El máximo responsable de seguridad nacional de Irán, Ali Larijani, ha prometido este domingo tomar represalias contundentes contra Estados Unidos e Israel. "Hoy les golpearemos con una fuerza que nunca antes han experimentado", ha afirmado en una publicación en X. De nuevo, las bases con presencia de personal de EEUU en Oriente Próximo se han convertido en el blanco de la respuesta iraní a Washington.

Estados Unidos tiene una presencia notable en Oriente Próximo, con fuerzas desplegadas en más de una docena de países y con buques operativos en los principales puntos calientes de la región. Según estimaciones oficiales, hay unos cuarenta mil miembros del servicio militar estadounidense apostados en la región, en bases y buques de guerra.

En estos momentos Estados Unidos mantiene el mayor despliegue militar en Oriente Medio desde la guerra de Irak, con una concentración significativa de fuerzas tanto terrestres como aéreas y navales en respuesta a la escalada de tensiones con Irán.

Despliegue de portaaviones y grupos de combate

Estados Unidos ha enviado al menos dos grupos de ataque de portaaviones a aguas cercanas al Oriente Medio e Irán, incluyendo al USS Abraham Lincoln y al USS Gerald R. Ford, junto con buques escolta como destructores y cruceros de misiles guiados.

Además de los portaaviones y sus grupos de combate, el Pentágono envió al menos un destructor adicional —el USS Delbert D. Black— a la zona a finales de enero de 2026, elevando el número de destructores activos en la zona y complementando la presencia de otros buques de guerra y littoral combat ships.

Estas agrupaciones constituyen parte de una de las mayores concentraciones navales estadounidenses en la región desde la guerra de Irak, con capacidad tanto defensiva como ofensiva.

Más de 40.000 miembros de personal militar estadounidense

Las operaciones actuales de EEUU en la región incluyen decenas de miles de efectivos en bases repartidas por países como Kuwait -con bases que llegan a albergar unos 10.000 soldados-, Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Jordania y Arabia Saudí, sumando en conjunto entre 30.000 y 40.000 militares estadounidenses estacionados en la región antes del reciente conflicto abierto.

Además de las fuerzas de tierra, Washington ha desplazado importantes activos navales y aéreos: al menos dos grupos de portaaviones operan en aguas del Golfo Pérsico y el Mediterráneo Oriental, apoyados por destructores, aeronaves de combate (incluidas más de 100 aeronaves de diversos tipos), así como aviones de vigilancia, reabastecimiento y apoyo —un conjunto de capacidades que eleva la presencia militar estadounidense más allá de los simples efectivos de infantería.

De disuasión a fuerza activa

Este despliegue ha pasado de ser una postura de disuasión a una fuerza activamente comprometida en operaciones ofensivas contra Irán, como los ataques conjuntos con Israel de este sábado —denominados El rugido del León— e incluye misiles de crucero, drones suicidas y apoyo aéreo, lo que refleja un compromiso operativo directo y no solo defensivo en la región.

Desde hace semanas, portavoces de la Casa Blanca han ido advirtiendo del movimiento continuo de una “armada” de buques y activos navales hacia el Golfo y el Mediterráneo Oriental, subrayando la intención de posicionar una fuerza robusta cerca de Irán tanto para operaciones de disuasión como para posibles acciones ofensivas, tal y como ha sucedido finalmente.

19 instalaciones con personal de EEUU en la región

En total, Estados Unidos posee instalaciones militares en al menos diecinueve emplazamientos -ocho de ellos de modo permanente- en Arabia Saudí, Bahréin, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Qatar y Siria. El ejército estadounidense también opera desde grandes bases en Yibuti y Turquía, que reportan al mando regional.

Qatar alberga el cuartel general regional del Mando Central de Estados Unidos, la base de Al Udeid que Trump visitó en mayo durante su gira regional, la primera visita internacional de su segundo mandato. Bahréin es el país con más personal estadounidense destinado permanentemente y alberga la Quinta Flota de la Marina estadounidense. En total, hay unos 10.000 soldados estadounidenses en Qatar; 13.500 en cinco bases en Kuwait; 9.000 militares y civiles en Baréin; y cientos de soldados en bases gestionadas por Jordania, Siria y el sultanato de Omán.

La presencia se reforzó a lo largo de 2025, en plena escalada entre Irán e Israel, dos enemigos históricos que han pasado de la guerra en la sombra a la confrontación abierta. El ejército iraní cuenta con bases de misiles desde las que puede golpear fácilmente las bases estadounidenses en Bahrein, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, todas ellas al alcance de su radar.

Desde el 7 de octubre de 2023, los ataques de Hamás que marcan el inicio de la operación militar israelí en la Franja de Gaza, los buques estadounidenses han efectuado labores de protección de la navegación comercial en el Mar Rojo y el Golfo de Adén, ante los ataques diarios del grupo chií yemení de los hutíes. También han funcionado para neutralizar los misiles y drones enviados desde Irán para golpear Israel. En octubre de 2024 Washington anunció el envío de tres escuadrones de aviones adicionales a la región.