Las parejas se rompen en dos fases. La primera, la oficial, cuando se lo cuentan a sus colegas. La segunda, la física, cuando el «nunca más» adquiere un atractivo brutal y aparece el famoso polvo de despedida.

Para poder acceder a este y otros contenidos debes de ser suscriptor.

Opciones de suscripción

¿Todavía no estás seguro? Consulta aquí todas las ventajas de suscribirte a El Independiente.

¿Ya eres usuario Premium?

Identifícate