Washington deposita hoy en la presidenta interina, la posibilidad de aliviar sanciones y la presión del calendario petrolero, la oposición venezolana se mueve entre la sorpresa y la espera, convencida de que el ninguneo no será definitivo y de que Trump, más temprano que tarde, rectificó. Siguen fiando su destino al del inquilino de la Casa Blanca y cerrando cualquier puerta a un entendimiento con el chavismo. Un escenario difícil de predecir y complicado de aventurar con la rápida adaptación del régimen a las circunstancias que abrió lo que siguen considerando el “secuestro” de Maduro.
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1 Comentarios
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hace 1 hora
Carina no fue muy lista al reunirse con kamala Harrys dándola por ganadora y no visitando a Trump. Trump no se olvida de estas cosas y aunque la va a apoyar, al contrario de lo que ella hizo, la hará sudar un poquito.