Todos los superhéroes tienen un punto débil. Todos. Y cualquiera que aspire a derrotarlos sabe que lo primero que debe hacer es descubrirlo. El de Superman es la criptonita. El amarillo debilita a Linterna Verde. Y si Thor suelta 60 segundos su martillo, se vuelve humano. Son los únicos resquicios que le quedan al común de los mortales para tener alguna opción en la batalla.

Inditex es ahora mismo algo así como un superhéroe del textil. Si en vez de una empresa del Ibex fuera un personaje de Marvel, los lectores añoraríamos un archienemigo en la trama para darle interés a una historia que empieza a repetirse demasiado. Pero ahora mismo, reconozcámoslo, la empresa gallega sigue sin rival a la vista.

Si en vez de una empresa del Ibex fuera un personaje de Marvel, los lectores añoraríamos un archienemigo en la trama

Es el mayor imperio de la moda, ya está en el selectísimo club mundial de compañías con capitalización superior a los 100.000 millones, y ha vuelto a batir las previsiones del sector creciendo al 11% este semestre. Tampoco le han afectado demasiado las turbulencias monetarias y su nueva apuesta es reforzar su imagen como marca sostenible.

Los analistas, que son los guionistas de la Bolsa, dicen no ver fisuras a su modelo de negocio. El único inconveniente que le ven es la cotización en Bolsa, es decir, que la acción está cara. ¿Es ése su punto débil? ¿Podría morir de éxito? En realidad, la mayoría de inversores aún ve recorrido al valor. Los más optimistas estiman que en la próxima década Inditex va a crecer incluso más que en los últimos diez años gracias en parte a internet (sólo vende online en 37 países de los 91) y al amplio recorrido que le queda en países emergentes. Así que la criptonita, de momento, tampoco está en el parqué.

Los analistas no ven fisuras a su modelo de negocio, la criptonita no está en el parqué

La teoría dice que la ventaja competitiva es muy difícil mantenerla mucho tiempo sin que salgan imitadores. En la práctica, Inditex lleva 40 años creciendo sin que nadie haya conseguido copiar el modelo de negocio.

También en teoría los superhéroes tienen puntos débiles, pero en la práctica no es así porque tampoco todos tienen superpoderes. Batman, por ejemplo, a diferencia de Thor y compañía, no tiene ninguna flaqueza secreta. Es un tipo listo -y rico, muy rico- capaz de anticiparse al resto con audacia y la última tecnología.

Zara renueva su ropa en 91 países más rápido que ‘Vogue’ lleva la próxima revista al quiosco

Algo así hace la empresa que preside Pablo Isla. Ni vuela ni se teletransporta, pero sigue siendo la única capaz de lanzar colecciones cada dos semanas. Renueva los modelos de sus 7.000 tiendas en 91 países más rápido de lo que Vogue tarda en sacar la próxima revista al quiosco. Nada que a priori no pudiera hacer el resto. Pero no puede.

En realidad, ni Batman ni Inditex son invencibles. Su poder radica en que sus debilidades, igual que sus poderes, son muy sutiles. Gotham estaría repleta de Zaras.