Viví un tiempo en León y la nostalgia me lleva por allí de vez en cuando. La mayoría de las veces, sin poner un pie en la ciudad. Al poco de llegar, un tal Tarsicio Carballo, que era presidente del Partido Regionalista del Bierzo, se puso en huelga de hambre para exigir un AVE y dos autovías. Aquello no duró mucho ni perdió mucho peso. Tampoco sirvió a su fuerza política para ganar muchos votos. De hecho, en las elecciones municipales de la primavera siguiente obtuvo 988 entre Astorga, Bembibre, Ponferrada y Villablino.

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