Si cuentas al menos con una formación de tres años de estudios superiores, relacionados con la aplicación de la ley en fronteras, o bien formación policial o militar, manejo de situaciones de crisis o emergencias, una buena preparación física y un nivel de inglés profesional, podrías ser guardacostas o guardafronteras del cuerpo permanente de la Unión Europea. Está en proceso de gestación esta reinvención de Frontex. 

Los primeros 700 efectivos ya están siendo seleccionados. El plazo para presentar solicitudes concluyó el 16 de diciembre. Pero habrá más convocatorias. El empleo será ofrece en principio por una duración de cinco años e incluye un periodo de formación remunerada de seis meses. En el nivel básico el límite de edad son los 47 años, pero no hay tope en los niveles intermedio y superior. 

La Guardia Europea de Fronteras y Costas contará con 5.000 uniformados made in UE en 2021 y está previsto que sean 10.000 en 2027, incluso antes, en 2024, según los optimistas cálculos del griego Margaritis Schinas, comisario europeo de Promoción del Modo de Vida Europeo. 

“Por primera vez Frontex contará con su propio servicio uniformado bajo la bandera de la Unión Europea”, anunciaba el director ejecutivo de Frontex, Fabrice Leggeri, al presentar la iniciativa.

Frontex se creó en 2004 con el fin de ayudar a los Estados miembros de la Unión Europea y a los países asociados en territorio Schengen a proteger sus fronteras exteriores. Está financiada con los presupuestos de la UE y las contribuciones de los países asociados a Schengen.

Desde 2016, la gestión de las fronteras es responsabilidad compartida entre los Estados miembros de la UE y la UE. Ahora se crea este cuerpo europeo con un plan estratégico común. Controlarán las fronteras y también combatirán el crimen organizado y el terrorismo.

Con esta Guardia Europea de Fronteras y Costas se federaliza el control de las fronteras externas de la UE. Es el primer cuerpo comunitario con equipamiento propio», explica Schinas

En un encuentro con periodistas españoles en Estrasburgo, justo la víspera del último Pleno del año, el comisario griego, Margaritis Schinas, explicaba cómo este cuerpo de guardacostas y guardafronteras supone «la federalización de la gestión» de las fronteras externas, como hace Estados Unidos.

“Serán el primer cuerpo comunitario con su propio equipamiento, barcos, armas… Llevarán uniformes comunitarios”, explicaba Schinas. 

Los recursos con los que ahora cuenta Frontex no son permanentes, sino que se recaban de los Estados miembros. “A partir de la primavera de 2020 habrá personal permanente con su equipamiento europeo. Los europeos verán estos recursos en su entorno. Queremos que tengan visibilidad”, añade. 

Para Fabrice Leggeri, director de Frontex, es un paso «histórico», según afirmaba en una entrevista en El Mundo. Después del «trauma» sufrido en la UE por la crisis migratoria de 2015, «la lección aprendida es que si los Estados miembros quieren un área europea de libertad, seguridad y justicia, necesitamos una capacidad europea para dar apoyo, anticiparnos y predecir».

Colaboración con Turquía

Margaritas Schinas y la sueca Ylva Johansson, titular de Interior en la Comisión Von der Leyen, supervisan la política migratoria de la UE. Asumieron sus puestos el 1 de diciembre y ya han visitado varias capitales europeas, París, Berlín o Budapest, y algunos lugares estratégicos para la política migratoria de la UE como Turquía, donde estuvieron a principios de diciembre.

“Nos presentamos ante el gobierno turco y les dimos las gracias. Turquía es el país que más número de migrantes acoge en su territorio (cuatro millones en condiciones decentes). Y lo hace con dinero europeo. Vamos a seguir colaborando con Turquía en migración. Ya comprometimos 6.000 millones de euros a través de agencias”, explicaba Schinas. 

El comisario griego reconoce como la migración es un arma en el juego estratégico de Turquía. “En los dos días que estuvimos en Turquía no hubo llegadas en las islas griegas. El día que nos fuimos, 300. Hay una instrumentalización de los flujos migratorios”, afirmaba en el encuentro. 

El peligro para la UE es que las relaciones con Ankara empeoren. Dependen de múltiples factores: desde la situación en Libia, Siria, o Chipre, hasta la falta de progreso sobre la ampliación turca. 

El principal desafío para la comisión Von der Leyen sobre migración consiste en la urgente reforma de las leyes de asilo, ya que las ahora vigentes (basadas en el Convenio de Dublín) se han quedado obsoletas. Estaban pensadas para una Europa diferente con unos flujos migratorios muy distintos a los actuales. 

Responsabilidad y solidaridad

“Hay que cambiar las leyes y encontrar una manera de compartir la responsabilidad entre todos. Vamos a presentar ante el Consejo Europeo de finales de marzo el Pacto Europeo para el Asilo y la Migración”, declaraba Schinas, que considera fundamentales los acuerdos con los países de origen y tránsito, a los que habría que dar “todo lo que la UE tenga en sus manos, desde inversiones, relaciones comerciales, visados, bolsas Erasmus… para ayudarles a generar más crecimiento”.  

A Polonia y Hungría hay que hacerles ver que la cuestión de la responsabilidad en el nuevo Pacto de Asilo es real. Habrá control de fronteras y habrá retornos», dice Schinas

Según el comisario europeo de Promoción del Modo de Vida Europeo, los ejes del Pacto Europeo para el Asilo y la Migración serán la responsabilidad y la solidaridad. “A Polonia y a Hungría (que rechazaron los repartos por cuotas en la crisis migratoria) hay que hacerles ver que la cuestión de la responsabilidad en el nuevo Pacto es real. Habrá control de fronteras (y para ello el nuevo cuerpo uniformado y equipado por la UE) y habrá retornos”, señalaba Schinas. 

El momento es crucial porque, como incide el comisario griego, la Unión Europea no puede volver a fracasar a la hora de abordar la cuestión migratoria, como ocurrió en el verano de 2015, cuando llegaron a las fronteras europeas cientos de miles de refugiados procedentes principalmente de Siria y de Afganistán. 

Alemania acogió a casi un millón de refugiados, pero muchos países como Hungría, por ejemplo, se negaron en redondo a abrir sus puertas, a pesar de que la tasa de inmigrantes en este país oriental es bajísima. Los populistas ultranacionalistas aprovecharon el momento para obtener rentabilidad electoral azuzando sin escrúpulos el discurso del odio al extranjero, especialmente si era musulmán. 

Margaritis Schinas defendía ante los periodistas españoles cómo ni la Unión Europea puede blindarse como una fortaleza, ni abrir sus puertas de par en par. “Europa sigue siendo un destino de asilo. Quien venga pidiendo asilo, será bien recibido. Pero si no tienes derecho al asilo, tendrás que volver. Vamos a realizar retornos”, afirmaba. 

No podemos vivir en la UE con migración cero… Pero no todos tienen derecho a vivir y quedarse. Así nunca tendremos un Pacto Europeo de Asilo y Migración», señala el comisario griego

“No acepto el discurso de los políticos que dicen que la UE tiene que vivir con migración cero. Es como vivir sin gravedad. Habrá migración. Pero no todos tienen derecho a venir y quedarse. Si asumimos esta lógica, nunca tendremos un Pacto Europeo de Asilo y Migración”, añadía el comisario. 

Las nuevas leyes europeas de asilo y refugio no van a contemplar el derecho de elección del país donde se establecerá el solicitante. Quienes no entren en el proceso serán retornados de forma ordenada con viajes pagados por la UE y con acuerdos con países terceros. 

La Comisión Von der Leyen insiste en el mensaje de que la Unión Europea es un lugar que protege, pero también es un lugar seguro, y por ello ven imprescindible la labor de los guardacostas y guardafronteras europeos, así como que esté claro quién tiene derecho al asilo, en qué condiciones y que haya fórmulas establecidas para los inmigrantes que quieran establecerse legalmente. “Habrá una formula legal para estos casos”, remarcaba. «El Pacto Europeo de Asilo y Migración dará seguridad jurídica».

Ahora el foco migratorio más caliente en la Unión Europea está en el Egeo. “Lo que vemos en las islas griegas es consecuencia del Convenio de Dublín. Este tratado está muerto. Hay que promover nuevas leyes europeas de asilo”, insistía el comisario Schinas, que subrayaba que las ONG que operan en el Mediterráneo en operaciones de rescate “son parte de la solución, no del problema, pero no pueden suplantar a las autoridades nacionales”. 

Ahora hay una oportunidad, según el comisario, de solventar el fracaso de la crisis migratoria con dos comisarios muy determinados al frente de esta cuestión, Schinas y Johansson, a la vez que unos ministros del Interior de la UE que han tomado conciencia de la urgencia de solventar esta cuestión con leyes que permanezcan y no como apagafuegos desnortados cada vez que llega un barco a las costas europeas con personas desesperadas por encontrar un futuro mejor. Schinas concluía: “Necesitamos una solución europea”.