Rusia utilizará todos los medios a su alcance, incluidas sus armas nucleares, si países occidentales intentan bloquear Kaliningrado, un exclave ruso situado entre Polonia y Lituania y con salida al mar Báltico, advirtieron fuentes diplomáticas rusas.

PUBLICIDAD

Según un comunicado de la embajada rusa en Irlanda, "la OTAN está preparando un bloqueo aéreo y marítimo de Kaliningrado", algo que el Gobierno de Putin tratará de evitar con todas las armas a su alcance, como advirtió en una nota diplomática enviada a la Alianza Atlántica.

"Esto no es un bulo, sino un asunto de gran preocupación para Rusia. La élite política europea, irresponsable y miope, está jugando un juego peligroso", señalaron en la misión diplomática, cuyas declaraciones recoge la agencia TASS.

En la nota, Rusia acusa a la OTAN de mantener una postura "peligrosa e imprudente" hacia Moscú y advierte de que determinadas acciones de la Alianza podrían tener un "alto riesgo de derivar en un conflicto armado directo". El documento, que no está firmado por ningún alto cargo ruso, está clasificado como una "nota informal" y fue enviado al gabinete del secretario general de la OTAN, Mark Rutte.

Moscú también critica las maniobras militares de la OTAN en la zona y la misión desplegada por la Alianza para proteger infraestructuras críticas submarinas en el mar Báltico, conocida como Baltic Sentry. La organización ha calificado la amenaza rusa de "intolerable", aunque no ha elevado su nivel de alerta, según EFE.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha reiterado que la Alianza es una organización defensiva y ha pedido a Rusia que abandone sus amenazas nucleares. La OTAN sostiene que sus actividades en la región no suponen una amenaza para Rusia.

La OTAN es una alianza defensiva que basa su respuesta militar en el principio de defensa colectiva ante un ataque contra cualquiera de sus miembros. En este contexto, las advertencias de Moscú sobre una posible respuesta nuclear pueden interpretarse como un intento de alimentar el temor a una escalada entre los europeos y condicionar el apoyo occidental a Ucrania.

Las advertencias de Moscú se producen en un contexto de creciente tensión en el Báltico, marcado por incidentes militares, incursiones de drones, violaciones del espacio aéreo y otras acciones que los países occidentales atribuyen a Rusia. El pasado 23 de septiembre, un helicóptero ruso penetró unos 300 metros en el espacio aéreo de Polonia durante 42 segundos, en un incidente ocurrido junto a Kaliningrado.

La tensión también se ha trasladado al terreno de las acciones híbridas. Los servicios de inteligencia daneses han advertido del riesgo de un ataque ruso limitado contra uno o varios países de la OTAN en los próximos meses y han señalado que uno de los posibles objetivos sería desviar recursos europeos y generar divisiones dentro de la Alianza mientras continúa el apoyo a Ucrania.