El fuego amigo siempre provoca mayores daños que el que proviene de la otra orilla. Pío Cabanillas, cuando las familias de UCD dirimían sus diferencias a golpe de filtración, solía decir: “Cuerpo a tierra, que vienen los nuestros”.

Ahora le ha tocado la china a Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, a cuenta de un libro, todavía no publicado, cuyo autor es el ex ministro de Industria, José Manuel Soria. Lo ha contado con detalle Carlos Segovia en El Mundo.

Soria atribuye a Montoro haber sido el causante de su dimisión en abril de 2016. Según la fuente del periodista -que no puede ser otra que el ex ministro o alguien muy cercano a él- el titular de Hacienda le habría informado al presidente Rajoy de que su madre tenía una cuenta en un paraíso fiscal. ¡Dios nos libre de padres con propensión a evadir impuestos! Tenemos ejemplos para dar y tomar: el del padre de Manuel Moix, el del padre de Artur Mas y el más conocido de todos, Florenci Pujol y Brugat, padre del ex president Pujol.

La cuestión es cómo supo Montoro que la madre de Soria tenía una cuenta secreta. Lo único que podría justificar esa información sería que se hubiese acogido a la aministía fiscal, de infausto recuerdo.

Soria y Montoro nunca se llevaron bien. El ministro de Hacienda es miembro del grupo afín a Soraya Sáenz de Santamaría, mientras que el titular de Industria militaba en el conocido como G-8, capitaneado por José Manuel García Margallo e integrado por los ministros que creían que la vicepresidenta acumulaba demasiado poder y lo usaba en su propio beneficio.

Soria responsabilizó a Montoro de haber filtrado su relación con una cuenta en una empresa radicada en Jersey

Los episodios en los que ambos ministros se enfrentaron abiertamente son numerosos: la regulación eléctrica, las renovables, Abengoa, la aplicación de la Sentencia del Supremo sobre el cierre de canales de TDT, etcétera.

Siguiendo una práctica habitual, Rajoy mantuvo una actitud distante y a ambos les dio su apoyo. Montoro era uno de los protagonistas de la reducción del déficit público, mientras que Soria se había convertido en una especie de asesor áulico del presidente para asuntos políticos. Hasta tal punto, que Rajoy llegó a barajar su nombre como secretario general del PP.

Tras estallar el escándalo de los papeles de Panamá, Soria desplegó toda su capacidad pedagógica y mediática para explicar que aquello no le afectaba y que tenía que ver con la actividad familiar en la industria consignataria de buques. Sus explicaciones no fueron muy convincentes, más aún cuando, días después, se supo de su vinculación a otra sociedad offshore en Jersey (Mechanical Trading Limited). Fue esa filtración la que el ex ministro de Industria atribuyó al titular de Hacienda, su enemigo íntimo Critsóbal Montoro.

Tras la dimisión, Montoro dijo en la rueda de prensa del Consejo de Ministros aquello de que “no se puede estar en el Gobierno y haber operado en paraísos fiscales”. Un disparo directo a la cabeza.

Recientemente le comentó a un amigo que Montoro era el responsable del hundimiento de su carrera política

Las rencillas entre ambos no concluyeron con la decisión de Soria de abandonar la política. Recientemente le comentó a un amigo que consideraba a Montoro como el responsable de haber arruinado su vida política y que “eso no se lo perdonará jamás”.

La cuestión es ¿por qué ahora? ¿Por qué ni siquiera ha esperado a tener su libro listo para salir a la venta para lanzarle un ataque tan directo y demoledor.

Un destacado miembro del PP da su particular interpretación: “Montoro está débil. La sentencia del Constitucional sobre la amnistía fiscal le ha hecho daño, luego dijo que no había margen para bajar impuestos en 2018, mientras Rivera ha condicionado su apoyo al gobierno a que se produzca una rebaja para las clases medias… Por no hablar de las portadas que le ha dedicado ABC con el asunto de Equipo Económico, que, la verdad, no tiene mucha base. Creo que ha aprovechado la situación para llevar a cabo su venganza”.

Un alto cargo del gobierno abunda en esa idea: “La sentencia del Constitucional le ha debilitado frente a Rajoy. Seguro que Soria ha visto una ventana de oportunidad para cobrarle la factura a Montoro.”

Cospedal le pidió a Rajoy que no integrara a Montoro en su último gabinete

En el grupo parlamentario del PP,  el ministro de Hacienda no cuenta con muchas simpatías. Uno de sus miembros hace un comentario cruel: “Cada vez que habla, perdemos 10.000 votos”.

Tampoco en Génova figura en la lista de los más apreciados. La secretaria general y ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, le llegó a pedir a Rajoy que no le incluyera en su último gabinete.

Montoro se ha ganado muchos enemigos a pulso y alguno más que se va a ganar cuando haga públicos algunos nombres de defraudadores. Un ministro de Hacienda, suele decir el de Cambil (Jaén), “no tiene por qué caer simpático a la gente”. Es verdad, pero tal vez su lista de agraviados sea ya demasiado numerosa. Sus escasos aunque poderosos valedores son la vicepresidenta y, por supuesto, Mariano Rajoy.

Algunos le otorgan larga vida precisamente porque está rodeado y el presidente sabe muy bien lo que es sentir esa sensación. Otros -de su propio partido- le auguran un final próximo: “Rajoy te apoya hasta que te deja de apoyar”.