Un hecho biológico se ha producido en Cuba. Sabiendo la importancia que puede tener el fin de los días del tirano mayor, no depositamos la esperanza de cambio en ello pues esto nos llevaría a esperar que la trasformación  democrática dependa, entonces, del próximo hecho biológico.

En Cuba se está gestando (con el beneplácito de las democracias occidentales) lo que Oswaldo Payá denominó «cambio-fraude», que consiste en la sucesión de la dinastía actual hacia una junta económico-militar que pretende mantener sus privilegios sin permitir el ejercicio pleno de los derechos de los cubanos.

La esperanza de cambio la depositamos en lo que podamos hacer los propios cubanos, de dentro y de fuera

La esperanza de cambio la depositamos en lo que podamos hacer los propios cubanos, de dentro y de fuera, pues somos un solo pueblo, y tampoco depende de la existencia o no de relaciones con otros países. Por otra parte, tal y como ha quedado demostrado en otras dictaduras, los cambios económicos no traen consigo cambios políticos, ni tampoco los traen la desaparición de los precursores cuando estos han dejado bien atado el proceso sucesorio en otro dictador.

El Movimiento Cristiano Liberación lleva más de 28 años trabajando por que se produzcan cambio verdaderos a través de la participación ciudadana, y reclama hoy más que nunca, tal y como recoge la inciativa Un cubano, un voto, la celebración de elecciones libres y  plurales. Primero, los derechos.


Carlos Payá es hermano del líder opositor cubano, fallecido en 2012