"Para su sorpresa, el primer ministro israelí reaccionó con relativa calma". La información desvelada este martes por el diario Haaretz ha sacudido a todo Israel. Según una exhaustiva investigación del medio, Benjamín Netanyahu fue alertado por el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohamed bin Zayed, de que Hamás planeaba atacar una semana y media antes de los atentados del 7 de octubre. Sin embargo, el primer ministro desoyó sus temores.
Esta revelación pone en el punto de mira la figura de Netanyahu a poco más de un mes para que se celebren los comicios que decidirán si el primer ministro sigue al frente del Gobierno. Desde hace algún tiempo, en Israel se ha cuestionado hasta qué punto desconocían sus dirigentes el ataque coordinado de Hamás, que costó la vida a más de mil personas dentro de su territorio.
Ahora, Haaretz apunta directamente al primer ministro, que supuestamente habría mantenido una llamada de 45 minutos con bin Zayed, en la que advirtió que el entonces líder de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar, estaba planeando una operación de gran envergadura contra Israel. Según un asesor presente durante la conversación, el gobernante emiratí le recalcó a Netanyahu la necesidad de prepararse para la amenaza.
Sin embargo, Netanyahu restó importancia a la alerta; él estaba convencido de que, de producirse un ataque, este tendría como blanco Cisjordania. Y aún más. El primer ministro no informó de la advertencia a los jefes del aparato de defensa israelí. Ni el Shin Bet (el servicio de inteligencia interior), ni el Mossad, ni las fuerzas armadas supieron nada del aviso de bin Zayed.
Netanyahu, en la cuerda floja
La información llega en el peor momento posible para Bibi (el mote cariñoso del primer ministro). La oficina de Netanyahu ha tardado todo el día en contestar a las acusaciones, para emitir un escueto comunicado a última hora de la tarde rechazando la veracidad de la investigación de los periodistas Shlomi Eldar y Ruth Yuval, que forma parte del libro Rehenes: 843 días de abandono.
"Los informes de la prensa son falsos. No se dio ninguna advertencia al Primer Ministro desde los Emiratos Árabes Unidos antes del 7 de octubre. Si hubo alguna información relevante, se transmitió a través de canales de inteligencia entre los dos países", ha asegurado la oficina del jefe de Gobierno, negando la mayor.
Unas explicaciones que nadie compra en Israel. Todos los partidos de la oposición, desde la derecha radical hasta la izquierda moderada, han emitido un comunicado, dirigido directamente a Netanyahu, en el que exigen explicaciones. "Basta de mentiras; el público israelí tiene derecho a saber: ¿qué sabías y cuándo lo supiste?", han demandado.
Sus rivales políticos han denunciado la "arrogancia" y la "traición a la confianza que los ciudadanos de Israel depositaron en él" por parte de Netanyahu, al que acusan de querer bloquear una "comisión de investigación estatal" sobre lo sucedido el 7 de octubre. "Inmediatamente después de la formación del trigésimo octavo gobierno bajo nuestro liderazgo, estableceremos una comisión de investigación estatal que investigue los fallos que llevaron al desastre", han prometido.
Y es que este nuevo giro de los acontecimientos podría costarle la reelección a Netanyahu. El 27 de octubre Israel celebra las elecciones que decidirán la composición de la Knéset (Parlamento), del que saldrá el nuevo gobierno. En la actualidad, las encuestas ponen en cabeza a Gadi Eisenkot, el exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa.
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