Cada vez más apocalíptico. La cuenta atrás del ultimátum lanzado por el presidente de Estados Unidos al régimen de los ayatolás va subiendo enteros en dramatismo. Donald Trump lleva elevando el tono contra Irán desde el domingo, cuando llamó "locos bastardos" a los dirigentes de Teherán. En la rueda de prensa del lunes, Trump aseguró que EEUU destrozaría Irán en una noche y que lo haría si Irán no accedía a sus pretensiones como abrir el estrecho de Ormuz. Horas antes de que se cumpla el límite, ha dicho que "toda una civilización morirá esta noche" si los ayatolás siguen en sus trece. Mientras tanto, EEUU e Israel han seguido bombardeando, incluso la isla de Charag.
Donald Trump amenazó con bombardear todas las infraestructuras de Irán, incluidos puentes o plantas eléctricas, a partir de este martes a las ocho de la tarde, hora de EEUU, o tres de la madrugada en España. Sin embargo, el Ejército israelí atacó ya el martes un puente ferroviario en la ciudad de Kashan, en el centro de Irán, entre "decenas de infraestructuras", según medios iraníes, citados por The Guardian.
También quedó destrozada una sinagoga en Teherán, a pesar de que Israel asegura que no ataca sinagogas. Estados Unidos también atacó 50 objetivos militares en la isla iraní de Charag, donde se encuentra su principal terminal de exportación de petróleo.
Un genocidio anunciado en redes sociales
"Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso ocurra, pero probablemente sucederá", ha publicado Trump el martes por la mañana, nada más ponerse en marcha. Ha añadido que espera que "mentes menos radicalizadas" tomen el control del país. Lo dice quien amenaza con cometer un genocidio en sus redes sociales.
"Se trata de una persona extremadamente enferma", ha dicho el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, quien ha acusado a los republicanos de ser cómplices del presidente a la hora de sumir a Estados Unidos en una guerra que parece no tener fin. "Cada republicano que se niegue a unirse a nosotros para votar en contra de esta guerra injustificada y sin sentido será responsable de todas y cada una de las consecuencias de lo que sea que sea esto".
Lo cierto es que Trump está inquietando, sobre todo, a sus aliados en la región, que son los que pueden sufrir las consecuencias de la ira de los ayatolás. En respuesta, Irán asegura que destruirá las instalaciones de agua y energía de los aliados de EEUU en la región. Ojo por ojo. Lo que temen muchos es que en la Casa Blanca se estén planteando utilizar armas nucleares tácticas, aunque lo nieguen de cara a la galería.
La posibilidad de que EEUU e Israel bombardeen indiscriminadamente la infraestructura de Irán ha sido condenada como probable crimen de guerra debido al enorme impacto que tendrá en los civiles. Vanagloriarse de destruir toda una civilización tampoco es algo que pensáramos que podría hacer un presidente de Estados Unidos. Vali Nasr, autor de Iran's Grand Strategy, apuntaba en X: "La amenaza es grotesca como mínimo. Las civilizaciones no se extinguen a bombazos y la civilización iraní ha perdurado y sobrevivido mayores desafíos durante milenios. Sobrevivirá y perdurará más allá de Trump".
Los ayatolás, impasibles
Tampoco esta operación va a proporcionar una gran ventaja militar a EEUU, que cada vez se empantana más en una guerra que le está costando ya más de 46.000 millones de dólares solo en material militar. Sus efectos sobre la economía global son cada día que pasa mayores, y de eso no se libran los estadounidenses tampoco.
A pesar de sus palabras grandilocuentes, los dirigentes iraníes permanecen aparentemente impasibles. Han hecho un llamamiento a los iraníes, a los mismos que reprimen cuando se manifiestan por la subida de los precios o por su continua represión, para que formen cadenas humanas en los puentes y otras infraestructuras. A la vez, en las redes sociales de las embajadas adoptan un tono jocoso contra Trump.
Hay confusión sobre cómo se están viviendo estas últimas horas antes del ultimátum. Las negociaciones han avanzado en las últimas 24 horas, pero aún queda por hacer y apenas hay tiempo, según fuentes de EEUU y de Israel han transmitido a Axios. Sin embargo, The Wall Street Journal señala que se han roto los canales de comunicación entre Irán y EEUU.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha dado en el clavo: "Solo Trump sabe en qué punto están las cosas y qué decisión tomará". Es un momento de gran inquietud mundial y quien tiene el poder de decidir cómo seguir adelante es quien apretó el gatillo para llevarnos hasta aquí.
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El icónico status de presidente de los eeuu no puede caer más bajo, es imposible que exista alguien de peor calaña que Trump.